martes, 17 de julio de 2012

martes, 10 de julio de 2012

Jaime Lannister Vs Eddard Stark Lightsaber Battle



Siempre hay una forma de hacer las cosas más geeky de lo que ya eran.

domingo, 8 de julio de 2012

Cuates

"I have a tender spot in my heart for cripples, bastards and broken things."

Tyrion Lannister

sábado, 7 de julio de 2012

Nadar con estilo

Pequeña victoria del día: Cuando llegué a la alberca estaba completamente sola. ¿Fue la lluvia, el día, la hora? No lo sé, a lo mejor fue suerte pero en cuanto vi que estaba libre pensé "fuera de mi camino bastardos" y corrí hasta la entrada del lugar como si corriera por mi vida. Cuando entré un par de sujetos de esos que combinan ropa de gimnasio tenis se me quedaron viendo feo, fue entonces que vi mi reflejo y recordé que no me he cepillado el pelo en dos días y que se salían grande mechones del chongo que improvisé en la mañana para lavarme la cara. Cuando vi al resto de las señoras que van al mismo lugar noté que la mayoría usa muy poca ropa, que la lycra, spandex o sea lo que sea que usan es la reina de las caminadoras y que todas salen de los vestidores perfectamente peinada, maquilladas y en tacones. ¿Soy la única que entra recién levantada y sale escurriendo?
Oh bueno, ni modo, yo tenía que apurarme, la alberca estaba vacía. Claro, no contaba con que las señoras del vestidor se tardarían horas ocupándolos. ¿Han sentido ganas de gritar "fuera de ahí señoras, no son doncellas pudorosas, salgan a pavonearse en interiores y carnes como todas las demás. ¡Fuera!? A mí sí, pero me aguanté y de todos modos alcancé la alberca prácticamente libre. Bueno, tenía un carril para mí solita y fue maravilloso. ¿Han intentado nadar con los ojos cerrado?  No por falta de goggles ni porque el agua sea como de uno de esos ríos exóticos y aterradores donde no se ve nada y uno podría encontrarse una serpiente gigantesca o a un traficante de armas por igual (ahí sí que no me metería, odio a las serpientes y ese es un miedo al que no me planeo enfrentar en un futuro cercano, lo mismo con los traficantes). Me refiero a los espacios de agua controlada, como una buena alberca con su dosis necesaria de cloro, sólo lo suficiente para que no me de un ataque de ansiedad por la cantidad de residuos de fluidos humanos que seguramente ingiero cada vez que me meto a nadar (EEEWWWWWWWWWWWWW). Lo malo es que se pierde el rumbo, por eso recomiendo intentarlo sólo por unos minutitos, lo suficiente para no irse contra el carril vecino por accidente. Es una de esas extrañas sensaciones donde parece que no se está en el mundo conocido, como habitar un momentito en un espacio de excepción donde las reglas y la historia es otra, uno es lo que es en ese momento y no hay que ir cargando ese montón de piedras que son las culpas y la presión de las expectativas defraudadas, la vergüenza del fracaso, la memoria y la falta de fin claro. Lo mismo pasa con hacerse el muertito o detenerse a descansar para subir y bajar las piernas en el agua, sólo hasta ver el barniz de las uñas de los dedos de los pies.
Un minutito para que el corazón descanse y pueda llenarme los pulmones otra vez para dar un par de vueltas más. A menos que en uno de esos momentos resulte que volteamos y hay un chismoso viéndonos feo desde el gimnasio. ¿Qué, nunca habías visto a una nadadora riéndose sola y haciéndose el muertito al mismo tiempo?
Pues acostúmbrate mano, y si yo fuera tú le echaría más ganas a esas pesas porque con esa cara más te vale tener músculos para defenderte en la vida.

Y ahora, iré a ver si logro dormir algo sin ayuda de mis gotitas. Tal vez si sueño que floto, como Ofelia, Alfonsina (la del mar) o una de las víctimas del payaso de "Eso", me dormiré más rápido
Flotan, todos flotan.  

jueves, 5 de julio de 2012

Pobre Adam

"Somos capaces de muchas cosas en todos los sentidos, de grandes virtudes, y de grandes pecados. ¿Y quién es aquel que en su mente no ha probado las aguas negras? Tal vez tenemos todos en el fondo de nuestro ser un estanque donde el mal y las malas acciones germinan y crecen con fuerza.  Pero este pantano está cercado, y la nidada chapotea intentando encaramarse, pero cae otra vez. ¿Pero, no podría ser que en las oscuras charcas del espíritu de algunos hombres, lo malo se haga suficientemente fuerte para serpentear por encima de la valla y deslizarse en toda libertad? ¿No sería un hombre así un monstruo, y no estamos nosotros relacionados con él en nuestras aguas ocultas? Sería absurdo que no comprendiésemos lo mismo a los ángeles que a los diablos, puesto que nosotros los inventamos".

