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lunes, 16 de abril de 2012

Una dura confesión

¿Saben qué es lo bueno de envejecer? Que se va perdiendo la vergüenza y eso es bueno. Tengo que confesarles algo que sospecho que nunca les había dicho: Soy fan de Gossip Girl. Yo sé, es increíble que no haya salido al tema, en especial si tomamos en cuenta que no paro de soltar aquí un montón de cosas que jamás le diría a las personas del archivo, por ejemplo, como el asunto de las feas obsesiones que de repente atacan mi cabeza o mis visitas a la Dra. Pills. Creo que mi afición a las desgracias de los jóvenes del Upper East Side, es una de esas cosas que, por cotidianas, de repente se me olvidan, como el comprar zapatos (nota: hoy compré los zapatos más cómodos del mundo, es como caminar en almohadas). 
Pero justo ahorita me acordé cuando me regodeaba en el capítulo más nuevo y me caché que estaba disfrutando especialmente la nueva y bella relación de  Blair y Dan. No están ustedes para saberlo, pero originalmente Blair es la manipuladora mejor amiga de la protagonista rubia que todos aman, especialmente Dan, el joven escritor en proyecto que no encaja en la escuela ni en ninguna parte de todo el lugar donde habitan los personajes. En cuatro años todo mundo ya pasó por todo mundo, el joven escritor en proyecto terminó y regresó cuarenta veces con la protagonista rubia que por supuesto se embolsó a un montón de personajes más en el proceso mientras su mejor amiga estaba atorada en una relación muy extraña y a veces abusiva con un joven millonario aficionado al chantaje, el dinero, las prostitutas y demás drogas recreativa. Paulatinamente, y con ayuda de extraños acontecimientos donde tuvieron que unir fuerzas para hacer justicia en el mundo, este par se fue haciendo cada vez más cercano hasta que se encontraron, sin que nos diéramos cuenta o lo pensáramos posible. ¡Terminaron juntos!  ¡Nunca lo vi venir! Se desagradaban tanto y de repente se descubrieron a través de películas viejas y documentales extranjeros. ¡Los amo! 
¿Cómo es posible que la tele nos de tantas alegrías? Es como si la hubieran inventado para suplir todas las carencias que padecemos en la vida real... Oh, esperen, probablemente la inventaron para eso. ¡Gracias televisión!

viernes, 6 de abril de 2012

martes, 3 de abril de 2012

La mascada está en la tintorería











Sombreros y mascadas

Cable decidió hacernos la vida miserable desde el sábado, de repente viene y va y no hay nada que podamos hacer, de hecho, me pregunto si alcanzaré a publicar nuestro boletín de noticias reglamentario. Sobra decir que la Dra. Pills cree que me ahogo en un vaso de agua y que reacciono muy mal al estrés, pero el miércoles probaremos medicinas nuevas a ver qué tal nos va. No sé si habrá sido el extraño acceso de "nada importa en la vida" o el que una de mis metas de terapia sea la socialización que decidí tragarme todos los terrores representados por una visita que signifique pasar por cualquier lugar aledaño a Tepito y me fui a la lagunilla con Kitty. Creo que el motor fue que tenía muchas ganas de ver a Kitty y como nos ha enseñado la relación de Jane y Mr. Bingley II, a las amigas hay que aprovecharlas mientras no tienen novio, porque en cuanto lo tengan se quedan sin fines de semana disponibles. ¿Seríamos capaces de controlar la ansiedad y aventarnos a hacer semejante cosa? ¡La lagunilla! No les voy a mentir, estaba aterrada, pero Kitty fue pura compasión y hasta me ayudó a cruzar las calles. Lo que descubrí en la lagunilla fue un universo de compras, que en el mundo de las personas adictas al consumo (como yo), fue poco menos que un par de horas de puro cielo. Kitty compró un vestido elegante con aplicaciones coquetas en los hombros y una blusa estampada con un moño, un collar y un bellísimo anillo en forma de reloj cucú. Ya en el pasillo de las antigüedades, compré lentes sesenteros y guantes, una mascada y un pastillero en forma de librito. Lo compré porque el librito era El castillo de los Cárpatos y se me hizo demasiado coqueto para dejarlo ahí. Aunque al principio no entendía bien el asunto de regatear porque soy muy atrabancada y pago a lo bruto, en cuestión de dos puestos ya estaba negociando el precio de dos collares y un anillo que encontramos en otro de los pasillos que no eran de antigüedades. ¿Vieron eso? Me hincho de orgullo. Jamás creí que me harían caso, fue una sorpresa cuando me dijeron que sí. Ahora que lo pienso debí haber regateado los lentes y los guantes, pero ya no hay nada que hacer más que disfrutarlos y conseguir ponerle micas a los que venían como mero armazón, que extrañamente son mis consentidos.
¿Sintieron eso? Ya estoy en el camino completo a la transformación. Cada día me pierdo más en los disfraces y soy un poco más exótica, es como si no pudiera evitarlo y me pregunto si la falta de cable será parte del problema. Sin tele ni internet me refugié de madrazo en mis coquetos libros nuevos y ahora se me llenó la cabeza de cosas, personas, lugares y lenguaje de traducción extraño que eventualmente termina perdiéndonos  un poco más en la frontera difusa entre la realidad y el mundo de la cabeza. Pero no se preocupen, a lo que sí me le resistí fue a los sombreros con plumas. Creo que todavía no puedo ser tan extravagante... sí, "todavía". Pero es cuestión de tiempo.
¡Disfraces, ahí les voy!

