jueves, 31 de marzo de 2011

Trabaje con estilo

Me descuidé y sin darme cuenta apareció que estaba conectada. El famoso online en verde que por lo general intentamos evitar a menos que sea día de luchas. Creo que bajé la guardia porque cotorreaba muy tranquila con Miss Price creyendo que estaba offline cuando de repente apareció la Sra. Palmer preguntando que por qué ya no la quiero. ¿Ah, chinga, cuándo me puse online?  Lo negué todo y aseguré quererla muchísimo con todo mi gris y amargadito corazón. Esa es la forma más rápida de ahorrarse los reproches.

Como sea ayer me confirmé como mala persona y me da gusto haberlo hecho. Primero me hice la desentendida sobre sus problemas amorosos y fingí no saber nada del asunto. "¿Cómo has estado?" le pregunté,  como si no supiera que terminó con el peoresnada con la esperanza de que me contara todo el asunto. Parece que el susodicho "dijo algo sobre ella" y lo mandó a pelar papas rapidito y sin protestar a la cocina. Sus planes son retozar alegremente con el otro patán que tenía en proyecto como mero desquite y luego regresar con el arrepentido novio.  Como la gran amiga que soy le di la razón y la alenté a que hiciera justo eso. "Go for it, no te quedes con la duda, desquítate, qué tanto es tantito, etc. Go, screw the douchebag away!!" Después de todo... a mí qué me importa?  Lo que me asombra es que el sufrimiento sea tan externo. Lo es, hay miles de canciones, frases y quejas publicadas en todos lados pero a la hora de hablar con ella todo está perfectamente calculado. Pero definitivamente lo peor del asunto fue la historia no requerida sobre los efectos inesperados de la pastilla del día siguiente. ¡No quiero saber eso, gracias!

Lo que ya no supe si quería saber o no, pero que me sorprendió, fue lo mal que la está pasando Marina, la secretaria del archivo, por culpa del marido de su hija, entre otras muchas desgracias que lleva la vida. Uno nunca se imagina lo mortales que pueden ser las relaciones familiares hasta que por alguna extraña razón, tal vez porque caí de sorpresa o se acababa de pelear con su hija o estaba muy sensible, le cuentan a uno cómo está la historia. La vi muy rara y muy triste. Entró su hija, salió, fue extraño y  de repente me empezó a platicar,  entonces pensé que la opción era poner atención y agarrarle el hilo a la historia.

No sabía que su papá se había muerto en febrero. ¿Les dije que una vez conocí al señor y fue muy extraño? Todos los viernes iba al archivo por ella para ir a comer y después de cierta vez en la que me contó leyendas macabras de inquisidores aprovechados descubrí de dónde venía el gusto de Marina por esos asuntos. No por nada tiene una selección impresionante de videos de fantasmas y demás aparecidos en sus favoritos de youtube, es increíble.
Pero estaba en el señor. De acuerdo a lo que supe hoy era un señor muy estricto y tiránico, de esos que dan órdenes a sus hijos con los ojos y celoso hasta el punto de llevar y traer a sus hijas del trabajo para estarlas vigilando. Qué miedo...
Por eso estaba más preocupada, porque notaba como su yerno hace lo mismo con Santiago, su nietecito de dos años y medio, y que lo jalonea y maltrata feamente. Lo que la asusta es ver que el niño le tiene miedo.
Es que eso está mal, el cabrón embarazó a su hija a los 19 años, vive en su casa y le pega a su nieto. Y ella no puede hacer nada porque se llevan al niño y no lo vuelve a ver.
Creo que de verdad estaba muy triste y necesitaba desahogarse porque pasé a saludar y me quedé ahí una hora y media, nada más escuchando.  Afortunadamente ella dijo que no importaba que no sepa qué decir, lo que necesitaba era hablar y así nos quedamos  mucho tiempo, hasta que llegaron personas al archivo y nos fuimos otro buen rato al patio a platicar. Yo creo que se le acumularon las cosas, porque aparte de que cachó que el yerno ojete le pegó al niño y que es uno de esos seguidores infernales de la  santa muerte, todavía no se acostumbra a la ausencia de su papá y sigue desconcertada. Tan deprimida estuvo que una doctora homeópata a la que fue le habló a sus hermanas para advertirles que la cuidaran.
¡Y todo eso pasó en un par de meses!

Yo creo que la pesadilla de cualquier padre es llegar a tu casa y ver que tu hija y su novio se te paran enfrente y te dicen "Señora, tenemos que hablar con usted". Ya sin contar con que dejó la escuela y el marido cayó en su casa. Tienen 22 y 23 años, son unos escuincles. 
La verdad es que es una situación horrible. ¿Qué haces? ¿correrlos? ¿mandarlos al carajo? No, menos si se trata de dejar a tu hija de 22 años en manos de un ojete. Que ahora que lo recuerdo, su hija me contó una vez que le regalaron una viborita en el metro (EW!) y cuando se la enseñó a su marido le aplasto la cabeza con los dedos.  Todo cuadra a la perfección, digo, puede que se tratara de un animal infernal tradicionalmente asociado con el demonio y sus maldades pero matarlo con sus propias manos es demasiado. No le tengo lástima a la bestia esa, pero el maltratar animales es una señal clara de maldad y saber que tu hija escogió a semejante monstruo y no hay nada que puedas hacer debe ser espantoso. 
Nos despedimos como a las dos y me fui a preguntar por las fajas post-parto que necesita Miss Crawford. En lo que estaba descubriendo la variedad de fajas que existen por ahí para regresar las carnes a su lugar me encontré con una que parecía camisa de fuerza.  "Y todo para que un día te de la noticia de que dejó la escuela y está embarazada".

Deberían pedirle información anticonceptiva a Mrs. Palmer, parece que sabe mucho de la materia.

¡Y ese fue un comentario malvado que no debí hacer!

En algún lado del infierno deben estar preparando una celda sólo para mí.


miércoles, 30 de marzo de 2011

Random







Procedimiento: 
1.- En el camino a sus casa deténgase en la primera intersección que vea. Doble a la derecha hasta que vea uno de esos letreritos azules que tienen los datos que está necesitando para el proyecto postal. Cópiela y localice entre las casas más cercanas una que tenga número visible. Camine de regreso hasta su ruta habitual, siga su camino como si nada.

2.- Compre una postal, la que sea, y prepárese para la llegada de la  inspiración... pero si no llega ponga cualquier pendejada, el recado es lo de menos.  Si no tiene un nombre (tocar en una casa desconocida para preguntar quién vive ahí es demasiado) use palabras  como "vecino", "compadre", "amigo", "señora guapa", "compañero", etc.  Así cabe la posibilidad de que el cartero piense "bueno, esta persona es estúpida, ni modo" y la entregue de cualquier forma. Póngale un sellito coqueto y mándela.

3.- Siga su camino alegremente pensando que fue divertido y que debería convertirse en una costumbres semanal. Hoy nos tocó la revolución, la próxima semana... mandaremos un poema!

martes, 29 de marzo de 2011



¡Me carga el payaso, me cayeron los del IFE otra vez!

5 regalos del libro del mal


Caminaba de regreso a mi casa cuando en la esquina, justo en la bajada que no tiene flechas, estaba a punto de meterse un coche con cuatro escuinclas confundidas a bordo. Las pobres tenían cara como de tener 15 años y no saber dónde estaban.  Entonces cuando pasaba a un lado escuché que una decía "no wey, es sentido contrario" y metían la reversa para regresarse por donde vinieron. En primer lugar era doble sentido, no tenían de qué preocuparse y en segundo lugar, si lo que querían era salir a una avenida, tenían que bajar, agarrar a la derecha y de ahí todo derecho. Por donde se fueron lo que pasará es que irán a dar más allá del cerro a una serie de callecitas y cerradas confusas que no las llevarán más que a otras callecitas y fraccionamientos cerrados y todavía más confusos.  De veras espero que planearan ir por allá, porque si querían salir de estos rumbos se fueron para otro lado.

¿Pude haberles dicho (porque estaban muy cerca y no me dejaban cruzar la banqueta con su indecisión) "no, es doble sentido"? Ja, no... ¿por qué haría eso?  Si alguien quiere saber tiene que preguntar, al que no habla Dios no lo oye.

En el lado alegre tengo aretes nuevos y una paleta de mango con chile... 

Claro, caminar era lo único que podía hacer, estaba harta de la garrafal forma en la que pierdo el tiempo. "Leprosos, leprosos, tenemos que trabajar"...  Imagine usted la lucha frente a la computadora con nuestro té y esta incapacidad para pensar que nos está consumiendo. ¿Pero para qué? No sé qué diablos estoy haciendo. ¿Sabe usted qué hice hoy? Una larguísima reconstrucción de la iglesia, que yo creo que al final será completamente innecesaria, después de todo no se trata de eso, entonces para qué echarle tantas ganas a platicar de las mesitas y las bancas y los aretitos de la virgen si eso no nos importa y nada más ocupa páginas a lo bestia. Ah, pues porque lo saqué del archivo y ahora entra aunque sea con calzador.
Y nada más empezaba a entender cómo diablos estaba acomodado todo cuando de repente mi mamá sentía la increíble necesidad de platicarme no sé qué cosas y veo a Rito, siendo tan bonito como siempre, y me pregunto si de veras no será posible dedicarnos a cazar hombres lobo como personas salvajes. Lo único que necesito es un chaleco imitación borrego, imitación por supuesto. He ahí otro problema, no podemos matar animales, aparte de que tendría que ponerle a Rito una gran medalla que lo distinguiera como luchador profesional contra las fuerzas del mal, entiéndase lobos, pero la verdad es que ni Rito ni yo estamos hechos para combatir monstruos, lo nuestro lo nuestro es tumbarnos bajo el sol y esperar a que alguien nos atienda. Él ya ni siquiera tiene dientes, le queda la ferocidad pero no los instrumentos.
Ni modo, tendremos que continuar con este modo de existencia larva. Aquí nos quedaremos, fingiendo demencia y perdiendo el tiempo en la vida de los demás porque no estoy pensando, no puedo, hoy no tomé café y sufro.

¿Al menos podrán animarme? ¿Qué tienes hoy para mí libro infernal?

