Me descuidé y sin darme cuenta apareció que estaba conectada. El famoso online en verde que por lo general intentamos evitar a menos que sea día de luchas. Creo que bajé la guardia porque cotorreaba muy tranquila con Miss Price creyendo que estaba offline cuando de repente apareció la Sra. Palmer preguntando que por qué ya no la quiero. ¿Ah, chinga, cuándo me puse online? Lo negué todo y aseguré quererla muchísimo con todo mi gris y amargadito corazón. Esa es la forma más rápida de ahorrarse los reproches.
Como sea ayer me confirmé como mala persona y me da gusto haberlo hecho. Primero me hice la desentendida sobre sus problemas amorosos y fingí no saber nada del asunto. "¿Cómo has estado?" le pregunté, como si no supiera que terminó con el peoresnada con la esperanza de que me contara todo el asunto. Parece que el susodicho "dijo algo sobre ella" y lo mandó a pelar papas rapidito y sin protestar a la cocina. Sus planes son retozar alegremente con el otro patán que tenía en proyecto como mero desquite y luego regresar con el arrepentido novio. Como la gran amiga que soy le di la razón y la alenté a que hiciera justo eso. "Go for it, no te quedes con la duda, desquítate, qué tanto es tantito, etc. Go, screw the douchebag away!!" Después de todo... a mí qué me importa? Lo que me asombra es que el sufrimiento sea tan externo. Lo es, hay miles de canciones, frases y quejas publicadas en todos lados pero a la hora de hablar con ella todo está perfectamente calculado. Pero definitivamente lo peor del asunto fue la historia no requerida sobre los efectos inesperados de la pastilla del día siguiente. ¡No quiero saber eso, gracias!
Lo que ya no supe si quería saber o no, pero que me sorprendió, fue lo mal que la está pasando Marina, la secretaria del archivo, por culpa del marido de su hija, entre otras muchas desgracias que lleva la vida. Uno nunca se imagina lo mortales que pueden ser las relaciones familiares hasta que por alguna extraña razón, tal vez porque caí de sorpresa o se acababa de pelear con su hija o estaba muy sensible, le cuentan a uno cómo está la historia. La vi muy rara y muy triste. Entró su hija, salió, fue extraño y de repente me empezó a platicar, entonces pensé que la opción era poner atención y agarrarle el hilo a la historia.
No sabía que su papá se había muerto en febrero. ¿Les dije que una vez conocí al señor y fue muy extraño? Todos los viernes iba al archivo por ella para ir a comer y después de cierta vez en la que me contó leyendas macabras de inquisidores aprovechados descubrí de dónde venía el gusto de Marina por esos asuntos. No por nada tiene una selección impresionante de videos de fantasmas y demás aparecidos en sus favoritos de youtube, es increíble.
Pero estaba en el señor. De acuerdo a lo que supe hoy era un señor muy estricto y tiránico, de esos que dan órdenes a sus hijos con los ojos y celoso hasta el punto de llevar y traer a sus hijas del trabajo para estarlas vigilando. Qué miedo...
Por eso estaba más preocupada, porque notaba como su yerno hace lo mismo con Santiago, su nietecito de dos años y medio, y que lo jalonea y maltrata feamente. Lo que la asusta es ver que el niño le tiene miedo.
Es que eso está mal, el cabrón embarazó a su hija a los 19 años, vive en su casa y le pega a su nieto. Y ella no puede hacer nada porque se llevan al niño y no lo vuelve a ver.
Creo que de verdad estaba muy triste y necesitaba desahogarse porque pasé a saludar y me quedé ahí una hora y media, nada más escuchando. Afortunadamente ella dijo que no importaba que no sepa qué decir, lo que necesitaba era hablar y así nos quedamos mucho tiempo, hasta que llegaron personas al archivo y nos fuimos otro buen rato al patio a platicar. Yo creo que se le acumularon las cosas, porque aparte de que cachó que el yerno ojete le pegó al niño y que es uno de esos seguidores infernales de la santa muerte, todavía no se acostumbra a la ausencia de su papá y sigue desconcertada. Tan deprimida estuvo que una doctora homeópata a la que fue le habló a sus hermanas para advertirles que la cuidaran.
¡Y todo eso pasó en un par de meses!
Yo creo que la pesadilla de cualquier padre es llegar a tu casa y ver que tu hija y su novio se te paran enfrente y te dicen "Señora, tenemos que hablar con usted". Ya sin contar con que dejó la escuela y el marido cayó en su casa. Tienen 22 y 23 años, son unos escuincles.
La verdad es que es una situación horrible. ¿Qué haces? ¿correrlos? ¿mandarlos al carajo? No, menos si se trata de dejar a tu hija de 22 años en manos de un ojete. Que ahora que lo recuerdo, su hija me contó una vez que le regalaron una viborita en el metro (EW!) y cuando se la enseñó a su marido le aplasto la cabeza con los dedos. Todo cuadra a la perfección, digo, puede que se tratara de un animal infernal tradicionalmente asociado con el demonio y sus maldades pero matarlo con sus propias manos es demasiado. No le tengo lástima a la bestia esa, pero el maltratar animales es una señal clara de maldad y saber que tu hija escogió a semejante monstruo y no hay nada que puedas hacer debe ser espantoso.
Nos despedimos como a las dos y me fui a preguntar por las fajas post-parto que necesita Miss Crawford. En lo que estaba descubriendo la variedad de fajas que existen por ahí para regresar las carnes a su lugar me encontré con una que parecía camisa de fuerza. "Y todo para que un día te de la noticia de que dejó la escuela y está embarazada".
Deberían pedirle información anticonceptiva a Mrs. Palmer, parece que sabe mucho de la materia.
¡Y ese fue un comentario malvado que no debí hacer!
En algún lado del infierno deben estar preparando una celda sólo para mí.