John Steinbeck, Al este del edén

Tareas como las de Hércules

Ahora que mi madre me ama y me odia a partes iguales sin que tenga forma de adivinar en cuál de los dos lados del espectro estamos, he tenido que buscar refugio del extraño lugar en que se ha convertido mi casa, donde a últimas fechas me siento como inquilina morosa que no paga la renta, para descansar del sutil reclamo por ser lo que soy. Por todo eso, la Dra. Pills me dejó tareas: salir a la calle, hacer tesis, sentarme a tomar un café yo sola, no contestar el teléfono después de determinadas horas y no hacer cosas que no me correspondan. Y del experimento tengo que decir que he han resultado cosas muy buenas.
¿Saben qué descubrí hoy? La terraza del starbucks es un lugar de lo más agradable para trabajar. Uno se sienta ahí hora sin que nadie moleste. Me senté, leí y escribí sobre leprosos alegremente, sin sentirme incapaz ni impedida. Fue una buena mañana, a pesar de no encontrar la playera de Chuck Norris y de Robocop que quería comprarle a mi papá, es que no había en su talla. Por cierto, las playeras para hombre son infinitamente más divertidas que las de mujeres, pero ni modo.
Lo que realmente quería contarles es que hubo un detalle, un momento en el día en el que experimenté un tremendo placer proveniente de la tontería más inesperada. Sin darme cuenta, me dieron un billete roto en algún lado, era de veinte y pensé que tendría que llevarlo al banco a ver si me lo cambiaban pero cuando pagaba el estacionamiento pensé: "chance y pega"... ¿y qué creen? La máquina lo aceptó. ¿No son gloriosos esos pequeños momentos de triunfo en los que las cositas más pequeñas te hacen sentir reivindicado?
¡Toma eso estacionamiento ratero! ¡Es lo que te mereces! También sentí que cobraba venganza por todos aquellos boletos de estacionamiento que te regresa la máquina porque "la banda magnética está dañada". ¿Me pregunto que victoria inesperada me esperará mañana? Bueno, vamos a conformarnos con que no me corran de mi casa  o al menos que alguien regrese para hacerme compañía, mi papá o mi hermana. Y si no hay ninguno de los dos disponibles para echarme la mano en mi labor de parachoques, me veré obligada a considerar la renta de un globo aerostático. Ah, pero me dan miedo las alturas. Lo que me recuerda otra pequeña victoria. ¿Recuerdan cuando fui a ver al jurado/diosdelahistoriadelacienciaquenomedestruyó? Pues tuve que pasar por un puente peatonal yo solita y aunque admito que me debí haber visto muy cómica dando pasos con las piernas torcidas y diciendo "ya casi, ya casi, ya casi, tu puedes, tu puedes, ya casi", al final lo logré y la sensación fue una cosa maravillosa. Claro, no tenía opción y estadísticamente hablando había más probabilidades de morir atropellada que caerme de un puente peatonal.
Y así vamos caminando, con muchas medicinas y pequeñas victorias.

martes, 3 de julio de 2012

Hugs - Beauty and the Beast Season One (edited)



Mi querido Vincent: Sólo quiero que sepas que a pesar del paso de los años sigues ocupando un lugar muy especial en mi corazón y que me he resignado a que nunca encontraré a alguien como tú. Eres perfecto, tal vez un poco peludo, pero aparte de ese detalle eres perfecto. De hecho, en cuanto me mude (aunque si el ojete del azulejo sigue sin responderme veo difícil que suceda pronto) he decidido dedicarle un lugar especial a ese enorme poster tuyo que guardo detrás de mi vitrina de Barbies, aunque todavía me cause un poco de intranquilidad el admitir estos sentimientos que se acercan extrañamente a la bestialidad, porque no es por nada, pero tienes que hacer algo con esas uñas. Consigue un lima, un cortauñas y yo las arreglo. Por otro lado, después de experimentar la realidad de las relaciones humanas by proxy, sabiendo que hasta las personas que más aprecias en el mundo están dispuestas a casarse con hombres que apenas si les caen bien porque a lo mejor no encuentran otra cosa, todos son iguales o hay que conformarse con un poco de simpatía y el no darse asco porque no hay nada más, he decidido que yo te seré fiel.
 ¡Le seré fiel a nuestro amor!


(Favor de introducir canción romántica ochentera. No sé, algo de esas hair bands que se maquillaban y usaban spandex para que no desentone con el look de Vincent. Lo haría yo pero la verdad es que no me sé ninguna. Confio en ustedes)