1.- Si tu novio deja el siguiente comentario en una foto tuya; "se ve mamota mami ;) me super encantó esta foto TE AMOOOOOOOOOOOOOOOOOO", ahórrate los años de humillación por venir, despáchalo rapidito, AHORA!

2.- Entiendo, Mrs. Palmer acaba de terminar con su peoresnada, pero... ¿era completamente necesario dejar 200 estados distintos declarando el dolor en su corazón? Wow, duraron 5 meses, qué aguante.

3.- Gente burlándose de los demás, como siempre. Ya sabe "que maravilloso somos en contra de toda la gente estúpida que no sabe escribir y es naquita".

4.- Tres personas pusieron "Love hurts" en un periodo de 24 horas.

5.- Señora ex-compañerita de primaria en verdad  se casó con un orco.  ¿Qué podría poseerla para aceptar a semejante monstruo? ¡Ese hombre es un orco! ¡UN ORCO!

Detectives Médicos empieza en 5 minutos. ¡Gracias a Dios!

domingo, 27 de marzo de 2011

Mejor que limpiar cajones

Tengo una idea, no sé qué tan viable será, pero hace un par de noches estaba viendo  My blueberry nights (y pensando que es muy extraño que sea la única película en la que Jude Law se ve guapo) y pensé... escribir al azar suena buena idea.  Lo único que necesito es sacar direcciones más o menos exactas, es decir, que sean de una casa y/o negocio con gente, no terrenos baldíos o escuelas. Sólo serían pequeños saludos al azar: "Hola, estimado extraño... algo".  
Al azar y sin ningún sentido. ¿Para qué? para nada, de eso se trata. De gastar 5 pesitos en una postal, con otros cuantos del envío y pensar que quién sabe a dónde vaya a parar. Como la segunda postal que le mandé a Miss Crawford a Londres, la que ya no recibió porque se regresó, o la segunda que mandé de Tulum y que jamás llegó, aunque con esa todavía quedan esperanzas. Me imagino a la persona que se encuentre una de esas rarezas por accidente. A mi me encanta el correo equivocado, aunque sea la cuenta de luz que dejaron  en el número equivocado por mero accidente, ya sabe, esos en los que el 7 parece 9 o el 3 parece 2.
Primero tengo que ponerme a sacar direcciones y ya después veré si las puedo mandar. Nunca sabré si llegaron, es cierto, pero creo que sería parte del encanto. Aunque si tiene usted, mi querido lector, alguna persona a la que le gustaría que le llegara una postal con un mensaje enigmático en letra completamente desconocida, no sea tímido, deje sus mensajes y destinatarios que nosotros nos encargamos del resto. Aunque si no quiere poner el destinatario, no importa, aunque no sé si es posible mandar una postal sin el nombre. Conseguir los nombres de desconocidos está complicado.
En general veo muy difícil todo el asunto,  pero como descubrí el día del hospital cuando observaba la calle, hay buzones que dicen "este es el código postal de la zona", tal vez con un poco de esfuerzo sería posible.

Y esto no tiene nada que ver con que la Sra. Boss ya haya leído lo que le di y me esté muriendo de nervios porque me aterra que me masacre, aunque yo sé que tiene que hacerlo, me aterra y creo que me mortifica enormemente que ya sepa bien a bien cómo está el asunto conmigo. Ya no hay lugar para el beneficio de la duda.
Y de aquí hasta que la vea tiene que haber una forma de pasar el tiempo para no apretarnos cilicios mentales sin necesidad alguna. 
¡Postales!

sábado, 26 de marzo de 2011

Los pequeños detalles

Es complicado trabajar en aquello de la recuperación anímica cuando es imposible levantarse de la cama, la ropa se acumula en el suelo, se come a toda hora por cualquier razón y no importa que haya en la tele en realidad se está escuchando la misma canción todo el día y con cada repetición se llora un poco más. ¿Qué podía hacer para mejorar el asunto? Comprar algo por supuesto. Quería conseguir algo de colores, tal vez una gran falda con flores y encaje y tul y todos los brillos del mundo para sentirme mejor, pero no encontré nada bonito y supuse que lo mejor sería comprar de esas sencillas playeras de algodón en blanco y negro que siempre son tan útiles, aburridas y sosas para comprar, pero útiles. Así de pinche estaba el humor del día. Después compré películas pero seguía sin sentir el destello de ánimo que nos arrancara una sonrisa... hasta que le cambié al radio y salió esto. Entonces sí, la alegría regresó a nuestros corazones.

Presentamos al primo adolescente de "Ojala que te mueras", "A chillar a otra parte" y "Humíllate" (Pesado).





La mejor parte es que le desea "lo pioooor", así, con entusiasmo. Le escribí a Jane para preguntar si ya la había escuchado pero no creo que haya compartido mi emoción.

¡Este quiere hasta que la crucifiquen!

De cualquier forma le tengo una muy mala noticia señor Hernández...  todavía no logra ganarle a Pesado, pero no se desanime, un día de estos, ya verá, lo único que necesita es acumular un poco más de amargura en su corazón. Es cuestión de tiempo, échele ganas.

Matando hombres lobo de vez en cuando

"¿Acaso es delito que un hombre y su perro recorran el mundo?"

La loba (1965)

Cuneros

Y ya vi al bebé. No tuve que mentir, de verdad es el bebé más bonito que he visto en mi vida, que no he visto muchos, de hecho, creo que casi ninguno y este bien podría ser el primero, pero de verdad es el bebé más bonito del mundo. No se parece a Jabba the Hutt como la mayoría, es como una muñeca de Sanborns, sin el vestido, claro, estaba envuelta en una cobija y no la vi por mucho tiempo. 
La experiencia, por otro lado fue ligeramente incómoda y confusa. A lo mejor me equivoqué en la interpretación y no debí haber ido al hospital, pero yo creo que lo único que he aprendido en este último año, aparte de que desarrollar afecto por las personas es lo peor que se puede hacer, es que no importa si se mete la pata de imprudencia o falta de tacto, a veces hay que presionar para que el mensaje se entienda. Miss Crawford se irá a Perú en cuanto pase la cuarentena y no la voy a volver a ver, en esas condiciones no podía dejar que se fuera sin que supiera que me importa y que en estos meses me encariñé mucho con el bulto palpitador que tanto le pisaba la vejiga. 

Creo que también tenía deudas extrañas. Después de todo, en la juventud, cuando peor estaba y más me aislaba y más me esforzaba en apartar a la gente ella no me recriminaba mis faltas de cortesía. No podía evitarlo, me había convertido en esa persona amargada y triste que sencillamente no podía hablar con los demás, aunque el único momento agradable de mi día fuera encontrarme con ella en los pasillos antes de salir al recreo, para sentirme persona otra vez.  Había cierta alegría en saber que la invitación a jugar resorte seguía abierta aunque prefiriera ir a regodearme en mi miseria a los talleres de cocina, con mi thriller arqueológico y botín de dulces de chamoy.  "Ando por aquí sola, pero no estoy completa e irremediablemente sola en términos generales". Recordemos que mi hermana atravesaba por la fea adolescencia en aquellos tiempos y no hay nada más molesto para una persona de secundaria que tener que atender la depresión infantil de su hermanita menor. No había ni pa' dónde correr.

Hace un par de años la vi de lejos en la Condesa, yo estaba cenando con Jane y su hermana cuando llegó con su novio de ese entonces. Recuerdo que pensé que era muy chistoso y la verdad no me acerqué a saludar, me dio miedo el novio y sus amigos, tenían cara de futbolistas de high school y la verdad preferí ahorrarme un esfuerzo social innecesario... también me daba flojera levantarme de la silla y cruzar la calle. Era una persona conocida/lejana/familiar/ajena... si es que eso tiene sentido. Y hoy, por alguna razón, llegué a estar metida en el bautizo de su bebé. Con otro cuate de papá, cosa que me da mucho gusto porque repito, el ex-novio tenía cara de jugador preparatoriano de futbol americano.

Fue incómodo y extraño. No lo sé, en especial porque no había nadie más. Estaba ella, su marido, sus padres, su hermana, su cuñado, su abuelita... y mi madre y yo, cosa que fue bastante buena porque así no era una sola amiga entrometida, éramos dos amigas entrometidas.  Fue la cosa más extraña del mundo. La verdad es que ayer que vi el mensaje me sorprendió mucho el asunto. "Ah, caray, la van a bautizar al día de nacida, qué cosa tan extraña". 
¿Debí haber ido o fue un completo error? ¿qué significa "te espero, ojala puedas venir"? ¿es una invitación de verdad? ¿era una mera cortesía? ¿significaba "estoy bien, nos vemos luego"? De verdad ya no sé. No entiendo cómo es que una cosa puede significar la opuesta. Como los silencios que ahora ya no sé qué quieren decir. Me aterraba equivocarme. No quiero destruir una amistad por pura estupidez interpretativa.

A ver, este es el recuento exacto del proceso. Se reciben dos mensajes de "estoy pariendo justo ahora", que en realidad esa no es cita textual, pero los detalles de la dilatación supongo que eso significan, entonces se mandan dos mensajes para desear suerte y darle la bienvenida al recién nacido. Se esperan 24 horas y se le envía a la nueva madre un tercer mensaje para felicitarla. Pasan unas horas y llega "Amiga, mañana bautizo a Mía a las 10,te espero, ojala puedas venir, tqm". Se pregunta "en el hospital?", y se recibe la confirmación de que será en el hospital y será a la diez. 
¿Me equivoqué en la interpretación? Mi mamá cree que no debimos haber ido, pero ni modo que no fuera después de decirle que sí. ¿Eso se hace? No sé, sea como sea, incluso si me equivoqué como dice mi mamá (aunque insisto, las teorías de mi madre sobre lo que se debe o no se debe hacer en algunos casos ya han sido probadas como crasos errores en el pasado), ya lo hice y no puedo hacer nada al respecto. Bueno, llevamos flores. Las flores nunca sobran. 

Y ya que estamos en eso, creo que eran las únicas. ¿Que no se supone que sea un evento alegre y feliz? No lo entiendo. Parece que ya estaban a punto de irse pero de todas formas no había regalos ni flores ni peluches, creo que sólo unos chocolates. 
¿Cómo funcionan esos asuntos? Como que siempre me imaginé que esas ocasiones son para hacer desfiles. Dios mío, alguien se partió en dos para producir un pequeño ser humano en un acto de valentía o inconsciencia, como usted lo quiera ver, considerando que salir a la calle en este mundo  pinche, pobre  y  desolador es toda una invitación al suicidio que no comprendo por qué no sucede con más frecuencia. ¡Hay que festejarlo! Con flores y locura y mucho papel celofán. 
Quién sabe. 
Yo de veras ya no entiendo a la gente.

