miércoles, 29 de febrero de 2012

Colores

¿Qué creen? ¡Estoy mejorando! Tanto que ya me cambiaron el medicamento y si en una semana todo sigue bien, ya sólo veré a la Dra. Pills cada quince días y después cada mes, hasta que sea una persona tan funcional que la veré una vez al año. ¿Sienten eso? Es el sabor glorioso de la normalidad. Estoy muy cerca de que se me declare gente confiable, ya saben, ese tipo de persona a la que cualquier pareja dejaría cuidando a sus hijos una noche sin temor a que salga corriendo con todo y escuincles como parte de un delirio o crisis paranóica. Ahora me dieron "Risperdal". A ver, busquemos algo sobre nuestro nuevo amigo:

RISPERDAL® está indicado en el tratamiento de pacientes con esquizofrenia, incluyendo primer episodio de psicosis, exacerbaciones esquizofrénicas agudas, esquizofrenia crónica, trastornos bipolares y otras condiciones psicóticas que cursen con signos positivos tales como: alucinaciones, delirios, ilusiones, alteraciones del pensamiento, hostilidad y/o síntomas negativos, como por ejemplo: aplanamiento afectivo, abandono emocional y social, disminución de la expresión, pobreza en el lenguaje.
Hey! ¡Yo no presento disminución de la expresión ni pobreza en el lenguaje! ¡Todo lo demás sí, pero pobreza en el lenguaje, jamas! Nada más no le pregunten a la gente con la que estudié letras, quién sabe qué les digan. Les aviso que los hispanistas ofrendan su corazón  a alguna deidad obscura poseedora del secreto de las reglas gramaticales tan pronto entran en la carrera y en esas circunstancias no son de fiar.
Pero regresemos a los efectos secundarios que es lo que me interesa.

RISPERDAL® es generalmente bien tolerado y en muchos casos ha sido difícil diferenciar los efectos adversos de los síntomas propios del padecimiento. Los efectos secundarios observados en asociación al uso de RISPER­DAL®, se enlistan a continuación:
Comunes: insomnio, agitación, ansiedad, cefalea.
La sedación ha sido más frecuentemente en niños y adolescentes que en adultos.
Menos comunes: somnolencia, fatiga, mareos, problemas de concentración, constipación, dispepsia, náusea/vómito, dolor abdominal, visión borrosa, priapismo, disfunción en la erección, disfunción en la eyaculación, disfunción orgásmica, incontinencia urinaria, rinitis, rash cutáneo y otras reacciones alérgicas
Oh bueno, en estos momentos me alegra no haber nacido hombre. Lo que no entiendo es si tengo un transtorno de ansiedad (me encanta que le digan TOC, suena comiquísimo), ¿de qué me servirá una madre que me cause ansiedad e insomnio? Esos son mis problemas. Bueno, también están las obsesiones pero esas ya se fueron, gracias a Dios. De cualquier modo me tomaré mis pastillas. De acuerdo con la Dra. Pills me he portado muy bien, ya saben, tratando de salir del último derrumbe. He ido a nadar, he tomado mis medicamentos, he procurado salir a la calle y hablar con amistades. Vaya, el viernes hasta regresé a nuestra hostería consentida con Jane. Originalmente también iba a acompañarnos Kitty pero nos plantó y al final quedamos Jane y yo, como siempre. Es chistoso como al final nada más quedamos nosotras y cuando ella se case, ya sólo quedaré yo. Solita. Claro, ya después de dos cervezas no pude evitar que se saliera el odio que he comenzado a sentir por Mr. Bingley II.¿Pueden creen que la estuvo llamando desde que llegamos? Yo nada más oía que Jane le decía "¿qué te pasa, estás bien, por qué estás triste? ¿quieres que vaya por ti?" y luego llegó la avalancha de mensajes chantajistas. Dos cervezas después, Jane confesó que él no paga todo y que si se casaran ya no podríamos salir porque seguramente la querría de regreso a las nueve.
Este mundo es cruel. ¿Ven por qué necesito medicamentos? ¿De qué otra forma se puede vivir en un mundo donde Jane termina trabajando 12 horas al día para regresar a atender a sus suegra, cuñada y platicar eternamente de la gente del trabajo con un patán que se la vive hablando de su ex-novia? De veras no lo sé. Ni modo, ya será cosa de Dios.
 

Filmations Ghostbusters



Ah, yo amaba esa caricatura, es una de esas que salían en la mañana y se disfrutaban todavía más por saber haber faltado a la escuela. Es que yo faltaba mucho a la escuela, iba lo menos posible. La verdad es que era un gran momento, ese en el que podía meterme con todo y uniforme de regreso a la cama y ver la tele. A veces siento que estoy en una de esas mañanas en las que podía quedarme en mi casa por haber hehco todo lo posible por llegar demasiado tarde a la escuela o haber triunfado en mis esfuerzos por hacerme la enferma. Nada más que el día de pinta es permanente.

lunes, 27 de febrero de 2012

La muerte sólo es el comienzo

Hoy presentamos:
Cinco muertes ideales para el señor coordinador

1.- ¿No creen que los dioses antiguos se sienten olvidados? A ver, imagínese. Un día, es usted una deidad esperando una de las fiestas importantes en el calendario ritual y al siguiente llegan los cristianos a fastidiarle la velada. No más sacrificios, no más alabanzas, no más atención, nada. Su era se acabó y está destinado a terminar en un documental malo y chafamente actuado de The History Channel. Qué depresión. Por eso propongo revivir algunos rituales antiguos. Me gusta la idea celta de construir un enorme hombre de paja y prenderle fuego con el señor coordinador adentro, claro, no meteríamos ningún animal porque en este blog valoramos la vida de todos los seres vivientes que tienen alma. Otra opción (considerando que el señor coordinador es un investigador mexicano de lo más formal y comprometido) sería ponernos prehispánicos, sacarle el corazón con un cuchillo de obsidiana, arrancarle la piel para que el sacerdote se la ponga y tenga un momento especial como Xipe Totet y después tomar el cadáver en cueros y tirarlo de lo más alto que encontremos, a falta de templo, podemos usar la torre latinoamericana. 

