¿Les he contado de mi problema con los que ocuparon mi vacío lugar? Es que de veras no hacen nada. Yo llegaba todos los putos días a las nueve de la mañana y me iba a las dos. Siempre avisaba si no podía ir o si me iba temprano, aunque fueran 15 pinches minutos me los descontaban y no me dieron las horas de la influenza. Trabajé un chingo y todo para que ahora me salga el señor Madero con que todo estaba mal. Por el contrario, después de aventarme tres días seguidos revisando ficheros y legajos como degenerada he descubierto que estos muchachos llegan a la una de la tarde (¡a la una, 1:00, 13:00, pasado el medio día, cuando tocan las campanas de la catedral!) y se sientan a jugar en la computadora.
¡Estoy escandalizada! Y a mí me reclamaban haberme llegado a dormir dos putas veces porque tenía que salir a las siete y media de la mañana de mi casa para llegar a tiempo con todo y que el insomnio a veces me ataca más gachamente que otras. ¡Qué huevos! Admito que pueden ser celos pero me cae gordo el asunto. ¿Yo tuve que soportar frío, dolor de espalda, daño en la vista, ligero acoso sexual y polvo metido hasta el cerebro para que estos chamacos consigan la liberación de su servicio pasándosela como reyes?
Y todo para que el señor Madero tenga los huevos de hacer menos mi trabajo... ¡qué poca madre!
Pero hoy mi corazón se ha transformado. Siento lástima por esas personas, al menos por la señora.
El señor archivista ya me había contado que los jóvenes del servicio eran "amigos cariñosos" pero yo no lo creía, basada principalmente en que el sujeto es feo como el hambre y la pobreza juntos. Vaya, no sólo es feo, es repulsivo por partes y en conjunto. Por eso, viéndolos trabajar no me imaginaba que ella de veras estuviera dispuesta a soportar que semejante monstruo respirara en su mismo espacio vital, en especial porque no tiene bonita personalidad y a pesar de sus poses de intelectual/ investigador tampoco es un dechado de sabiduría. La otra vez se puso a aconsejar a no sé qué usuario sobre bibliografía y me horrorizó cacharlo en la inocencia. ¿En serio, ese libro es lo único que se te ocurrió, por que no lo mandas a la enciclopedia de una vez?Lo extraño es que a él le dan crédito por ser hombre, ser feo y tener lentes de ñoño (que dudo que los necesite tanto como yo, cuando era ciega con mis 6.75 dioptrías) mientras que a mí me ven siempre con cara de ternurita cuando hablo y me descartan de una forma brutal,me gusta pensar que por mis cabellos largos y tonito de babosa, aunque luego llegue alguien con autoridad y termine diciendo exactamente lo mismo que dije yo. Ah, pero entonces sí parece que escuchan.
De cualquier forma ya me desvié. Estaba en la falta de virtudes de este hombre, que repito, hoy demostró que aparte de feo, chafa, desagradable y mediano (ni alto es) es una completa basura.
¿Saben de qué se trató la conversación? Pues de cómo se reconcilió con la señora ayer y se fueron a comer, tomaron cervezas, se metieron a un hotel y se quedaron ahí toda la noche y hoy en la mañana ella se fue a trabajar y le encargó sus cosas porque no quería andarlas cargando pero al rato llegaba. Ah, y claro, las mujeres siempre están locas y nadie las entiende.
¡Oh por Dios!¡Pobre desgraciada!
Ellos hablaban y yo me las arreglé para medio escuchar y descifrar la letra del último programa que tenía que copiar al mismo tiempo. ¡Qué horror! Es que no lo puedo creer. No sólo soporta que el monstruo de la laguna negra le ponga sus asquerosas aletas encima ahora tiene que ir a trabajar todos los días sin imaginarse que todos saben que se mete alegremente a hoteles con dicho monstruo. Por lo general pensaría que el cuate lo inventó todo (todos sabemos que los hombres inventan todo tipo de cosas y que siempre hay ingenuos que le creen a sus fanfarronadas, especialmente en las escuelas y los lugares de trabajo, vaya, yo misma he repetido historias muy dudosas nada más por malvada y a veces, cuando me ataca la paranoia, me pregunto si no habrá alguna historia falsa circulando sobre mí) pero me temo que esta horrenda historia sea verdad porque el señor archivista me había contado que los había visto besuqueandose cuando fueron todos a la cantina. Sin contar con que salen abrazados en sus respectivas fotos de perfil. ¡Oh Dios! Yo lo entendería si la pobre estuviera en una de esas etapas donde la decepción y la soledad empujan a cualquiera a considerar al "buen amigo", que aunque no provoca absolutamente ninguna sensación especial en el corsé al menos no produce repulsión o asco (aunque me pregunto cómo es que no le da asco), después de todo hemos sido testigos de los horribles efectos del "rebound" en quienes más queremos,pero parece que es una de esas relaciones en serio que terminan en hoteles. ¿Qué putas, hay algo peor? Pobrecilla.
Querida amiga:
Ya sé que me estás intentando bajar la chamba con Mrs. Boss bajo la impresión errónea que tiene el señor Madero de que yo me propongo que dicha señora se convierta en mi "madrina", como dicen ellos. En primer lugar quisiera decirte que no es el caso. Mi beca ya se acaba este mes y después iré a buscarme un trabajo en la vida real, no ando persiguiendo nada en su divino departamento y no quiero padrinos ni nada por el estilo. Gracias a la señal que me mandó Dios (¿el mismísimo santo esperándome afuera del archivo?Come on!) no me echaré para atrás con todo el asunto de la tesis que de todos modos ya entregué pero en cuanto consiga ese título (¡creo en los milagros! ¡creo en los milagros!) no sabrán más de mí. No te guardo rencor.Por eso mismo me atrevo a recomendarte algo. Tú vales mucho y aparte de ese color de cabello chillón que traes de verdad no creo que seas fea. En esas circunstancias te suplico que huyas de este hombre rápido. De veras, yo creo firmemente en darle una oportunidad (con una, si la arruina, se acabó) a quien le eche ganas, es decir, que te adule incansablemente por un tiempo apropiado, digamos, entre dos y cinco años. Un comida, una cena, ir al cine, vaya, si aguantas el asco y le quieres dejar un beso como prueba de que lo intentaste no hay gran pierde, pero meterte a hoteles con semejante bestia que en colmo de la patanería va a contárselo alegremente a la gente con la que trabajas es el colmo de la auto-agresión. Si se trata de canalizar tendencia autodestructivas ¿no puedes desarrollar un problema con la bebida, dejar de comer o hacerte daño con objetos punzcortantes como cualquier persona normal? ¡Te mereces algo mejor!
A lo mejor esto cuenta como abuso emocional. Este hombre te está agrediendo al ser quién es.
Medítalo, ponte en contacto con tu espiritualidad y sal de esta fea situación, tú puedes.
Queda muy tuya.
Jimena
¿Cuándo se detendrá la locura?
Mis ex-compañeritas de primaria se casan con Cuasimodo y ahora la de servicio social se embolsa malencarados que bien podrían parecer maras salvatruchas en hoteles del centro de la Ciudad.
¿Saben qué? Olvídenlo, ya no hay solución. Dios, recuerdo que había prometido una gran ola de muerte y destrucción que acabaría con los errores de esta raza humana. Bueno, la necesitamos y la necesitamos pronto.
¡Por favor!