Eso es la mejor parte de comunicarse únicamente con animales. Si Rito está contento se revuelca, mueve la cola y me da lengüetazos. Si está molesto se baja de la cama y me da la espalda. Si quiere comida gruñe, llora y suplica, si quiere salir se para en la puerta, y si está arrepentido agacha las orejas. ¡Todo es muy simple!

jueves, 24 de marzo de 2011

Dolores de parto

Esto no es una crisis.

¿Fue el libro o fue el bebé? 

"A última hora de la tarde, empiezas a resignarte al hecho de que el páramo es ahora tu hogar, donde te toca pasar los últimos años de tu vida".

Paul Auster, Sunset Park

No creo que haya sido el libro, lo único que hizo fue acabarse, pero en cuanto lo cerré me entró una especie de vértigo infernal. De repente regresaron las palpitaciones y el llanto inexplicable.  No fue el libro, fue la universidad tal vez y el largo y accidentado recorrido para encontrar el famoso Instituto que ya sospechaba que no iba a tener la famosa revista. Y hace rato, mi mamá que se quejaba de una sala que hice hace unos días  y que explotó misteriosamente cuando la abrió y manchó todo.
En la innecesariamente larga retahíla sobre las enormes desgracias que trajeron mis incipientes esfuerzos culinarios corrí a encerrarme al baño porque empaparme la cara con agua helada fue lo mejor que se me ocurrió. Y me escondí ahí, hasta que las palpitaciones se calmaron y luego regresé a mi cuarto. 
Las palpitaciones se fueron. 
Casi...
Ya sólo quedar pelearse con la desolación durante lo que parece que será una noche muy larga.
Por favor Dios mío, dime que habrá un maratón de Bones o Detectives Médicos, algo que nos ayude a pasar las horas. No quiero quedarme despierta toda la noche pensando en lo mal que salió todo, en lo que pasó, no pasó, debió pasar pero se quedó abortado en los cuadritos de pasto junto a rectoría por culpa de mi torpeza y esa increíble incapacidad para hacer cualquier cosa que no esté bien desglosada en mi librito de instrucciones. El viejazo y la falta de ambiciones. La deriva o la falta de propósito y consecuencia. Los fracasos que en realidad no existen siquiera. ¡Nada está fuera de su lugar! Y seguimos caminando derecho hacia ningún lado. No hay nada, ni siquiera personas.
Reparar tal vez la tira bordada de mi falda, que se enganchó espantosamente en la reja del jardín botánico y se desgarró. No es muy grande, un ligero hoyito nada más, pero supongo que fue el momento y el paraje universitario concluido. Tal vez por el clima se me hizo muy parecido a andar caminando rumbo al registro, sólo que la sensación de futuro asombroso ya no estaba ahí. Ya sé qué va a pasar y ya sé que es lo que sigue. Nada, como los últimos años. Aunque en el fondo no quiero que eso pase. La tranquilidad no se valora como debería, en especial cuando las sorpresas y eventos inesperados no suelen ser agradables.

Hacia calor y el escenario era un asunto concluido. 


 Ha de ser la edad.

Debería dormir, pero me aterra intentarlo. Mañana seguramente hará exactamente el mismo calor y el tráfico probablemente se pondrá más feo por ser viernes. Le prometí a Miss Crawford que iría al hospital. Mi madre recomendó que me esperara hasta que estuviera en su casa pero ella me dijo que me avisaría cuando estuviera ahí y le juré solemnemente que iría. Nunca sé cuáles son los límites para inmiscuirse en los acontecimientos de una familia. No quiero incomodar a nadie y hace rato me preguntaba si no estaría invadiendo un poco pero lo prometí. Sólo serán cinco minutitos.  ¿Dónde cabemos los amigos? podría hacerle caso a mi madre pero la última vez que me dijo que esperara silenciosa y respetuosamente salió todo espantosamente mal. Iré.
Ella me dijo que fuera y lo haré. Total, qué tanto puedo perderme? Tal vez terminaré dando muchas vueltas pero no me imagino cómo será ver al bultito revoltoso que tanto estuvo pateando a Miss Crawford durante estos meses afuera de su cómoda vivienda provisional. 
¿Ya habrá nacido? No creo, si la primera contracción la tuvo a la seis, debe faltarle un rato. Ahorita debe estar pujando. ¿Les he contado que la conocí el primer día de kinder? Ella estaba llorando amargamente porque seguramente intuía a lo que íbamos, yo no tenía ni idea.  Se me hizo muy fácil jalarla al salón porque la escuela tenía que ser una cosa padrísima, o al menos eso parecía creer. Qué desgracia, uno de los pocos momentos de mi vida en el que me cuentan que no estaba asustada y no lo recuerdo. ¿No desearían tener cuatro años por un momento? Tal vez no tener la edad pero sí esa soltura inconsciente que le quita la importancia a arrastrar a una extraña en la calle rumbo a la escuela porque a esa edad no se sabe de encierros a largo plazo. Esperar que se abra el cajón que guarda los plumones que aunque estaban en la lista de útiles todavía no te dejan usar y preocuparse a muerte porque después de escuchar que en prepri te hacen aprenderte el abecedario, no se está segura de poderlo lograr.
Eso fue hace 22 años.

Insisto, ha de ser la edad.

Noticias alarmantes de última hora

Ahí viene, ya casi está aquí. Miss Crawford está en el hospital... ¿qué significa tener 6 cm. de dilatación? Digo, ya sé qué significa, pero no sé si eso es mucho, poco, o si quiere decir "ya casi" o "tardaré unas 15 horas". ¿Cuánto tarda? Mi hermana se tardó un par de días mientras que yo salí en cuestión de unas 3 o 4 horas. ¿Cuánto dura un parto? Es momento de usar google.

Ohhhhhh Dios, puse la palabra "parto" y salieron imágenes que no quería ver. WHOA!! Ay, pobre mujer.

(Momento de sorpresa)

Había visto una escena de parto por accidente hace mucho, en algún tipo de documental pero creo que ya se me había olvidado la impresión.

¿Cuánto dura eso? Oh, "el proceso de parto suele durar de 8 a 12 horas". ¡Madre del verbo eterno, eso es mucho! Es toda la noche, aunque quien sabe, digo, está muy sana, supongo que podría sacarlo antes, no? ¡No puede estar sufriendo tanto tiempo! Es demasiado delgada como para hacer tanto esfuerzo. ¿Cómo lo logrará? Hacía yoga, eso debe ayudar para algo no... (mente en blanco al tratar de pensar en qué podría ayudar eso).

"Cuando el médico consiga ver 3 o 4 cm de la cabeza del recién nacido, te practicará, si necesario, la episiotomía (corte en la zona del periné a la entrada de la vagina) para facilitar la salida del bebé, y evitar desgarres por el esfuerzo y la presión del bebé."

¡A mí no!  Chale, eso requiere de mucha valentía. ¿Todo eso le va a pasar? Bueno pues, vamos a pensar que no puede pasar nada malo. Todo, todo va a estar bien.


¡Bienvenida al mundo Mía! Es un lugar espantoso pero como tardarás un rato en descubrirlo entonces no importa mucho.

¡En las próximas horas serás oficialmente un ser humano!

Chale, eso no suena como felicitación, pero lo era, de verdad.

La crónica que no estaba

Estaba a punto de quejarme amargamente por lo complicado que es conseguir el pumabus adecuado (aparte del brevísimo susto de aquel señor que se ofrecía a llevarme al Instituto malévolamente), para seguir con una larga digresión sobre las glorias de una juventud que no es que esté perdida sólo que nunca pasó, cuando algo horrendo me hizo olvidar toda mi cansada e inútil mañana:

Conversación de una de mis ex-compañeritas de primaria con su marido monstruoso

Ella:  Feliz por despertar un dia mas al lado de mi esposoris.

Él: Yo más feliciano!!! Poque siempre amanece usté con el pico parado!!! Poque quiere beso!!! A usté le gusta que le de beso verdá???


¿POR QUÉ? Se supone que se quieren no deberían humillarse públicamente de ese modo. Dios mío, si así es el amor gracias a Dios que no me ha pasado.  No me vuelvo a quejar de veras, si ese es el precio mejor ya no quiero hijos. 

¡Esterilidad con dignidad! Ese será mi nuevo lema en la vida.

miércoles, 23 de marzo de 2011

El tomo fantasma

No existe... eso le diré a la Sra. Boss. Mañana haré mi último intento y si no está, que gracias al catálogo yo sé que no está, admitiré la triste verdad: Soy una mala, mala, mala becaria. 
Carajo, pues de dónde fregados salió eso? Ah, claro, la vieja de la tesis sobre la revista, ella es la culpable. Seguro le pasó el índice o algo así. Claro, y ahí anda una buscando  la famosa revista por todas partes sólo para descubrir que misteriosamente faltan casi cinco tomos en todas partes, bueno... no en todas partes, en dos lugares nada más porque en los otros dos ni siquiera existe. Podría no ir pero necesito estar segura de que hice todo lo que pude, tengo que... por pura locura mía. Necesito que una persona me diga "no, no está" para estar segura de que no fue error mío, no es que haya leído mal o que haya pasado algo por alto porque estaba meditando en lo necesario que sería pintarme las uñas un día de estos.
¡Lo intenté maldita sea!
Entonces viviré en paz y volveré a ser tan feliz como lo era hoy a las 7:30 de la mañana. De repente desperté, vi a Rito, me estiré para alcanzar el teléfono y descubrí que a pesar de lo temprano que era estaba muy despierta y no quería  dormir más. ¿Sabe usted por qué? Porque dormí toda la noche. Así es, pasé una noche gloriosa de sueño continuo y libre de pesadillas que empezó a las 10:00 de la noche. Dormí y dormí maravillosamente.  Era temprano, estaba despierta... podía hacer lo que quisiera.
Todo para nada porque desperdicié una buena mañana persiguiendo una revista perdida que me gusta creer que sencillamente ya no existe. 