2.- Decapitación. Siempre he creído que los japoneses son crueles, en verdad, naturalmente malvados, supongo que por un prejuicio ignorante que los asocia con empresarios de mediana edad que sienten especial entusiasmo por las colegialas en falda corta o los gatitos bonsai, pero a veces su crueldad nos da ideas. Propongo para el señor coordinador una re- escenificación de la Marcha de Batán. En la II guerra mundial, los japoneses agarraron a los soldados norteamericanos que atraparon en las Filipinas y los hicieron marchar hasta un campo de prisioneros durante diez días (creo, algo así me acuerdo) sin comida y sin más agua que la que encontraran por ahí. Si alguno ya no podía caminar o se detenía lo aporreaban con el rifle, le metían un bayonetazo o lo decapitaban al más puro estilo japonés.  ¿Cómo anda de condición física, señor coordinador? 

3.- La muerte de los mil cortes. Hablando de tortura china, yo sugiero alinear a todos los que hayan sido estudiantes del susodicho, incluyendo a aquellos fans que los aman, para que corte su cachito de "intelectual consagrado" como souvenir. Claro, como organizadora del evento me reservo el derecho de la decapitación o extracción final de algún órgano vital. Me lo gané!

4.- Como todos ustedes, queridos lectores, saben, en este blog amamos a los animales y nos oponemos a la corridas de toros. En lo que a nosotros respecta, la noción de que una persona pueda sentarse a ver como un cabrón armado ataca a un animal inocente con espadas y demás armas punzocortantes, nada más para divertirse con los inútiles esfuerzos que hace el pobre animal para defenderse, me parece atroz. Desafortunadamente la afición taurina es muy grande y tiende a ser obstinada y bruta cuando tiene que defender sus sádicos gustos (¿alguien ha visto el dibujito que andan circulando como "el porqué el toro no sufre"? Me pregunto si en verdad son estúpidos o creen que nosotros somos los estúpidos). Por eso, he encontrado una solución que nos hará felices a todos. En lugar de un toro, vamos a organizar una corrida con el señor coordinador. Está bien, no es grande ni fuerte, pero les aseguro que correrá mucho cuando aparezca un sujeto sobre un caballo a perseguirlo con una espalda, sin contar con que sospecho que sangraría igual que cualquier otro animal. ¿Vieron? Así todos podemos ser amigos, los antitaurinos salimos felices porque no se lastimó a un animal y los taurinos salen contentos porque vieron muerte y sangre. ¡Todos ganamos!

5.- Trágicamente arrollado por un jeep rojo de placas desconocidas. Más que nada porque este mundo está lleno de accidentes. Uno nunca sabe cuándo saldrá una loca manejando sin precaución. En una de esas lo atropellan, le rompen las rodillas al primer impacto, lo hacen rodar bajo las llantas y lo dejan desnucado a la mitad del camino. Podría ser y considerando que un vegetariano salva la vida de 95 animales (promedio) al año, quiero pensar que en el remoto caso de que alguno atropellara al señor coordinador Dios sabría perdonarle la infracción a la hora de pesar el alma. 

95 vidas inocentes, puras y valiosas vs. 1 Pendejo.

No hay límites para el perdón de Dios. Amén.

Están en la coordinación

¡Están en la Coordinación, ahí están y son malos, son malos!

domingo, 26 de febrero de 2012

Take that BIATCH!



Eso te enseñará. No te metas con los bellos animales míticos que corren por las praderas mágicas dejando una hermosa estela de arcoiris detrás.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Sobre la emoción de los creyentes

Hace muchos años, cuando era joven, es decir, en 2° de secundaria, el colegio organizó un viaje a las grutas de Cacahuamilpa. Lo importante de todo el asunto es que en aquel entonces yo sólo tenía una amiga y ella quería ser popular, fiestear y ser adolescente, mientras que yo era una de esas ñoñas apáticas que no quiere tener nada que ver con la gente. Por todas esas razones, cuando terminamos el recorrido y todo mundo se fue a chacotear en el agua de por ahí, ella se fue con el resto de nuestros compañeritos y como me quedé sola opté por buscar algún rincón solitario y tranquilo donde pudiera leer. Cuando lo encontré me senté a leer con emoción lo que yo creí sería maravilloso pero que al pasar las páginas me hizo exclamar un desesperado "¿qué diablos es esto?" Era Cuando las piedras hablan, los hombres tiemblan. Me fui con la finta de la portada. Yo esperaba un poco de egiptología maravillosa y me topé con una serie de maniacos que creían en teorías alternas tan descabelladas como la construcción de las pirámides a manos de extraterrestres.
Me decepcioné, cerré el libro y me fui a la entrada a esperar a mi amiga, ya saben, nos sentábamos juntas en el camión, no podía irme sin ella.
Muchos años después, a estas alturas de mi vida, creo que debo hacerle justicia a aquellos partidarios de la intervención extraterrestre en las culturas antiguas . No, no he tenido ninguna experiencia del tercer tipo y espero nunca tenerla, lo decía porque he descubierto algo encantador en todos ellos. Como fanática de la tele, en uno de esos días en los que fuimos muy holgazanes para cambiar de canal cuando acabó algún programa en The History channel, terminé enfrascada en un maratón de Alienígenas Ancestrales y descubrí que los creyentes son encantadores.
¿Hay algo mejor que un sujeto con el pelo alborotado que explica sus teorías sobre la presencia de tecnología extraterrestre en objetos arqueológicos? No lo digo con maldad, lo digo en serio. Hagan la comparación, pongan un académico muy serio contra un creyente. El primero (como mi coordinador) tiene cara de asco y flojera, explica las cosas con cara de hartazgo, como si estuviera denigrándose por tener que explicar algo taaan complejo de forma sencilla para que público estúpido lo entienda, mientras que el segundo expone sus teorías con tanta emoción y convicción, que en algún momento, uno se deja llevar por esa chispa de fe y locura en sus ojos y termina brindándoles toda la simpatía del mundo.
¡Para ellos todo está clarísimo!
Sigan así chavos, tienen profundos problemas mentales, pero yo también y por eso los quiero y los apoyo, no les creo, pero los quiero y los apoyo.
¡Vayan a buscar la verdad sobre la Atlántida enterrada en el desierto de Roswell! 
¡Vayan muchachos, vayan!