lunes, 20 de febrero de 2012

Respire profundo y busque un lugar seguro en su imaginación

¿Han visto ese episodio de los Simpson donde va toda la familia de vacaciones y justo cuando van a entrar a la autopista se alegran de que no haya nadie y de madrazo se atasca? Eso pasó hoy con la alberca. También fui a ver a Mrs. Boss en la mañana. Así es, me pagará por escribir una cosa sobre unos boletines y bailamos un poco de emoción ante la perspectiva de tener un poco de dineros ganado honradamente, pero eso es un tema feliz (nada más espero que me salga bien y no arruinarlo espantosamente). Oh, pero estamos siendo positivos, por eso vamos a quejarnos de la alberca.
Cuando caminaba rumbo a la entrada del lugar me asomé para ver si había mucha gente y para mi alegría todos los carriles estaban vacíos, absolutamente vacíos. Entré muy campante, silbando felizmente una canción, quién sabe cuál era, me cambié y todavía silbando me dirigí a nadar. 
(Insertar silbido feliz)
La alegre nadadora va casi cantando... hasta que llega a la alberca.
¿Cómo diablos se llenó de gente en diez minutos? De repente había dos o hasta tres personas en cada carril.
 Ni modo, me tocó compartir carril con una señora malvada. ¿Cómo supe que era malvada? Ah, muy sencillo. En un momento dado me pegó con el brazo y en lugar de verse apenada (yo le sonreí y le dije que no importaba y toda la cosa) le echó la culpa a la bicicleta que luego dejan bajo el agua. Hey, a mí me ha tocado estar atascada en ese carril con todo y bicicleta pero nunca le pego al vecino, simplemente me detengo antes de llegar a ella.
(Nota: ¿qué diablos hace una bicicleta bajo el agua? ¡No sé!)
Y después pasó lo mismo en el vapor. Cuando entré estaba vacío. Ninguna desnudez ofensiva a la vista, qué cosa tan alegre, al menos hasta que las tangas y demás carnes desnudas empezaron a llegar y se arruinó todo. Ya de que empieza a llegar el olor a crema o chunches de baño es que se fastidió la pacífica soledad y hay una persona alrededor. ¿Cómo diablos voy a relajarme con la musiquita de spa, desintoxicarme y fantasear con la bellísima familia que tendremos Richard, el de Raising the bar, y yo en un futuro no muy lejano si en el momento en el que abro los ojos hay una señora en tanga desparramada frente a mí? Yo entro en traje de baño, un gran traje de baño, chanclas, mi llave del locker y nada más. ¡Reglas básicas de decencia! Estas señoras entran al natural con la toalla en un brazo y su canastita de merjurges en el otro. Aunque está prohibido embarrarse porquería en el vapor les vale madres y aparte de todo, se ponen a platicar a todo volumen. ¡Arruinan el momento¡ ¿Que no saben que Richard y yo estábamos explorando la selva que rodea la pequeña cabaña en la que vivimos con nuestros tres perros y dos hijos? ¡Tenemos que proteger a nuestros hijos de las bestias salvajes que asolan el paraíso selvático pero funcional, civilizado, higiénico y divertido que sólo existe en mi imaginación!

—Oh Richard, no sé qué será de mí y de los niños si algo te pasa.
—Easy, my dear, I'll be ok. Now, get back into the house.
—Richard!