Maldito tráfico infernal. Y con ese humor cocinamos y tragamos como bestias tres enormes calabacitas rellenas de espinacas con y un poco de queso parmesano. Bueno, al menos algo había salido bien. 
Entonces, con los pies cansados y el estómago lleno me tumbé como vaca feliz a disfrutar de mi  elegante y caro libro nuevo. Sí, era caro pero lo compré, soy una descocada... o una coda mezquina, como usted lo vea. Qué bonito y gratificante es pasar el tiempo con gente desquiciada, o al menos eso pensaba cuando me salió con esto:

"Están surgiendo niños por todos lados, en todas las partes del globo las mujeres jadean y hacen fuerza y echan al mundo nuevos batallones de recién nacidos, poniendo su granito de arena para prolongar la raza humana, y en algún momento de un futuro no muy lejano ella espera poner su vientre a prueba para ver si también puede contribuir a la causa. Lo único que queda es elegir al padre adecuado".

Paul Auster, Sunset Park

¿Había que recordármelo? ¿Qué fue eso? ¿Gastritis o los lloros de mi útero desperdiciado? ¡Oh por Dios! ¡En todos lados, lo sé!  ¡Hasta que alguien me entiende! Eso es lo que está pasando, son los batallones de niños. Empezado por la hija de Miss Crawford que llegará en cualquier momento. Parece que la última vez que fue al doctor se descubrió que el bebé ya está muy abajo, lista y dispuesta a hacer su aparición, por lo que no creen que llegue a su proyectada fecha de nacimiento a principios de Abril. El esposo, cómplice y responsable directo, llega mañana. Miss Crawford estaba preocupada porque todo se adelantara y él no llegara a tiempo para verlo pero considerando que ayer todavía estaba la panza en su lugar yo creo que ya la hicieron.
Estaría gacho hacer una cosa de esas sin culpable a quién señalar con el dedo y gritar insultos alegremente. Bueno, según lo que entiendo que sucede en los partos gracias a la tele. 
Será raro. Me pregunto si será correcto ir o estaría de más. Es cierto que prometí ir al hospital pero no sé qué tan en serio lo decía o qué es lo que debería hacer una vez ahí. Otra vez me siento Sheldon, perdida por no contar con instrucciones protocolarias adecuadas. ¿Se llevan flores? ¿Se dice "Dios, qué hinchada estás"? ¿Se ve al bebé en el cunero y se espera un prudente lapso de 20 minutos antes de la despedida? 
Ha de llegar sonrojado y pequeño, supongo. Los niños nacen chistosos. Yo nací morada, larga, pálida y narizona. Cuentan que de entrada mi papá me negó porque estaba esperando un producto parecido a mi hermana, que llegó al mundo con cachetes, pestañas, pelo y buen color.  "Esa no es la mía",  exclamó, seguido del consuelo de mi abuela; "No se apure, se va a componer", y un informe muy enternecedor a la madre que por culpa de las drogas no recordaba haberme visto; "Ay mi amor, sacó tu nariz". Puros comentarios atinados. Por suerte, no, no saqué su nariz, y con el tiempo se me quitó lo morada  pero jamás les voy a perdonar sus amables comentarios, por lo que supongo que lo más seguro que se puede hacer a la hora de ver un bebé es comentar que está precioso y empezar a buscarle parecidos aunque uno no los vea y esté pensando "qué chamaco tan feo" en secreto. 

"Está divino y es idéntico a su papá" aunque lo que se vea sea una mole de piel blanca y agustiosa, esa es la mejor opción. Recordemos cuando salió el ultrasonido en tercera dimensión de la hija de Miss Crawford y ella aseguraba que era idéntica a su papá de la nariz para abajo. La verdad es que no me acuerdo del papá, entonces me enseñó la foto más reciente del susodicho y aunque lograba entender a qué se refería con el parecido sigo pensando que es un bebé acuático y que se parece a todos los bebés acuáticos que he visto en la tele, libros y unas cuantas visitas de aburrimiento a la sala de desarrollo humano en el museo.

En cualquier momento nacerá. Maldita sea, ya casi pasó un año desde su boda. Y yo... tranquilamente igual que siempre. No quiero un bebé, nada más quiero cargar uno hasta que me vomité, empiece a oler mal y le diga a su mamá "bueno, ya, tómalo".

Hace un par de días le decía a Jane que el bebé de la señora vecina era muy gracioso, pequeño, gordito y suavecito con una gran capacidad para cambiar de humor y expresarlo sin lugar a dudas. No lo cargué y realmente no lo toqué, pero me pregunto qué tan extraño será intentarlo. Que yo recuerde nunca lo he hecho, pero alguna vez me dijeron que era gracioso identificar como el cuerpo estaba extrañamente diseñado para traer un niño en brazos, como que se acomodan, y desde entonces me ha dado una curiosidad extraña descubrirlo. Claro, no hay bebés que me dejen cargar y supongo que por haber sido joven cuando nacieron mis primos, con la gente poniéndose histérica cada vez que me les acercaba porque los iba a romper o enfermar o algo por el estilo (que en el caso de Paula la nazi hubiera sido un servicio a la comunidad), me da miedo ponerle mis torpes manos encima a un recién nacido, por más que quiera.  
"Ah, con razón quieres uno", concluyó Jane. En su casa siempre hay un bebé por una u otra razón, ya sean sobrinos o hijos de sus primos más jóvenes. El Sr. Bingley II sigue insistiendo con aquello de que se casen. ¿Se imagina usted? Ella dice que no tiene intenciones de casarse con él pero por si las dudas ya la obligué a prometer que me invitará a la boda. 

¿Cuáles son las otras opciones entonces? Al menos para las viejas de mi rodada. De acuerdo con mis ex-compañeritas de primaria hay tres posibilidades: casarse y reproducirse, conseguir un trabajo, o irse a Europa a embriagarse con extranjeros grandotes. Yo no hago ninguna de esas. ¿Entonces?
Nada, creo que nada más floto alegremente en la nada. ¡Vaya, ni siquiera encuentro una cochina revista! ¡Eso tiene que estar mal!


Ah, sí, una de mis primas tendrá un bebé también pero eso no tiene nada que ver conmigo. Ese, para que vean, es un bebé que no me gustaría cargar. 

Aunque lo parezcan, no todos los bebés son iguales.

martes, 22 de marzo de 2011

Lo que es perder el control de los gastos

¿Ha notado como el dinero desaparece mágicamente de su bolsillo? Una coca por aquí, una falda por allá, un libro, un perfume para perro (Rito, hueles a coco!) o algo completamente indispensable como sería un sombrero de ala ancha, se van convirtiendo en sumas que al final de cierto periodo de tiempo nos empujan a golpearnos la cabeza contra la mesa por ser los gastadores irresponsables que somos. Ah, pero tenía que comprar la novela gráfica de Pride and Prejudice an Zombies...

Sí, sí tenía que hacerlo, pero ese es otro asunto.

Lo que traemos hoy para usted mi querido lector, es un caso excepcional que nos quitará la culpa de excedernos en gastos para siempre, porque una cosa es gastarse la quincena (aunque a mi me pagan por mes y considerando que mis padres tienen un mes de haber olvidado a quién le tocaba repartir mi quincena de hija desempleada, resulta que soy todavía más pobre que antes) y otra muy distinta es volarse la barda tan desaforadamente. No importa que haya sido para una buena obra, al final don Buenaventura Medina, se llevó el premio al derrochador más noble de la ciudad allá por 1721. Resulta que el buen señor, con el gran corazón que suele tener la gente rica que no tiene televisión para saber en qué gastar su dinero, se dio a la tarea de reparar el hospital  para que los juaninos se ocuparan de cuidar a los leprosos en lugar de su familia, que andaba bastante dispersa por ahí como para andar cargando con semejantes herencias. Don Buenaventura, como todo buen don (con un gran nombre) se puso generoso, por supuesto, y calculó que en total podría gastarse unos 8,000 pesos para dejar el lugar decente y habitable, pero como suele pasar cuando uno "nada más está viendo", de repente se le pasaron 8 años, y cada vez se le ocurrían más cosas que ponerle al hospital, conventos, una cañería, una lampara nueva para el santísima, pan y ropa gratis, tal vez un vestido nuevo para la virgen y hasta enfermerías nuevas. Todo un frenesí de compras locas. Imagine a usted a un señor bailando y saltando como un leprechaun con peluca alrededor de sus regalitos para los leprosos y su señor.
Me imagino, al menos hasta que haciendo cuentas resulta que se gastó 110,244 pesos con 4 reales.
Bueno mi estimado señor, yo sé que Dios se lo pagó, siempre lo hace.

lunes, 21 de marzo de 2011

No es arte ni es cultura

Juro que ahora sí es la última vez que marcho. No lo vuelvo a hacer, de veras. A ver... pa' qué ando haciendo esas cosas? Creo que me sentía algo comprometida con la señora vecina y todos los animalistas a los que les hice el drama de Dolores. Está bien, la mayoría me mandó al diablo y uno que otro me mentó la madre, pero hubo un par de personas muy amables que me dio horror abandonar, porque aceptémoslo, en cada marcha hay menos gente. También me hace sentir  un poco mejor andar paseando con personas disfrazadas de animales, con mantas y carteles, alrededor de las cuales no me siento una desquiciada. Sí, sí, "la vivisección es una aberración"...  lo es, gracias, gracias muchachos. Ahora, qué les parece si agarramos las mantas y vamos a decírselo a mi maestra de biología del colegio, lleven sus piedras si quieren, está bien.

Supongo que así han de sentirse los del gay parade. Por eso se ponen las alas y las faldas de bailarina, es una forma extraña de exageración pública que al final resulta en una cosa muy parecida a la fuga de una cárcel. Rodeada de botargas y playeras con toros ensangrentados mi locura no se ve tan grave. ¿No creen que estoy loca y estoy mal? ¡No, claro que no porque ustedes son todavía más graves!
Vi a la señora vecina y pensé... ¿qué hago? ¿la saludo o me espero hasta el final? Creo que al final no quería estar sola y me fui toda la marcha con ella, el bebé y su mamá.  Aprendí mucho de bebés, por ejemplo, es asombroso cómo se aterran cuando pierden de vista a su mamá, lo mismo con la cara de alivio/felicidad que ponen cuando la vuelven a ver. Hay que protegerlos de todo, del sol, del viento,  de la deshidratación y principalmente de la angustia. Son chiquitos y tienen manos gorditas y suavecitas.  Cuánta socialización. 
La verdad es que al final estaba agotada, en parte por el sol y en parte por la caminata... ¿qué hay con mi sentido de la deuda y la retribución? ¡Soy una persona muy retorcida! 