martes, 21 de febrero de 2012

Carta a Dios

Querido Dios:
A pesar de las ridículas dudas que tuve en mi reciente ataque de locura quisiera expresar que creo en ti y en tu sabiduría con todo mi corazón. Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor Jesucristo, hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre por quien todo fue hecho y que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, se encarnó de María, la virgen, por obra del Espíritu Santo y se hizo hombre, y que por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilatos, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las escrituras, y subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos y su reino no tendrá fin, etc. 
Lo más posible es que haya severas discrepancias entre la oración oficial y mi versión pero en mi defensa diré que las clases de catecismo con las que me dizque prepararon para la primera comunión las daban las mismas monjas de la primaria como una hora antes de que empezaran las clases, es decir, como a las siete de la mañana y exigirle atención a un niño a esa edad es una desgracia. Sin contar con que estaba muy decepcionada por ese método de catecismo, yo esperaba que me pusieran una mantilla, me sentaran en la iglesia y me explicaran los misterios de Dios hasta que de veras pudiera sentir que hablaba con él a fuerza de rezar, pero lo único que conseguí fue sentarme a memorizar y copiar oraciones con plumas de colores en la misma banca en la que tomaba las clases regulares. Fue toda una decepción.
De cualquier forma, lo importante es establecer que creo en todo eso y más. De la misma forma que pongo toda mi fe en que tú, Señor, decidirás el rumbo.

Estás detrás de todo Señor, de la vida, la naturaleza, el cosmos, los teléfonos, la disponibilidad de los individuos y seguramente las preocupaciones más chafas de mi pequeña vida cotidiana también. Considerando que ya le hablé a los tres personajes cuyos teléfonos venían en la invitación al Congreso y que sólo uno me respondió y me dijo que le escribiera para mandarme un panfleto que al final tampoco dice nada y pone más teléfonos, quiero creer que estará en tus manos si la espantosa organización del nuevo presidente de la famosa Sociedad aquella impide que termine leyendo una ponencia.
Yo hice lo que pude Señor, lo dejo ahora en tus manos. Tú decidirás (pero si se pasa la fecha de inscripciones y no me aceptan la ponencia sería un regalazo, no tendría que pasar por semejante desgracia pero tampoco ofendería a Mrs. Boss con mi apatía. WIN WIN!)

Confío en ti.

Muchos besitos.
Jimena

lunes, 20 de febrero de 2012

Yo quiero ser como Vero Castro (Chiquita pero Picosa)

Carta de amor

El señor escritor al que hemos acosado con sigilo, mucha devoción y algo de torpeza, desde hace muchos años ya no deja ver cuál es su situación sentimental. Lo sabía, mi sueño me lo dijo, ya tiene una vieja. Ni modo.

Estimado señor:
Como su secreta (y ligeramente perturbada) admiradora que soy, le aseguro que sólo quiero su felicidad y que me da mucho gusto que haya encontrado una señora que lo haga feliz. Espero de todo corazón que se sienta satisfecho y realizado en esta nueva relación, igual que espero que la susodicha sea fea como un hongo, ligera de cascos, pretenciosa y cagante. Seguramente lo es. Buena suerte.
Queda muy suya.
Su acosadora.

P.S
Ya no tiene que poner una orden de restricción en mi contra, puede dormir en paz.

Respire profundo y busque un lugar seguro en su imaginación

¿Han visto ese episodio de los Simpson donde va toda la familia de vacaciones y justo cuando van a entrar a la autopista se alegran de que no haya nadie y de madrazo se atasca? Eso pasó hoy con la alberca. También fui a ver a Mrs. Boss en la mañana. Así es, me pagará por escribir una cosa sobre unos boletines y bailamos un poco de emoción ante la perspectiva de tener un poco de dineros ganado honradamente, pero eso es un tema feliz (nada más espero que me salga bien y no arruinarlo espantosamente). Oh, pero estamos siendo positivos, por eso vamos a quejarnos de la alberca.
Cuando caminaba rumbo a la entrada del lugar me asomé para ver si había mucha gente y para mi alegría todos los carriles estaban vacíos, absolutamente vacíos. Entré muy campante, silbando felizmente una canción, quién sabe cuál era, me cambié y todavía silbando me dirigí a nadar. 
(Insertar silbido feliz)
La alegre nadadora va casi cantando... hasta que llega a la alberca.
¿Cómo diablos se llenó de gente en diez minutos? De repente había dos o hasta tres personas en cada carril.
 Ni modo, me tocó compartir carril con una señora malvada. ¿Cómo supe que era malvada? Ah, muy sencillo. En un momento dado me pegó con el brazo y en lugar de verse apenada (yo le sonreí y le dije que no importaba y toda la cosa) le echó la culpa a la bicicleta que luego dejan bajo el agua. Hey, a mí me ha tocado estar atascada en ese carril con todo y bicicleta pero nunca le pego al vecino, simplemente me detengo antes de llegar a ella.
(Nota: ¿qué diablos hace una bicicleta bajo el agua? ¡No sé!)
Y después pasó lo mismo en el vapor. Cuando entré estaba vacío. Ninguna desnudez ofensiva a la vista, qué cosa tan alegre, al menos hasta que las tangas y demás carnes desnudas empezaron a llegar y se arruinó todo. Ya de que empieza a llegar el olor a crema o chunches de baño es que se fastidió la pacífica soledad y hay una persona alrededor. ¿Cómo diablos voy a relajarme con la musiquita de spa, desintoxicarme y fantasear con la bellísima familia que tendremos Richard, el de Raising the bar, y yo en un futuro no muy lejano si en el momento en el que abro los ojos hay una señora en tanga desparramada frente a mí? Yo entro en traje de baño, un gran traje de baño, chanclas, mi llave del locker y nada más. ¡Reglas básicas de decencia! Estas señoras entran al natural con la toalla en un brazo y su canastita de merjurges en el otro. Aunque está prohibido embarrarse porquería en el vapor les vale madres y aparte de todo, se ponen a platicar a todo volumen. ¡Arruinan el momento¡ ¿Que no saben que Richard y yo estábamos explorando la selva que rodea la pequeña cabaña en la que vivimos con nuestros tres perros y dos hijos? ¡Tenemos que proteger a nuestros hijos de las bestias salvajes que asolan el paraíso selvático pero funcional, civilizado, higiénico y divertido que sólo existe en mi imaginación!

