¿Qué creen? ¡Estoy mejorando! Tanto que ya me cambiaron el medicamento y si en una semana todo sigue bien, ya sólo veré a la Dra. Pills cada quince días y después cada mes, hasta que sea una persona tan funcional que la veré una vez al año. ¿Sienten eso? Es el sabor glorioso de la normalidad. Estoy muy cerca de que se me declare gente confiable, ya saben, ese tipo de persona a la que cualquier pareja dejaría cuidando a sus hijos una noche sin temor a que salga corriendo con todo y escuincles como parte de un delirio o crisis paranóica. Ahora me dieron "Risperdal". A ver, busquemos algo sobre nuestro nuevo amigo:
RISPERDAL® está indicado en el tratamiento de pacientes con esquizofrenia, incluyendo primer episodio de psicosis, exacerbaciones esquizofrénicas agudas, esquizofrenia crónica, trastornos bipolares y otras condiciones psicóticas que cursen con signos positivos tales como: alucinaciones, delirios, ilusiones, alteraciones del pensamiento, hostilidad y/o síntomas negativos, como por ejemplo: aplanamiento afectivo, abandono emocional y social, disminución de la expresión, pobreza en el lenguaje.
Hey! ¡Yo no presento disminución de la expresión ni pobreza en el lenguaje! ¡Todo lo demás sí, pero pobreza en el lenguaje, jamas! Nada más no le pregunten a la gente con la que estudié letras, quién sabe qué les digan. Les aviso que los hispanistas ofrendan su corazón a alguna deidad obscura poseedora del secreto de las reglas gramaticales tan pronto entran en la carrera y en esas circunstancias no son de fiar.
Pero regresemos a los efectos secundarios que es lo que me interesa.
RISPERDAL® es generalmente bien tolerado y en muchos casos ha sido difícil diferenciar los efectos adversos de los síntomas propios del padecimiento. Los efectos secundarios observados en asociación al uso de RISPERDAL®, se enlistan a continuación:Comunes: insomnio, agitación, ansiedad, cefalea.La sedación ha sido más frecuentemente en niños y adolescentes que en adultos.Menos comunes: somnolencia, fatiga, mareos, problemas de concentración, constipación, dispepsia, náusea/vómito, dolor abdominal, visión borrosa, priapismo, disfunción en la erección, disfunción en la eyaculación, disfunción orgásmica, incontinencia urinaria, rinitis, rash cutáneo y otras reacciones alérgicas
Oh bueno, en estos momentos me alegra no haber nacido hombre. Lo que no entiendo es si tengo un transtorno de ansiedad (me encanta que le digan TOC, suena comiquísimo), ¿de qué me servirá una madre que me cause ansiedad e insomnio? Esos son mis problemas. Bueno, también están las obsesiones pero esas ya se fueron, gracias a Dios. De cualquier modo me tomaré mis pastillas. De acuerdo con la Dra. Pills me he portado muy bien, ya saben, tratando de salir del último derrumbe. He ido a nadar, he tomado mis medicamentos, he procurado salir a la calle y hablar con amistades. Vaya, el viernes hasta regresé a nuestra hostería consentida con Jane. Originalmente también iba a acompañarnos Kitty pero nos plantó y al final quedamos Jane y yo, como siempre. Es chistoso como al final nada más quedamos nosotras y cuando ella se case, ya sólo quedaré yo. Solita. Claro, ya después de dos cervezas no pude evitar que se saliera el odio que he comenzado a sentir por Mr. Bingley II.¿Pueden creen que la estuvo llamando desde que llegamos? Yo nada más oía que Jane le decía "¿qué te pasa, estás bien, por qué estás triste? ¿quieres que vaya por ti?" y luego llegó la avalancha de mensajes chantajistas. Dos cervezas después, Jane confesó que él no paga todo y que si se casaran ya no podríamos salir porque seguramente la querría de regreso a las nueve.
Este mundo es cruel. ¿Ven por qué necesito medicamentos? ¿De qué otra forma se puede vivir en un mundo donde Jane termina trabajando 12 horas al día para regresar a atender a sus suegra, cuñada y platicar eternamente de la gente del trabajo con un patán que se la vive hablando de su ex-novia? De veras no lo sé. Ni modo, ya será cosa de Dios.