Ya estamos a mano y en paz personas animalistas.

Creo que necesitaba aire... un poco de aire, humo y silencio/ipod, por eso tuve la grandiosa idea de rehusar el aventon de regreso, eso sí, con todo mi agradecimiento, y optar por irme caminando hasta mi coche. El problema es que mi coche estaba en la Diana y yo estaba en el zócalo.  ¡A caminar!

Ah, pero no estuvo tan fácil. Primero pasé a Donceles para ver libros. ¡Tenían 30% de descuento! Y ya estaba celebrando hasta que recordé ese pequeño detalle de mi actual pobreza. 
Ni modo, tendría que irme con las manos vacías y por eso seguí caminando a pesar del feo dolor de pies que empezó a molestarme horriblemente cuando ni siquiera había salido del centro todavía. No había llegado a Reforma y ya estaba cansada. Fue ahí cuando vi una estación de metrobus y me subí... a alguna parte llegaríamos. Supuse que podía acercarme un poco a la lejana sección de Reforma donde había dejado el coche, pero por alguna extraña razón cuando me bajé lo primero que vi fue "Dr. Río de la Loza" a la izquierda. Oh, el Dr. Río de la Loza, un personaje de lo más interesante, por supuesto, lo malo es que es doctor, y esos suelen estar en la colonia Doctores. ¡Madres! Pánico, pánico, pero nos controlamos y pensamos en nuestra situación. No teníamos dinero, más allá de lo que necesitaríamos para el estacionamiento y estábamos en una zona desconocida. Tal vez sí era un buen momento para entrar en pánico pero en ese momento el semáforo se puso en verde y crucé la calle corriendo para alejarme del lavaparabrisas aterrador lo más rápido posible. 
¿Qué hacer? Caminar un poco más. Y seguí caminando.
"Cuauhtemoc", yo conozco eso y caminé más calles, y después unas cuantas más, hasta que se me empezó a hacer sospechoso el giro que estaba tomando la vieja política de "irse todo derecho". Tenía que preguntar y entonces vi a una viejita de lo más coqueta que paseaba con su perro. Resultó que lo que tenía que hacer era caminar dos cuadras hasta Dinamarca y dar la vuelta a la derecha. Ya de ahí era derecho otra vez. 
No estuvo tan difícil. 

Los pies de me duelen, también las piernas y extrañamente la espalda y los brazos. En resumen, creo que me duele todo. Espero que la pequeña aventura no tenga consecuencias. Creo que es divertido platicar con la vecina, no tiene mucho tiempo de haberse mudado, como un año, y se me hace extraño/chistoso descubrir que algunas cosas no son del dominio público y que si las sé es por haber estado en estos rumbos toda mi vida. 
La gente se mueve, se va, se cambia de casa, desaparece, pero al final siempre me encuentro en el mismo lugar, en las escaleras de la plaza, esperando a que los coches me dejen pasar para irme a mi casa. 
Es cuestión de caminar unos minutitos para sentirse un poco Lizzy de vez en cuando. Si se pone suficiente  imaginación en el  asunto, cualquier parte tiene el potencial de pasar por Netherfield aunque sea un ratito...  y un ratito es es todo lo que hace falta.

domingo, 20 de marzo de 2011

"I'm glad I haven't got the sort of conscience I've got to nurse like a sick puppy all the time."

William Faulkner, The sound and the fury

sábado, 19 de marzo de 2011

Mitad rata y mitad venadito





Dios mío qué panza. Ya no hay forma de culpar al pelo de su figura redondita, Rito está llenito, no gordo, "llenito", es que tiene un tipo de belleza renacentista muy difícil de comprender en estos tiempos modernos... pero de todos modos lo pondré a dieta.
Ni modo, el mundo es cruel.

Momento desconcertante del día

Llevé a Rito a que lo bañaran y raparan para que el pobre sobreviva los tiempos de calor con un poco más de comodidad y a la señora esposa/recepcionista/cuata o familiar no identificado del veterinario (no el que tiene a Doloritas, no, hablo del otro veterinario ojete que me sacó un dineral por ella, ese mero) me vio con cara de horror y se negaba a creerlo: "¿rapado? ¡pero se va a ver fatal!" Y no desistió, siguió fregando, que la forma de la cabeza y que si de veras todo, que si era en serio o no quería que le dejaran al menos las orejitas. Ya al final tenía prisa y me mandó a que le explicara al joven que los pela. Tampoco me creían. Odio a las señoras güeras en ropa de ejercicio. Parece que el problema de las personas con raparlo es que "se le va a quitar lo yorkie"... ¿qué putas quieren decir con eso, que se le quita lo que tiene de raza y le queda nada más lo perro? ¿Y cual es su puto problema? Es que no entiendo el escandalo que me armaron en una operación tan sencilla. Lo entrego, les digo "a rape", me voy, regreso, pago y me lo llevo. ¡Gracias!

Tuve que repetirlo y asegurarles que hablaba en serio. ¿Qué putas y a ella qué chingados le importa cómo le quiero cortar el pelo a mi perro?

Es increíble la capacidad de las personas para meterse en lo que no les importa.

¿Quién putas le dio permiso para dudar de la belleza sobrenatural de Rito en todas sus presentaciones? ¡Nadie! Además, Rito es tan bonito que sin nada de pelo se ve más tierno todavía, parece un venadito... y a quien opine lo contrario lo voy a matar.

jueves, 17 de marzo de 2011

Miami is too hot for all that leather

Tengo la tentación de matar la red social preferida de todos porque me causa malestar, creo que me da tristeza. Aunque también podría ser gastritis. Tomé demasiado, demasiado café y no he parado de comer tamarindo en todas sus formas...  y ensalada, brocoli, mango y mucho chamoy. Garbanzos, más garbanzos. ¡Tenemos que alimentarnos!
El dibujito de mensaje me molesta. Ya sé que tengo una maravillosa invitación para ir otra vez al concierto que hubiera preferido no ver en un principio. ¡Ya lo sé!
Pero hay más cosas. Oh Dios, los animalistas me intimidan y mis ex-compañeritas de primaria me desconciertan. De todos modos prefiero darle mi poco dinero a los rescatistas que gastarlo en boletos para ver a Mrs. Palmer olvidar la letra de la canción. (Eso fue malvado e innecesario Jimena)

¿Qué, una foto etiquetada? ¡No me frieguen! Afortunadamente no es una foto era un aviso de los rescatistas. Ah, gracias a dios, de repente temí que saliera una foto mía en alguna parte poniendo cara de asco. Salvaron a los perros y me gusta pensar que todos fueron felices. Yo sólo veo pasar la vida.
Debería haber ido por ceniza y supongo que debería haber celebrado el día de la mujer pero como que me da por sentirme ofendida. Bueno, a mí me ofende todo. Me confunde la gente que hace lista de "personas que me inspiran"... ¿inspiran a qué?  "Me inspiran los impresionistas" dice una señora. La vida de todos es y siempre ha sido mala. Ah, y al  bonito amanecer  o campo estrellado hay que agregarle prostitutas, pobreza y ajenjo. ¡Cada pequeño detalle de la vida viene envuelto en un paquetito de miserias y depresión!  

¿Saben a quién admiro yo? A la gente feliz que no sabe que el suicidio masivo es la única solución. Son tan felices y seguros, disfrutan detenerse a oler las flores y tienen sueños, aspiraciones y demás ideas sobre el universo de posibilidades que incluye tener hijos sin preocuparse porque vayan a convertirse en monstruos o por no poder pagar las colegiaturas o que se enfermen o se mueran, ya sin mencionar a los sueños que involucran viajes, poner escuelas de baile, ser cantantes famosos o salir en alguna parte. ¿De dónde sale eso? ¡No lo sé! Igual que los logros profesionales.
No tengo la menor intención de aventarme el concierto de Mrs. Palmer otra vez y la invitación esa que insiste en mandar con todo y mensaje me está poniendo de mal humor.
Y la gente con sus fotos aterradoras de corridas de toros y sus coches nuevos mezcladas con reseñas del concierto "maravilloso" de los backstreet boys. Lo peor es que últimamente algo pasa que le pongo Play a algo y aparece como que "me gusta" el enlace. ¿Qué, cómo, cuándo? Yo nomás quería ver si Charlie Sheen de verdad se había muerto pero supongo que era una trampa. No, muerto no está, aunque no dudo que pase en cualquier momento. Ahí hay otra vocación en la vida. Supongo que a veces se cruzan las líneas y de repente ya no está  Iggy cantando Some weird sin  sino el video de David Hasselhoff comiendo una hamburguesa en el piso. Charlie Sheen se volvió loco y también me da miedo. Igual que otra ex-compañerita de primaria que por alguna razón se siente místico-mágico-artística y eScRiBre AsI, cosa que no comprendo. Seguramente también tiene sangre de tigre o algo por el estilo.

Yo no tengo eso. El mantenerse vivo sin motivo, es decir, por puro instinto de supervivencia, es agradable. Como y cocino porque lo necesito. Mantenerse sano-vivo, creo que es, pero favor de no confundirse con la gente horrible que dice que se dedica al "deporteismo" (¿y eso qué es?) como anuncio malo de sport city. Me desagrada pensar en personas de gimnasio usando pesas. Un lugar de esos tiene que ser la cosa más desagradable del mundo y lo sé porque en el colegio me obligaban a ir. Qué agradable es recordar el miedo de que me cacharan haciendome mensa en los vestidores. "¿Ay, a poco me tardé una hora en cambiarme?" 
Y entonces el hijo de puta de deportes me reprobó por no ir. ¿Por qué iría? Y supliqué que me pasara porque ingenuamente no sabía que no contaba para el promedio y yo sólo quería ir a la Universidad para estudiar cosas bonitas, casarme con un greñudo y ser feliz. Me soltó un discurso sobre la responsabilidad y como no podía darle excusas a la vida. ¡Tal vez a la vida no, pero al gimnasio sí! Me desagrada la gente enamorada de sí misma.
¿Quien diablos venera su propio cuerpo? ¡Eso está mal... es muy griego!