—Oh Richard, no sé qué será de mí y de los niños si algo te pasa.
—Easy, my dear, I'll be ok. Now, get back into the house.
—Richard!

Un ruido espeluznante surge de entre las penumbras. ¿Es acaso un animal salvaje? No, peor aún, es un monstruo creado por la mano del hombre, una aberración de la naturaleza que ni el mismo Dr. Moreau podría haber imaginado cuando sometía a animales inocentes a torturas abominables con el fin de humanizarlos. ¿Qué era eso? Era... y entonces me interrumpen las dos señoras que tengo a un lado con los detalles de cómo andan sus triglicéridos hoy en día. Y la dieta que le puso el doctor y cuántos kilos ha bajado porque la salud hay que cuidarla y no sé cuántas cosas más.
Señora, por favor no irrumpa mi vida ficticia con detalles sobre sus niveles de colesterol, no es justo. No es de Dios sacar al prójimo del fantástico mundo de su cabeza. ¿Nadie se los informó? Bien, ahora lo saben. ¡Basta!

Mis amigos


Los animales son los mejores amigos. ¿Cree usted que no tengo razón? Es cuestión de preguntarle a las princesas de Disney, ellas lo saben.

domingo, 19 de febrero de 2012

Los mares de la tranquilidad

Después de cuatro días medicada tengo que aceptar, con todo el dolor de mi corazón, que el zyprexa se llevó la angustia, la paranoia, la ansiedad y la desesperación descontrolada. Por más que busco entre mis detonadores no pasa nada, esa certeza de que la gente está hablando mal de mí y conspirando para dañarme no aparece por ningún lado. Pienso en mis obsesiones y no puedo creer que me consumieran al grado de quitarme el sueño, el hambre y la capacidad para disfrutar las cosas más sencillas que llenan los días. ¿Qué diablos? ¿Qué estaba mal conmigo, por qué ahora no tengo ningún dolor apretujado entre el estómago y el pecho?¡Carajo! Digo, se siente padrísimo andar tan groovy pero tener que darle la razón a la Dra. Pills me duele en el alma. Lo malo es que sé que me duele pero no siento que me duela, es como estar anestesiado, "ah, si, acaban de abrirme el paladar o me están cincelando la nariz y aunque lloro realmente no estoy sintiendo". No siento. ¿Dónde están los sentimientos de vergüenza, la certeza de que mi vida se acabó, la culpa por haber hecho todo mal en mi vida y ser completamente responsable de este fin tan desolador? ¡Nada! Sólo ando por la vida, como autómata, me cuesta trabajo hilar conversaciones y las ideas no se me arremolinan en la cabeza, ni para bien ni para mal, pero no es malo. Esta ausencia de malestar me tiene muy confundida. ¡Carajo! Si tan sólo hubiera otro medicamento con los mismos buenos resultados pero sin los efectos secundarios sería de lo más feliz. Bueno, ya sé, vamos a hacer esto. Lo tomo hasta el miércoles que vea a la doctora Pills y rezo por que me de otra cosa igual de buena que no vaya a convertirme en una de esas personas que engordan hasta el grado de vivir atrapadas en sus camas y bañarse con esponjas. 
¡Maldición, por qué tenía que ser efectivo! ¡No es justo!
Creo que me molesta saber que todos mis malestares y desgracias son causados por un mero asunto técnico en mi cabeza, me molesta no estar provocándomelos yo. ¿Tiene sentido? Es que me cae muy mal saber que la señora doctora tiene razón cuando dice que tengo un desequilibrio. Me molesta tener que darle la razón después de un mes de estar negándome a tomarlo. Me gustaba pensar que era cosa de fuerza de voluntad y crecimiento, ya saben, ser razonable y sana, no dejarme llevar por los malos pensamientos, madurar, ser valiente, comer bien y hacer ejercicio. "Yo solita saldré." Si sólo era un defecto de carácter podía corregirlo yo sola, en cambio, si es mi cerebro el bienestar depende de las medicinas y me cae muy gorda la noticia. No me gusta. No me gusta estar loca. Una cosa es ser "original" y otra cosa es estar enfermo. Ser una de esas personas excentricas que se alejan de la norma por haber tenido una infancia extraña y vivir el mundo desde perspectivas rebuscadas está bien... ser un enfermo que se forma en camisón y pantuflas para recibir las medicinas que se esconde debajo de la lengua para llevarle la contraria a los doctores, escapar y terminar como víctima de un capítulo de La Ley y el Orden no está divertido, es triste. Lo primero se presume, mientras que lo segundo causa vergüenza y mejor se esconde.
La verdad es que estaba esperando sentirme igual de mal con esta madre que con el antidepresivo carísimo ese que no sirvió de un carajo. De verdad esperaba que fallara para poder decirle "¿ya vio? lo intenté y nada", pero carajo, sí sirve y ahorita ando flotando en el país de la tranquilidad como si no hubiera nada que me preocupara o afligiera en el mundo.
¡Me carga el payaso y me lleva el tren... no, me lleva la tranquilidad!