¡Y esto no es Esparta!

Ideal para sopas y ensaladas

Los encuentros fortuitos son una cosa muy chistosa. Me encontré a las amigas de Miss Crawford en el super. La mejor parte es que seguí escogiendo mis verduras alegremente y procuré no voltear para no verlas de frente. Es que no me gusta pasar por todo eso de la mini-socailización cortés. "Ah, miren, son ustedes señoras que conocí brevemente hace como un año". 

Yo estaba muy contenta leyendo para qué sirve cada cosa en las pequeñas explicaciones y sugerencias que ponen encima de la col morada y demás cosas parecidas cuando las vi de reojo. La verdad es que me llamó la atención la presencia de personas en spandex y tacones. ¿Quién va en tacones al super?  Supongo que pasaron por atrás porque se perdieron detrás de las jícamas y las sandías.

A lo mejor fue una falta de cortesía pero detener a las personas para hacer aquello de saludar no es lo mío. La verdad hubiera preferido que se incendiara la mesita del fondue otra vez.

Como nota interesante sobre estas personas, cabe recordar que una tiene una hija como de siete años y la otra es la del romance amargo con un francés que parece muy poco dedicado. ¿Qué hay con la obsesión por los extranjeros? Ya sé que es trofeo pero es una cosa de lo más peligrosa. A una amiga de mi papá le fue remal con un alemán con el que se casó, tuvo un hijo, y luego no hallaba cómo regresar al país porque el ojete la trataba bien mal y encima se quería quedar con el chamaco. Ya sin contar con las historias de terror que cuentan las hijas de las amigas de mi mamá. Una se casó con un italiano y luego el cuate le salió con que tenía cancer, se iba a morir, y prefería divorciarse y regresarla al país para que no sufriera. Hasta la fecha el señor sigue vivo, se casó otra vez y es muy feliz. Triste, pero al menos no la golpeaban como a otra pobre que se le tuvo que escapar al novio (porque la tenía encerrada con llave) y llegar de milagro a la embajada para que la regresaran. ¿No lo ven? ¡Es arriesgarse a protagonizar "No sin mi hija"!

(*Amable excepción que se me había olvidado y que no puedo dejar pasar porque el señor esposo de mi tía no sólo es el único de los tíos que he tenido que no es  absolutamente insoportable, a lo mejor porque no habla español, sino también es el único personaje de esa familia que encontró a Vincent Garfiel, mi difunto hamster, encantador, dedicando tiempo de calidad a jugar con él en lugar de horrorizarse por "ese ratón asqueroso" como todo el mundo y por tal razón le debo mi agradecimiento. Que hace poquito salió una foto de él y me quedé asombrada... engordó 500 kilos! Pobre, eso le pasa a la gente que deja de fumar, aparentemente.)

Miss Crawford ya no me contó bien cómo terminó el asunto pero considerando que no las vi en el baby shower me aviento a especular ( tal como lo hace una persona horrible que disfruta enormemente de los chismes de gente que apenas conoce) que hubo algún tipo de episodio desagradable a causa del francés.

Atención: Estamos a puntos de meternos en la vida de los demás, si sus principios se lo impiden le ruego que se salte el montón de maledicencia que viene a continuación. Gracias.

Ahora sí. Esta joven señora parece que empezó el asunto con un francés de intercambio que conoció hace un tiempo. Él se fue, pero la cosa siguió, y de acuerdo con los informes de Miss Crawford esta joven se puso particularmente ansiosa cuando el marido extranjero de Miss Crawford todavía no era tal pero viajó cinco veces para visitarla en relativamente pocos meses mientras que el francés no vino a verla ni una sola vez. Miss Crawford dice que las cosas se supieron ligeramente amargas cuando descubrió que su amiga efectivamente pensaba en matrimonio, hijos y vida feliz para siempre con el susodicho y que estaba muy molesta porque contaba con poder quedarse en su casa en Londrés para tener acceso más sencillo a su peoresnada hasta que su embarazo y regreso lo echó a perder. "Te juro que me hablaba diario cuando estaba allá, pero en cuanto regresé si no la busco ni me habla", fue otro dato interesante en la conversación. Miss Crawford cree que también se enojó porque se casó antes que ella y que no tomó a bien el comentario que le hizo cuando le platicó alegremente que el franchute la vendría a ver en semana santa. Le dijo algo así como "¿entonces eres su novia de vacaciones?", directito y sin anestesia. 
Yo no sé qué habrá pasado, pero lo cierto es que no fueron al baby shower.
¿Se casará con el francés? ¿recuperarán el valioso regalo de la amistad después de tanto encontronazo? ¿conseguirá financiar el viaje a Francia para forzarlo a quererla aunque el anuncio de sus planes no le cayó nada en gracia al involucrado? ¿a mí me importa? ¡No! ¡No me importa!

Claro, si vuelvo a verlas me portaré como gente civilizada pero no creo que sea necesario. Tan agradable que es vivir como ermitaño, en especial ahora que limpié y volví a organizar compulsiva y locamente mi pequeña morada. En cualquier momento empezaré a usar una gran túnica de manta. 

O tal vez me pondré a hilar camisas para mis hermanitos convertidos en cisne, como la señora del cuento. Bueno, si tuviera hermanitos.

martes, 15 de marzo de 2011

Paso a pasito

¡Bailemos todos! Como Catherine Morland que pasó de la agonía a la felicidad pura ya nos cambió el humor drásticamente. No hay Mr. Tilney de por medio, pero tenemos algo todavía mejor, puras buenas noticias y otra medalla de San Benito.


Ya hay noticias de la futura madre de Dolores y todo apunta hacia la felicidad y la canción de los Carpenter. La señora se llama Dulce y mi hermana la conoció hoy. ¡La señora ya preparó su casita y hasta le está enseñando a Dolores a caminar con correa! Doloritas será feliz, yo seré feliz, todos seremos felices. A pesar de las razones que me contó mi hermana que dio el veterinario para no darme los datos de la señora. Resulta que no quería que la espantara.

¿Asusto a las personas? Yo creí que era la locura la que las asustaba pero empiezo a creer que hay otra cosa muy mala en mí. ¿Cómo la podría espantar? A lo mejor se me nota el toque de la muerte.

Ya lo sospechaba, más o menos desde que estaba en la Facultad y los asientos a mi alrededor solían quedarse vacíos. Después de haber descartado un posible mal olor decidí que había algo en mí que alejaba a las personas, pero no entiendo porqué este veterinario cree que espantaría a la señora. Lo único que quería saber es cómo se llama... no voy a atacarla. ¿Es mi angustia y mi derrame emocional? No lo niego, tal vez llore cuando me despida y tal vez, sólo tal vez, abrace a la señora y le suplique que la quiera y la ame hasta el final de los tiempos, pero nada violento. Yo sólo quería conocerla y saber si de verdad quería a la pobre Dolores o si planeaba convertirla en Cenicienta. Ya tenía varios días de haberme arrepentido del contrato, a pesar de haberle buscado todas las formas posibles para editarlo, cortarlo y quitarle el tono mandón. Ya no lo iba a hacer. A ver, si asusto a la gente por qué diablos Marina me agarra de cotorreo como se le antoja? Últimamente no estoy de humor para eso y mejor cambio el tema. Terminé relatando con lujo de detalles las cosas asombrosas que he descubierto sobre bebés y embarazos con todas las aventuras de Miss Crawford. Ay, qué complicado es encontrar tema de conversación.


¡No asusto a la gente!


Ay, ya empezó... el malestar post-social, parece gastritis o cólico pero no se quita con paracetamol. Es culpa del archivo y de la Sra. Boss... y del mundo y de las personas horribles que acaparaban todo el puesto de fotos, postales y estampas que están a un ladito del correo y del sujeto extraño que decidió que no importaba interrumpir mis negocios para llegar a platicarle a la Sra. Boss de lo bien que va su artículo y su vida maravillosa de persona que se toma en serio las cosas y confía en que todo lo hace bien. ¿No odian a la gente con demasiada autoestima? ¡Arrogancia! Yo la odio, en verdad odio a la gente que camina alegremente por la vida bien confiados en que son grandes, infalibles y maravillosos. Creo que es la actitud y el caminar desenvuelto que dice "soy alguien en la vida".

¡Ay, por favor!

Sí, sí, qué importante es tu aportación al mundo chavo, luego le cuentas lo que quieras pero ahora no. La señora no me dijo que le llevara el capítulo, pero se lo di... ni modo, ya está en manos de Dios. Digo, al menos para que lo lea alguien, aparte de mi papá. No es que no cuente o que no aprecie su interés, pero seamos honestos, jamás me diría "mejor dedícate a otra cosa ratón". El cuento que le dibujé en 1° de primaria sobre Hall-o, la flor malvada que salió del infierno para comerse a una niña llamada Lola, le pareció maravilloso. Podría entregarle un breve estudio histórico sobre "La importancia del queso Philadelphia en los sandwiches alternativos consumidos en las escuelas del Distrito Federal durante las primeras décadas del siglo XXI" y de todas formas no va a desanimarme.


Ya esta hecho, lo entregué y a ver qué me dice. No quiero que lo deteste, tampoco quiero que me diga que está bien y que siga así, la verdad es que no sé qué quiero que me diga. Algo, lo que sea, cualquier cosa. Que quién sabe si lo lea, y si lo lee, a lo mejor lo odia. ¿Y si odia a mis leprosos, por feos? Me contó de otra tesis que dirige sobre una revista. Sin querer demeritar a las revistas de gente elegante adulándose mutuamente con grandes bigotes y elegantes sombreros de copa, yo tengo gente desfigurada, cárceles, castigos divinos y fugas accidentadas a través de pantanos. Tal vez no es rigurosa, probablemente está mal escrita y lo más seguro es suene ligeramente desfasada entre capítulos pero no puede ser más aburrida que echarse un montón de páginas sobre una revista.

¡Es que no puede ser!



Después llegó el sueño, en la tarde alrededor de las siete a la mitad de uno de los peores capítulos de CSI: Miami, no me acuerdo de cuál era pero seguro tenía traficantes cubanos de animales exóticos y persecuciones en motos acuáticas. Me iba a dormir, quería dormir, estaba a punto de dormir... cuando se me quitó de repente. Bueno, otra noche de tele educativa.