viernes, 17 de febrero de 2012

El colibrí herido

Ayer, cuando salíamos de Sanborns mi madre señaló algo que revoloteaba en el piso. Cando nos acercamos vimos que era un pajarito, era un pequeño colibrí que parecía luchar por enderezarse. Le di la vuelta para ver si el problema era que no podía pararse pero siguió revoloteando y lo levanté para llevarlo al veterinario. ¡Era un colibrí herido! Chiquito y frágil, con grandes ojos y bonitas plumas verde esmeralda que brillaban con el sol. En el veterinario nos dijeron que es muy común que los pájaros choquen y se lastimen o se caigan, y que no se puede hacer nada por ser tan chiquitos, entonces nos fuimos con él, cómodamente sentadito entre mis manos. Parecía tener un problema en el cuello o en la cabeza y aunque hacía pequeños esfuerzos por volar no le salía bien y no lograba hacerlo por mucho tiempo. Le preparamos una especie de nido con papel de china y algodón en una caja de zapatos y le pusimos un poco de agua y miel para pajaritos. Intenté mojarle el pico con la miel para que comiera algo pero no quería, tampoco quería agua. Lo acaricié y después de un rato de paz en el que se dedicó a respirar rítmicamente y hacer pocos intentos por volar lo dejé al cuidado de mi hermana y fui a nadar. Me arrepiento gachamente, pude haber disfrutado de una hora más con el pequeño, pero el saber que engordaré entre 10 y 40 kilos con el medicamento que Dr. Pills insiste en mandarme me convenció de al menos hacer un esfuerzo por moverme un poco. Sabía que no iba a durar mucho, pero creí que al menos podría durar un día.
No sé qué me hizo pensar que tal vez podríamos salvarlo. Supongo que fueron las medicinas. Así es, ayer cedí y decidí medicarme. Sólo unos días, espero. No puede hacer tanto daño en unos días, espero... (dedos cruzados)
Salí de la alberca, corrí a buscar mi teléfono y todavía empapada y escurriendo cloro le marqué a mi hermana para saber de mi pequeño colibrí. "Ya no está con nosotros", dijo mi hermana. Cuando regresé escuché toda la historia. Parecía haber mejorado, voló por todo mi cuarto, regresó a su cajita y volvió a volar, regresó a su cajita y atacó la miel, parecía estar comiendo y tomando agua, dormitó un poco y luego colapsó sobre la miel. Mi hermana intentó revivirlo con agua tibia pero no sirvió, se fue.
Todavía no lo entierro. Lo haré mañana, al tercer día, usted sabe, somos tradicionales.
Sólo quiero pensar que al menos no murió solito, lastimado y tirado en el piso de un Sanborns cualquiera. Tal vez estaba sufriendo y fue bueno que muriera rápido. Me hubiera gustado tener más tiempo con él pero el ratito en el que fuimos amigos fue maravilloso. Probablemente él estaba pensando "oh Dios, estoy herido y atrapado entre las manos de una persona claramente desequilibrada" pero como yo fui muy feliz acariciando su cabecita diminuta,viéndolo parpadear y respirar, quiero darle las gracias por el privilegio de llegar a conocerlo.

Gracias pequeño colibrí,fue un milagro conocerte.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Lobotomía

Como si la desesperación no fuera suficiente, la señora doctora insiste: Zyprexa, ni modo. Y en esta vorágine de hechos sin control no me queda de otra. Sobre mi incapacidad para decirle que no a Mrs. Boss la cosa quedó en que ahora tengo menos opción porque la señora doctora me dejó de tarea llevarle la ponencia y aparecerme la próxima semana con mi pequeña computadora pa' que me entrene porque ella es experta en conferencias. Y yo lloraba y ella me decía que tome zyprexa (¿donde he visto esta escena antes?). El problema, dice, es la depresión que es una enfermedad que me tiene "bien atrapada". La única solución es el zyprexa. Todavía no sé si me lo voy a tomar o no. Le dije que no y ella dice que sí. 
Una vez más; impotencia.
Lo único que sí sé es que estas ganas de salir huyendo y meterme en un agujero para no salir nunca no se van. Me pregunto si es que nadie me oye gritar. ¡Alguien escúcheme! ¡No quiero, no quiero, no es lo que quiero para mi vida! ¿Alguien me escucha o es uno de esos sueños en los que se te sube el muerto y quieres gritar pero no sale la voz? ¿Es que no me oyen? No quiero dar esa puta ponencia, no quiero hacer curriculum, no quiero dar clases, no quiero inscribirme a ninguna sociedad, quiero salir corriendo y servir mesas en una palabra junto al mar o si no es junto al mar, sentarme a archivar facturas en cualquier lado.
Quiero agarrar a Rito y desaparecer.
Si alguien sabe de alguna chamba en Mérida o Oaxaca se los agradecería mucho.

lunes, 13 de febrero de 2012

Creo que daré clases

Querido lector:
Por favor, dispáreme y acabe con mi miseria.

Queda muy suya
Jimena

sábado, 11 de febrero de 2012

El Barón del terror

No están ustedes para saberlo, pero ayer veía una película de lo más interesante, se llamaba El Barón del terror (1961).

Por supuesto, el tal Barón en realidad es un satánico ejecutado por la Inquisición en 1661 que regresa por medio de un meteorito en 1961 para cobrar venganza de todos los descendientes de aquellos que lo condenaron. 

El barón, por supuesto, no se contenta con asesinar gente, tiene que hacerlo con estilo (si no, no sería una película tan simpática). 
"Soy feo pero también fuerte y formal."
Para acabar con sus víctimas, primero hipnotiza a las damas, las besuquea, con todo y maridos/novios vivos o muerto a un ladito, y después les sorbe el cerebro a todos y le prende fuego a la escena del crimen. Lo importante de la película, además de ser muy terapéutica cuando intentas matar la ansiedad sin ayuda de fármacos a las once de la noche (sin mencionar que al regresar a mi casa de haber ido a desayunar con Jane me topé con un callejerito chiquito y rastudo que no podía cruzar la calle hasta que una señora y yo lo ayudamos y cuando llegó al otro lado siguió caminando muy alegre mientras yo me soltaba a chillar en el camión pensando "lo van a matar en cualquier momento, espero que al menos sea rápido", sentimiento que se quedó todo el día), es que en algún momento una de las víctimas es un "famoso historiador" y su hija. 
Vamos a saltarnos la parte en la que el villano llega a un archivo histórico, hipnotiza al única encargado de una salita pinche donde parece que guardan tooooooodas las actas de la Inquisición en dos pinches libros metidos en un librero cualquiera y que se pueden identificar perfectamente bien al primer vistazo. Bueno, es un satánico novohispano convertido en el hijo marchito de un colibrí y un alebrije, no vamos a pedirle que use guantes y tapabocas como el resto de los mortales que tienen que acatar las reglas pero al menos podría haberse sentado a leer un ratito. Estimada bestia que no aprecias los límites del tiempo y el espacio, lo menos que puedes hacer es disfrutar tu lectura, me ofende que no encuentres la diversión que hay en los documentos antiguos.
Pero la bestia se redimió cuando llegó a cobrarse la sentencia con aquel famoso historiador y su hija. Justo ahora los odio a todos. Los odio por ser como son, por su aura de superioridad, por vivir besándose los traseros mutuamente. Los sujetos que tenía enfrente de mí en la fila de servicios escolares me recordaron esa sensación que le ataca a uno cuando pasa la vida estudiando mamadas que a nadie le importan pero que lo hacen sentir a uno muy especial como "mito y religión" o demás cátedras extraordinarias de cuentitos medievales. Uno se siente especial, emocionado y realizado sin saber que en un unos años saldrá a la luz  lo poco que importa.
¡Que los maten a todos!
Y el Barón Vitelius de Astara lo hizo por mí.
El monstruo (todavía sin transformarse) leía sobre su propia ejecución cuando bajó la dichosa hija, una vieja más joven que yo que el papá presentó como "doctora en Historia", brillante y no sé qué mas. "Historia de las religiones" y ella ponía cara de modestia mientras que el papá  se quedaba ahí, pareciéndose mucho al señor coordinador al que tendré que ir a ver en cosa de unos quince días para ver si se digna a concederme la gracia de su atención para ver si hago examen o no. Me encantó que los matara a los dos: ¡JA, PARA ESO TE SIRVIÓ EL DOCTORADO MUÑECA!
Sin contar con que ver morir lentamente a mi coordinador a manos de un monstruo chupa-cerebros es uno de los pocos sueños e ilusiones que esta depresión resistente me permite tener.
Si algo me consuela de la desaparición de la puta constancia esa del segundo idioma (en caso de que las copias no sirvan y me manden al carajo por no tener el original) es que los títulos no le sirven de un carajo a nadie. A ver ¿para qué quiero la licenciatura si ya se comprobó que en caso de enfrentarse a un monstruo de varios siglos de antigüedad que come cerebros con una cucharita en lo que busca vengarse de sus enemigos, ni siquiera un doctorado sirve de nada? ¡Para nada!
Estimado Barón Vitelius: Si está buscando usted un cerebro bien condimentado le recomiendo el del coordinador del colegio de Historia. Tal vez le cause indigestión el gigantesco ego y sentido de la auto-importancia del hombre aquel, pero le aseguro que disfrutará muchísimo comerse una mente tan retorcida... y si no lo disfruta usted, le aseguro que todos los que lo odiamos en el mundo sí lo haremos, al menos cuando salga la foto de un cadáver tan académicamente importante en un periódico de fina reputación como Metro.
Besos mil.
Jimena

jueves, 9 de febrero de 2012

Update

¿Se ha aventado usted a hacer algo pensando que no tiene consecuencias? Yo admito que evité pensar en hacer la tesis como en algo que terminaría, en el fondo pensé que la iba a dejar a la mitad o algo así pero ayer, cuando estaba metida en mi cama en posición fetal sin hacer absolutamente nada más que recargar la cara en la espalda de Rito y percibir el ligero olor a cloro que me había quedado en el cabello, habló Mrs. Boss. Ya me mandó la tesis corregida, enterita, lista.

...

WTF!

Ahora ¿qué debo hacer? Aparte de entrar en pánico. No, vamos paso por paso. Lo único que tengo que hacer hoy es llamar a la coordinación a averiguar si el maestro ojete que odio con todo mi corazón sigue siendo coordinador y el formato que debe tener la carta de aceptación de la tesis.
¿Qué putas, cómo llegué hasta aquí?
Ya después, que sea lo que Dios quiera.

Y de todos los documentos que podía perder, adivinen cuál desapareció: Mi certificado del segundo idioma. Parece que lo tengo que llevar junto con la carta que me dará Mrs. Boss el lunes y no lo encuentro por ningún lado. ¡No está, no está! ¿Si lo saqué, cierto? Yo recuerdo que sí, recuerdo haber ido a hacer el examen con Fanny. Esperen... ¿sí lo hice? Ya no me acuerdo. Ah, maldición. No sé qué hacer.
Ay, carajo.