Ayer aprendí mucho de Chepina Peralta y de unos señores muy graciosos que recomendaron presentar una ensalada con zanahorias dentro de una maceta. Todavía no soy tan creativa, y la verdad es que en la tarde estaba muy orgullosa de mis humildes esfuerzos culinarios hasta que noté que puse las crepas al revés, entonces el lado tostadito se quedó adentro.

Oh bueno, al menos no se me deshicieron.



Baby steps, baby steps!


O paso a pasito, como diría Angélica María.






Yo también sé que mi sueño grande es... un día de estos prenderé el horno!

lunes, 14 de marzo de 2011

Short shorts

Hoy tenemos nervios y una fea combinación de noches malas y muchas pesadillas.  Creo que no les conté, pero gracias a mis múltiples talentos como ladrón de fármacos conseguí tafil para un par de noches que yo supuse serían de glorioso sueño... pero nada. No sólo no me sirvió para caer tumbada como yo quería, lo único que conseguí fue soñar y acordarme de lo que soñé, que fue horrendo. Vamos a ponerlo de esta forma, uno involucraba perros colgados de las paredes, todavía vivos, y una policía mal encarada que me atacaba. Todo en la versión apocalíptica del pueblito que está abajo de mi casa.
El asunto de Dolores sigue igual, ya ni siquiera le hablé al señor veterinario, asumo que sigue sin operarla y que la pobre sigue en una jaula. Carajo... ¿qué le pasa a este hombre? Y yo espero, qué feo es esperar. Ya, ni modo... mañana no regresaré a mi casa del archivo, en lugar de eso me iré a comer a la famosa cantina, si es que está abierta, y esperaré hasta que vea a la señora cocinera. Sólo la quiero ver y preguntar ¿de veras la quieres, de veras la vas a cuidar? Si es que me atrevo, ya ven que con eso de la iniciativa social nunca se sabe.

Mañana, quién sabe qué pase mañana, de todos modos será un día extraño. La parte angustiosa es que veré a la Sra. Boss pero no he revisado ese capítulo al que le he quitado metido, cortado, llorado y reacomodado todo, como si  fuera pavo o liposucción.
¿Entonces Jimena, qué has hecho? Ah, claro, ir a la biblioteca, y supongo que lo que encontré no le servirá de gran cosa a la señora pero no tuve tiempo de buscar más. ¡No hubo tiempo! La verdad es que es muy triste pasar por la biblioteca y la facultad, hay puros chamacos extraños, todos vestidos exactamente igual y muchas escuinclas con cara de pedagogas, es como si toda la facultad se hubiera convertido en el remanso del clan. Digo, no tengo nada contra ellos como personas, pero como grupo, me causan un poco de ansiedad. En la enorme fila que hice para sacar las copias todos se veían exactamente iguales, con poca consideración por el tiempo de los demás, demasiado cuidado personal y la actitud de la mochila de cowco. 
¿Qué pasó con ver gente familiar? Viejas de largas y descuidadas cabelleras con vestidos poco favorecedores o grandes faldas de gitana, como yo, y jóvenes de pelo largo con días de no haberse cepillado y playeras rotas de Jimy Hendrix... ya no queda nada. Puro fantasma, como esas páginas donde sobreponen una foto antigua a las calles tal como se ven ahora. Veo hacia abajo y la gran falda ya no está, tampoco el vestido que en mi delirio podría haber usado Jane Austen, tengo shorts. Me he convertido en una persona que usa shorts y lo peor es que no se me hace extraño. 

Y no me gusta regresar, aunque ya no me gusta regresar a ninguna parte.
El archivo, por ejemplo. No quiero ver a Marina, algo murió desde su comentario malvado sobre el estéril destino que le ve a mi útero desperdiciado (nótese el timbre dramático que le pusimos) y no estoy de espíritu aguantador.  Ya sé, ya sé que no me estoy reproduciendo, ya lo sé, gracias. Y me hubiera gustado que mi abuela no pusiera el dedo en la llaga como acostumbra. Eso fue ayer pero creo que las secuelas todavía nos están mordiendo el zapato. ¿No hay otra pregunta para iniciar la conversación incómoda (y difícil, porque ya no oye bien)?

Sugerencias para saludar a los nietos:
1.- ¿Cómo estás?
2.- ¿Cómo te ha ido?
3.- Parece que va a llover.
4.- ¿Cómo les fue en el parque?
5.-  Qué bueno que no llovió.

Cualquiera, pero bajo ninguna circunstancia se empieza con: "¿y ya tienes novio?", seguido de "¿cuándo voy a tener biznietos?", con cara de desesperanza y frustración. Chale... no te apures abuela, no le cayó mucha sal a la herida, nomas poquito.  Lo bueno es que no hay consuelo parecido al que da un perro, y jugué y jugué con Sibila, un poco en sustitución porque el asunto de Dolores me tenía (tiene) bastante mortificada y necesitaba un abrazo. No quería dármelo, ella sólo quería jugar, por lo que tuve que hacer lo más lógico: OBLIGARLA! Lo malo es que es una perra bastante grande y en su locura me dio un madrazo en la mandibula con todo y su respectivo moreton. Yo supongo que el golpe también le debió  doler a ella, pero creo que la pobre vive tan pendiente de robar botellas vacías de agua para jugar que ni lo notó. 

Y el tafil no sirvió de nada bueno porque entre sueño macabro y sueño todavía más macabro, me despertaba en cuanto Rito se movía y se paraba en la puerta a llorar hasta que abriera y lo acompañara a la cocina a ver qué le pasaba. A veces es agua y a veces es patio.

Ya no voy a revisar nada a estas horas, el cuerpo duele y es momento de ver luchas. Ya mañana lo haré, me levantaré muy temprano, tomaré mucho café e intentaré hacer algo con el día.

El café me salvará, lo que me recuerda; yo no sabía que ya vendían café ambulante en el periférico. En cuanto los vi creí que era la aparición de un ángel del señor, pero después dudé...  si ya venía con crema y azúcar me iba a dar mucha pena decirle a la muchacha "ay, ya no gracias" porque embotellado se puede aguantar decorosamente pero no me imagino cómo estará en esas condiciones y preferiría no arriesgarme,en especial cuando yo quiero el mío (pataleta de niña chiquita que quiere su café, el café que le gusta y no ese "café feo mamá, café feo")  aunque el café sea café a fin de cuentas y es mejor un poco de nauseas de crema que andar en  síndrome de abstinencia. En lo que pensaba todo eso avanzó la fila y ya no lo pude pedir.

Al final, así funciona todo en la vida, qué triste.

domingo, 13 de marzo de 2011

sábado, 12 de marzo de 2011

"Because no battle is ever won he said. They are not even fought. The field only reveals to man his own folly and despair, and victory is an illusion of philosophers and fools."

William Faulkner, The sound and the fury

jueves, 10 de marzo de 2011

Una buena y una mala

Lo bueno
¡¡¡Tengo chamba otra vez!!!
¡Aprobaron el proyecto, me salvé de enfrentar la vida real otro año más!

¡Dios es bueno y Dios es grande!

Lo malo
Se me había olvidado quitar las fotos de Doloritas de la red social favorita de todos y de repente reapareció el asunto. Ay, las protectoras intensas me asustan. En serio, me asustan en verdad, siento que si no publico fotos de Doloritas usando una corona y rodeada de una familia feliz como de telenovela que le haga fiesta de bienvenida me cazarán como presa. ¡Me asustan! ¿En qué me metí?

Crafty

¡Usar un taladro es muy fácil! Es divertido y maravilloso, igual que mi sierra nueva. Seguramente tiene algún otro nombre sofisticado y elegante pero no me importa. La parte graciosa del asunto es que uno se pone a serruchar, lijar y taladrar sólo para ponerle una rosita coqueta al cajón de mi mesita nueva.
Qué extraña alegría. Es que estará usted de acuerdo en que era inaceptable trabajar a gusto con la manija que tan burdamente venía pegada al cajón de lo que he decidido que funciona muy bien como mini escritorio. Leer en la cama no me está funcionando últimamente y si voy a estar peleándome con tanta hoja, copias y borradores... bueno, cuando no tenga cosas importantísimas  que hacer como salir a tomar café y averiguar cómo usaré ese coqueto chaleco con bordados blancos que me regalaron hoy, necesitaré dónde apoyarme. 
Que ahora que lo pienso mi verdadera vocación podría estar en la carpintería... ¿qué le parece? Entonces podría tener un taller y dedicarme a vender muebles y ser feliz. Sería una tiendita pequeña y coqueta donde vendería también antigüedades renovadas. Me gustó como quedó el alhajero sesentero que compré por cincuenta pesos en Alvaro Obregón. Sigue sin tener pata, pero le arreglé la cerradura, pinté el camafeo de diferentes colores y al final quedó muy feliz.Me gustó.
También me gustó usar el taladro, fue divertido, fácil y terapéutico. Todavía terminé de encerar el mueble, lo subí y me quedó mucho tiempo de la mañana para tomar café, bañarme y esperar a Jane. Eso es lo que yo llamo administración del día.
En otras noticias confusas, habló alguien más para preguntar por mi pequeña Doloritas. Ni modo le tuve que decir que ya tenía hogar pero que si yo sabía de otro perro le hablaba. No sé si debería decírselo a alguien, es que esas protectoras y albergues parece que no quieren dar en adopción a los perros con tanta traba y requisito que ponen. Yo entiendo que es peligrosos, pero ya descubrí que el problema está en el tono con el que preguntan y promueven a sus animales. Se siente feo que le hablen golpeado uno.
Esta señora sonaba decepcionada. ¿Debería darle un teléfono? ¿preguntarle a alguien? O tal vez sólo debería olvidar el asunto y fingir demencia. Sí, eso haré.  Es que ya no sé qué putas pasa con la gente, y creo que salí de todo este asunto muy decepcionada de los albergues y de los protectores, rescatistas y hogares temporales.
Todo el conjunto de personas, animales, consciencia, crueldad animal, albergue o pensar que "sólo son animales" y saber que tienen razón y no importa pero no puedo dejar de pensar otra cosa porque estoy mal y debería calmarme... me tiene hasta el gorro!

Eso no significa que no me sintiera bastante incómoda hace ratito en la obra de teatro a la que fui con Jane por el lujo de referencias a animales muertos que se aventaron.  ¿Quién putas disfruta los toros? ¿Qué clase de monstruo disfruta la agonía en vivo y directo como si fuera una especie de diversión? Ah claro, mis primas! ¿Saben qué hicieron para recordar el cumpleaños de su papá muerto? ¡Ir a los toros que le gustaban tanto! 
Yo digo que hubiera sido algo bonito dirigirle la palabra cuando estaba vivo y les preguntaba algo en lugar de voltear hacia cualquier otra persona que estuviera en la habitación y pedir que lo ignoraran porque [insertar comentario peyorativo aquí], pero yo soy una persona de lo más extraña y no hay que hacerme caso. 
Noticias indignantes: Paula la nazi se va a África a quién sabe qué tipo de trabajo religioso. ¡Es Paula la nazi! Desde que nació todos hemos sabido que trae el 666 escondido en el cuero cabelludo. No sabe cómo hacer el bien porque su esencia es mala.

Y perdí el hilo otra vez. Yo les contaba de la obra de la obra de teatro. ¿Cómo terminamos ahí? Claro, es que los amigos de Jane son estos jóvenes emprendedores que todavía creen en la difusión del arte. No tengo nada en contra de ellos, de hecho  el amigo principal es un joven de esos bienintencionados e idealistas que en personal yo creo que haría una pareja maravillosa con Kitty, pero que desafortunadamente tiene una novia con cara de portera de vivienda de interés social que me parece la cosa más desagradable del mundo y que de alguna forma cree que por andar  con "artistas" ya es una de ellos, pero en lo que a mí concierne un performance hecho con globos no es arte y me parece ligeramente ofensivo que vaya a exponer con Jane como si en estos asuntos no hubiera razas. ¿Sabes hacer algo con tus manitas muñeca? ¡No! Entonces no veo porqué habría que consecuentarla de tal forma. ¿Qué no ven que le hacen daño? Algún día tendrá que levantarse y enfrentar que no es especial y no tiene ningún talento verdadero. ¡Montar un supuesto "performance" con un silbato y una copa llena de papelitos no es arte! Pero no me hagan mucho caso, yo sigo enojada porque una vez me pidió un encendedor y no fue para decir "gracias". ¡Se largó la lépera!

Pero otra vez me estoy adelantando a los hechos. Primero pasamos con el veterinario del afro a que revisara al patito de Jane. ¿Saben? es muy agradable entrar y no ser yo la que trae al animalito enfermo, como que fue reivindicador: "Ahora no soy yo". 
Es que me preguntó si conocía a un veterinario y fue el único que se me ocurrió. Los otros ojetes ya ven que abusivos salieron, ya sin contar con que realmente no confío en ninguno. Y de hecho, todavía no confío en ninguno, pero el patito si se veía muy enfermo y no había tiempo para ponerse a hacer llamadas. El pobre pato está desnutrido, que por un lado hasta puede ser bueno, así enfermo y flaco no lo cocinará la mamá de Jane. Ella dice que ya no planea hacerlo pero uno nunca sabe. 
Ayer que tragábamos comida chatarra en el parque como si no hubiera mañana me contaba de un callejerito que recogió una vez, era como un borreguito. No terminó de contarme la historia, en algún punto concluyó que no quiero saber el final y seguramente tiene razón. Lo dejamos así. Si cocinaron a su conejito no quiero ni imaginarme qué otra historia trágica sobre animales podría guardar Jane, o todo el mundo... ¡EL MUNDO! Por eso le puse "ocultar" a todo, todo, todo. No más casos ni emergencias ni peticiones de ayuda o adopciones. Ya no quiero saber nada.
Cuando Doloritas esté en su nueva casa me callaré, seré feliz y me callaré para siempre. No sé si ella también lo haga, hoy descubrí que es algo ladradora, pero me gusta pensar que fue culpa del otro perro que empezó el escándalo. ¿No hacemos eso todos? 
¿Y si le hablo a la señora que me dejó su teléfono y le doy el número de algún lugar? No... creo que no lo haré, a menos que amanezca emprendedora y me tome un buen trago de whisky antes, en ese caso tal vez lo haga, pero lo veo difícil. Es que me dio ternura cuando dijo "es que yo la quería", ay señora, pues qué digo... ya somos tres pero la vida no es justa. 
Tal vez mañana, hoy estamos algo cansados. Aparte del rivotril que me tomé ayer y que jamás funcionó (Yay! más tele de madrugada) creo que el largo camino hasta el evento ese de los amigos de Jane me puso de un humor extraño. Fíjese lo que son las casualidades, el señor tuvo la genial idea de hacerlo en el auditorio del colegio al que fue Mrs. Palmer, uno de esos colegio mamones religiosos que se creen yo no sé qué diablos. Lo que me asombra de Mrs. Palmer es que se haya comprado la propaganda de su escuela. De veras se la cree, yo creo que de ahí viene el complejo tan feo se superioridad con el que anda por la vida.  
Toooooooodos los colegios te venden que son lo máximo y que es un gran privilegio estar metido ahí como un recluso cuya única alegría es el ridículo periodo de libertad condicional que llega con el fin de semana, eso si les va bien y no se quedan atorados ahí para siempre por culpa de las actividades deportivas y/o demás servicios a la comunidad que la dichosa comunidad ni quiere.

No me gustan las escuelas/colegio y demás lugares parecidos, en especial los religiosos, como que tienen la mala costumbre de parecerse.  De repente me entra la mala actitud y quiero irme pronto.

El camino fue eterno y confuso mientras que la obra estuvo ligeramente aburrida y, como ya mencioné un par de párrafos más arriba, incómoda. Sólo porque las personas de las asociaciones me den miedo no significa que me encante tener que fletarme el monólogo de un sujeto que pide por la vida del hijo que mató a su esposa para embolsarse tranquilamente a otra vieja mientras rememora las glorias de haber querido ser torero y aquella simpática ocasión en la que mató a una gata que le robaba comida para sus gatitos.

 Me desagrada, nada más... casi tanto como las víboras y las botas blancas. ¿Saben que hizo la asquerosa enviada de satanás hoy, la desgraciada que vive en la veterinaria? ¡Se paró la desgraciada! Afortunadamente yo ya iba de salida, o al menos eso decidí que estaba haciendo cuando me les adelanté al patito y a Jane hasta el coche. Corrí otra vez. Yo no encuentro ningún valor en aquello de enfrentar los miedos.

Tal vez por eso me enseñó Dios a usar el taladro y el serrucho, lo hizo en caso de que me encuentre a una de esas infelices en mi camino. La pisaría primero, obviamente, pero tan pronto hubiera pasado el gesto de triunfo religioso la atacaría sin piedad. ¡Muere maldita, muere!
Un serrucho ya no es suficiente, yo creo que me voy a tener que comprar un machete. ¿Un machete o una navaja? ¡Decisiones!

martes, 8 de marzo de 2011

Soft rock para Doloritas

Esto es demasiada confusión. Por un lado la señora vecina y las personas de los albergues y demás asociaciones lo asustan a uno con aquello de "contrato mata carita", y aunque ayer estaba muy decidida a acosar a la gente ya lo estaba dudando en la mañana, más o menos a la hora en que molía alegremente mi café.
Releía el contrato, la versión editada, una y otra vez, y seguía sin animarme a pedirlo del todo. Es que... ¿y si la espanto? No es por nada pero ese contrato me espantaría hasta mí, la verdad es que no puedo calcular cuántas horas semanales de ejercicio necesita Rito, no tiene un espacio propio para bañarse, tampoco puedo saber cuánto dinero invierto mensualmente en su cuidado y le doy de comer cuando me convence con sus chantajes, ya sin contar con que Sibila vive en un patio con una ancianita y no la paseo ni juego con ella como debería. ¡Soy una mala adoptante!

Y eso le decía al señor veterinario del afro. Cuando yo adopté a Rito, el señor amigo de mi hermana que lo rescató de la calle no me hizo firmar nada, tampoco me pidió credencial de elector ni me puso en periodo de prueba. "¿Y cómo está cuidado?" dijo el señor veterinario cuando llegué con mi crisis de consciencia. Ya de ahí me terminó de convencer rápido... maldita sea, tengo un criterio muy maleable.
Sigo sin acercarme a Doloritas, nada más la observo de lejos, acostada en su jaula papando moscas pacíficamente. Es lo mejor para las dos, especialmente para mí que tengo muchos problemas emocionales y una muy extraña tendencia a formar lazos afectivos firmes únicamente con perros. La verdad es que de todos modos me solté a las lágrimas públicas en cuanto salí de la veterinaria, no lo niego. Al final ni sé qué tantas cosas me dijo el señor doctor, pero recuerdo haberle pedido encarecidamente que me avisaran antes de que se fuera para despedirme de ella.  Mi pobre y gentil Doloritas, tan felices que pudimos haber sido.

Lo que me recuerda... debí haber estado muy distraída las últimas veces que fui al veterinario porque no había notado la existencia de una pesera con una gran víbora malévola e infernal enroscada adentro, justo a un ladito de las silla donde me había estado sentando a esperar. ¡No la había visto! Fue hoy que de reojo capté la presencia escamosa del enviado de Satanás y de un brinco me fui a a meter al consultorio. Sí, ahí estaba mejor, aunque el veterinario siguiera hablando con otras personas extrañas, al parecer de algún tipo de granja. Hablaban de cerdos, cerditos inocentes que criaban y vendían como lechoncitos.
Nunca había estado tan contenta de haber renunciado a la carne (ja, qué bíblico sonó eso!).

Me siento frutal, como sombrero de Carmen Miranda.

Pero regresando al señor granjero, tal vez sí hay granjas por aquí y mi pato no murió horriblemente a manos de los gatos de la vecina. Tal vez sí se fue a la granja a ser feliz con otros patitos como él.  Igual que Dolores se irá a una vida de felicidad y compañerismo con una canción de los Carpenters de fondo. 

Sí, eso pasará. 

Y habrá hielo seco, tira bordada y coros suaves y sutiles.



¡Así será la vida de Doloritas maldita sea!

(Sin la anorexia secreta por supuesto.)