Update del update
El dichoso papel no apareció pero parece que me pueden dar una copia. Claro, tuve que hacer fila como por media hora en servicios escolares y suplicar porque es tan viejo que ya ni siquiera lo tienen ahí, está en el archivo y la copia tardará 15 días. Chale, estoy perdiendo toda capacidad para fingir funcionalidad. ¿Qué hago primero, le contesto el mail a Mrs. Boss o le hablo a la Dra. Pills? Ya ni sé. Lo de paso a pasito cada día es más confuso.

martes, 7 de febrero de 2012

Me and You - She & Him LYRICS

Sobre la inseguridad y la cobardía

Me escribió Mrs. Boss: Hay Congreso y me va a apuntar para que de una ponencia sobre la tesis. Al final dice que lo piense, pero no mucho, porque es importante hacer curriculum.
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¿Qué chingados hago? ¿Puedo decir que no? Pero si digo que no estaría siendo una ingrata, pero... ¿yo, ponencia? ¿cómo? ¿qué hago? ¿le digo que sí y me aviento como el borras? ¿cómo putas voy a ir a meterme a un Congreso? ¿qué hago? Todo mundo dice que le diga que sí y que no sea cobarde, que lo haga. Mientras, yo chillo y la ansiedad se me dispara de muchas formas simpáticas. No sé qué hacer. Le digo que sí, total, 15 minutitos de congoja en un lejano día de mayo. Después, la libertad o a lo mejor me sirve de algo, digo, necesito trabajo y en internet lo único que hay son miles de ofertas para ser maestra de secundaria en Ecatepec o algún otro lugar lejano del Estado de México. Mi papá y hermana no ven bien el panorama. La verdad es que no creo que ellos puedan ayudarme, me consta que hicieron todo lo posible por conseguir algo para Fanny o Jane pero la gente maneja las plazas como se le antoja y las usan como moneda de venganza personal. ¿Qué hago? No puedo, de verdad no puedo... y desde ayer en la noche oscilo entre el pánico y el "ni modo, me lo aviento".
Esta bien, estoy a punto de ponerle "enviar". Le estoy diciendo que sí, claro, que tengo fobia social y me causa ansiedad hablar en público, pero al final estoy diciendo que sí. ¿Qué putas estoy haciendo? ¿Cómo carajos me voy a poner a hablar de cualquier cosa con gente que sí sabe? Yo no sé nada y si sé algo se me va a olvidar. Chale... es que no le puedo decir que no a Mrs. Boss. No puedo. ¿Cómo putas voy a escribir algo para leer en público? Ya sé, le arrancaré un pedazo a mi tesis y ya estuvo. No lo sé.
Le voy a poner "enviar". Prefiero hacerlo mal y morir de la vergüenza y la mortificación que decirle que no a Mrs. Boss.
 ¡He tomado demasiado vino rosado!
Ya le puse "enviar". Enviado está.
¿Qué putas voy a hacer?
Bueno, ya no hay regreso, ahora tengo que escribir cuatro páginas sobre leprosos y leerlas en un Congreso. ¿Por qué me hice esto? Está bien, todo está bien, tengo mucho alprazolam, en dos presentaciones distintas. Tengo que hacer esto, no me queda de otra, uno termina en lugares extraños en la vida y tiene que tomar cualquier oportunidad que caiga. Tomé la beca, cayó el Congreso... ya después veré. Total. Mientras, no soy una persona de verdad, como la gente que presume sus trabajos elegantes y vidas llenas de amigos y novios y amor en facebook.  ¿Saben qué tengo? ¡Fobia social, trastorno obsesivo compulsivo y un montón de trastornos de ansiedad más!
Ahora me comprometí a soltar una ponencia en un congreso ¡NACIONAL! como si pudiera. Soy una cosa pequeña de alrededor de un metro cincuenta y tantos, que pesa menos de 60 kilos y tiene mucho cabello suelto y hippie... ¿cómo putas me voy a parar junto a la señora coordinadora del archivo o gente que de veras tiene carrera a fingir que sé algo sobre nada? No sé nada sobre nada. He pasado el último mes de mi vida engulliendo antidepresivos, viendo capítulos viejos de Two and a half men y esperando con emoción el capítulo nuevo de Big fat gypsy weddings. ¿Qué estoy haciendo?
Le puse que sí.
Ya, lo hecho está hecho. Ahora, más vale que me ponga a trabajar. No, mañana me levantaré y revisaré mi olvidada tesis. Sacaré algo que me pueda dar un tema y me pondré a escribir. No sé cómo, pero me pondré a escribir porque tengo que hacerlo, porque no tengo nada más qué hacer ni a nadie a quién le importe qué hago. Si de todas formas voy a estar obsesionada con algo, mejor que sea por tener que hablar en público que por la probabilidad de ser asaltada, atacada, etc. Una obsesión sustituye a la otra. Así funcionamos los anormales.
I'm screwed.
No, mañana haré todo eso y luego iré a nadar con mi papá. Tengo que hacer esto, por él, más que nada. No puedo estar aquí de vaga, nada más desperdiciando el aire. Quiero hacer algo que los haga sentir que no fue un completo desperdicio aventarse el segundo hijo. No sé hacer las cosas, no soy normal y ahora tengo  un diagnóstico poco agradable pero muy acertado sobre todo el problema. Quisiera ser normal, como todos. Siempre quise poder ser capaz de tener lo que todos los demás tienen. Últimamente veo fotos de mi primer y último novio de tres días y no hago nada más que recordar que aunque quiera, la ansiedad siempre acaba conmigo. Recuerdo que él era ideal; usted sabe, alto, pelilargo, músico, creativo y con buen humor. Me hacía reír y por un momento creí que podría tener lo que todos tienen, pero se me olvidó que yo soy yo. Hay algo muy malo en mi cabeza que me impide funcionar, que me da ataques de pánico, me quita el sueño y me hace sentir incapaz. La doctora dice que es "un desequilibrio", yo digo que es el diablo. Siempre quise esto, el dedicarme a buscar datos y misterios en archivos muertos y olvidados, hablar con muertos y escribir como medio de vida, igual que siempre quise un joven alto de cabellos largos y grandes sonrisas, pero por alguna razón, cuando lo veo todo cerca me aterro y la ansiedad me ataca.  La ansiedad y la pérdida completa de la realidad.
Yo sabía que esto de la vida, la Facultad, la carrera, las humanidades y la vida se trata exactamente de eso... de meterme en congreso y hablar de lo que encontraste o descubriste, pero me aterra y me paraliza y me siento incapaz.
Extrañamente, el blog sigue siendo extrañamente terapéutico.

domingo, 5 de febrero de 2012

My Big Fat Gypsy Wedding

Quiero darle las gracias a la televisión por ser mi mejor amiga.¡GRACIAS!

jueves, 2 de febrero de 2012

Brazadas chuecas

Coca de dieta, doritos y galletas. La mejor parte de nadar es que puedo comer lo que se me hinche la gana después y no me siento culpable. Sí, ya sé que está lloviendo pero de todos modos fui a nadar y debo decir que al fin identifiqué el horario en el que hay menos gente y puedo disfrutar un carril solito para mí: la hora de la comida. Claro, la gente tiene orden en sus vidas y suele suspender sus actividades a una hora para comer y vigilar que sus chamacos coman. Por otro lado, la vendedora malvada de la Gandhi sigue teniendo cara de estreñimiento y me sigue cayendo bastante mal. Desafortunadamente, al paso que va mi vida voy a terminar pidiéndole trabajo. ¿Se imaginan?  No quiero pensar, quiero conservar un poco de esperanza. ¡Creo en los milagros, creo!
Mientras, iré a nadar más.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Un acumulador más

La cosa está así: Si no me medican pronto con algo parecido al zyprexa o al abilify parece que en algún momento "voy a tronar". Por otro lado la doctora ya no nos dio tan duro como esperábamos, de hecho fue amable y comprensiva, con todo y que hubo un pequeño malentendido sobre la hora de la cita. Ella me la dio a las cuatro, se los juro. Por eso en cuanto entré y me dijo "llegaste una hora tarde" no lo podía creer. ¿Una hora tarde? No puedo ser, yo nunca hago eso, de hecho recuerdo perfectamente que me dijo a las cuatro y que pensé "caray, voy a salir bien tarde", ya ven que prefiero no estar fuera de mi casa después de las seis de la tarde. No sé si me creyó o si revisó su agenda porque al final dijo que sí había agendado dos citas a la misma hora pero la otra persona llegó media hora tarde entonces al final no hubo gran problema. Ya decía yo, aunque cuando esperaba en el jardín estaba a punto de salir corriendo. De veras lo pensé pero estaba cerrado con llave porque ahora fue en su casa, no en el hospital. El pronóstico es el mismo: Tendré que medicarme de por vida y se siente horrible. Nunca voy a ser normal. 
Lo bueno es que la doctora tiene una interpretación muy amigable sobre el porqué no salgo de mi casa a independizarme y ser un adulto. Ella dice que no es que sea una floja y una comodina que quiere que la mantengan, es que mi función siempre ha sido cuidar a mi mamá y mantener a mis padres juntos, entonces si creciera y saliera a ser un adulto echaría a perder mi papel. ¿Vieron eso? Yo todavía no me lo creo, sospecho que nada más soy chafa, pero no me opongo a explorar el extraño origen de mi parálisis emocional. Lo malo es que parece que no dejaré de asignarme culpas y vivir en la autorecriminación sin medicamentos. Me da pena estar loca, sigo pensando que tal vez con actividades y fuerza de voluntad podré mantener las obsesiones a raya pero tampoco quiero ser como uno de esos esquizofrénicos que se niegan al tratamiento y terminan viviendo en departamentos forrados con papel de estaño para impedir que los extraterrestres los espíen. No hay nada que quisiera más que ser normal y poder disfrutar la vida como toda la gente. Creo que hasta me he alejado de Jane porque me da pena estar loca. Por otro lado, no puede ser tan malo ni extraño estar enfermo. Nada más estoy enferma, como un diabético cualquiera. Mi cabeza trae un desequilibro muy grave y hay que controlarlo, eso es todo. 
Chale...
La señora va a buscar algún antipsicótico que no me convierta en el Pingüino de Batman y mientras debo doblar la dosis del antidepresivo. Parece que esto ya es "depresión resistente". ¿Qué no todo el mundo se cansa de vivir y tiene ataques de pánico frente al futuro negro, vacío y sin esperanzas? ¡Parece que no, imagínense! Y eso que no le conté qué tan graves habían estado las obsesiones y la melancolía. Intenté verme compuesta y no parecer tan grave. Hasta me vestí como adulto, es decir, usé zapatos y saco a cuadros sin ningún muñequito a la vista. Sonreí, conté las cosas ligeramente y evité tirarme al drama.
No sé qué pasará pero hoy me conformaré con abrazar a Rito. Se detuvo la construcción de la casa nueva, sigo sin buscar trabajo ni hablar con gente y cada vez me parezco más a los acumuladores que coleccionan basura hasta terminar en un programa de televisión sufriendo ataques de pánico cuando alguien intenta tirar sus envolturas y periódicos viejos, pero todo está bien. Abrazo a Rito y todo está bien. Mañana iré a nadar. En algún punto, algo pasara, ya sea conmigo o con el mundo, pero quiero pensar que el limbo no es para siempre.
Nada es para siempre. Quién sabe, en una de esas escribe Mrs. Boss y tengo que ponerme a perseguir sinodales.
Mientras, disfrutaré lo que queda del día... viendo capítulos nuevos de Gossip Girl! Oh Dios, Blair se casó con el príncipe aunque todavía ama a Chuck y al final de la fiesta descubre que su nuevo marido es un malvado y huye con Dan! Tengo que ver eso.