Un ruido espeluznante surge de entre las penumbras. ¿Es acaso un animal salvaje? No, peor aún, es un monstruo creado por la mano del hombre, una aberración de la naturaleza que ni el mismo Dr. Moreau podría haber imaginado cuando sometía a animales inocentes a torturas abominables con el fin de humanizarlos. ¿Qué era eso? Era... y entonces me interrumpen las dos señoras que tengo a un lado con los detalles de cómo andan sus triglicéridos hoy en día. Y la dieta que le puso el doctor y cuántos kilos ha bajado porque la salud hay que cuidarla y no sé cuántas cosas más.
Señora, por favor no irrumpa mi vida ficticia con detalles sobre sus niveles de colesterol, no es justo. No es de Dios sacar al prójimo del fantástico mundo de su cabeza. ¿Nadie se los informó? Bien, ahora lo saben. ¡Basta!

viernes, 6 de enero de 2012

La confusión










Le pregunté a Rito si estaba dispuesto a hacer trucos como cualquier perrito normal. Me dijo que no, que se niega a interpretar cualquier papel que atente contra su dignidad canina. Fue rotundo.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Satanás vive en el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios




Y si no vive ahí de forma permanente, al menos anda paseando.

La isla del Dr. Rito

Si logró construirse unas alas funcionales de lámina debería estar contenta, pero extrañamente no se podía ver feliz. De veras intenté ponerle una pequeña sonrisa de tranquilidad que dijera "ahí los vidrios, se me cuidan mucho y la pasan bonito" pero no salía y no salía. Ni modo, tendrá que verse así, como está, con cara de "hasta aquí llegué y váyanse al carajo". A lo mejor después intente corregir eso, pero por el momento ahí la dejamos, ya ni modo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Con todo y perritos

Cuando salí del archivo me encontré al mismísimo santo patrón de mi hospital junto a un oxxo. En la mañana no estaba y nunca lo había visto ahí. ¿Es una señal? ¿Dios, quieres decirme algo? ¡Tiene que ser una señal!

lunes, 5 de diciembre de 2011

sábado, 19 de noviembre de 2011

¡Charlie!

Hace unas semanas hicimos un pequeño viaje relámpago a Querétaro, creo que sí les dije, pero había olvidado la única parte buena de todo el viaje: el regreso a casa, por supuesto. 
Ya en la noche, con mi madre a punto de dormirse y la carretera tediosa por delante, mi hermana me dio su iPod para que pusiera canciones que la mantuvieran despierta. Explorando en lo que tenía la cosa terminó en una lista que me gusta llamar: Indispensables cuando hay mujeres y la mayoría está ardida. Tengo que admitir que como no he tenido el gustazo de experimentar todo el fenómeno aquel en el que la gente se enamora y demás madres de esas, no tengo a quién dedicarle ninguna... y sin embargo, me las sabía todas. ¿Debería estar preocupada? ¿por qué chingados me las sé? Y entonces recordé aquellos momentos musicales compartidos en los últimos años de la adolescencia con Jane y Mrs. Weston. Ah, con razón me las sé. A veces hasta me dan ganas de conocer a uno de esos villanos carismáticos que destruyen vidas para poder echarle la culpa de todos mis sufrimientos, pero ni modo, la vida es cruel. Ah y también me dan ganas de ir a una boda (con todo y la incomodidad)nada más para escucharlas.Como podrán darse cuenta son básicas y de obligación en cualquier boda que se respete, a menos que hagan un chiste como poner un trio de cuerdas (como mí tía) o karaoke con éxitos de timbiriche (como Miss Crawford). ¡Eso no es de Dios!
No me han roto el corazón y no creo ir a una boda buena en ningún futuro cercano, a menos que la Gollum me invite a la suya... ja!, pero que eso no me impida hacer la lista, por favor. 
Lista para usted, dama, señora, señorita, viuda e indecisa, que se reúne con sus amigas de vez en cuando y tiene ganas de mentarle la madre a alguien o por el contrario, emocionarse nomás de recordar buenos tiempos con su peoresnada.

Damitas:
1.- Y te aprovechas- Límite.
2.- Qué bello- Sonora de Margarita.
3.-Rómpeme, mátame- Trigo limpio.
4.- Derroche- Ana Belen.
5.- Si una vez- Selena.
6.- La llamada- Selena.
7.- Escándalo- La sonora de Margarita.
8.- Con la misma piedra- Límite.
9.-Loca- Ana Bárbara.
10.-A chillar a otra parte- Pesado.
11.-Humíllate- Pesado.
12.- Ojala que te mueras- Pesado.
13.- La nave del olvido- José José.
14.- La bilirrubina- Juan Luis Guerra.
15.- Procura- Chichi Peralta.
16.-El chico del apartamento 512- Selena.
17.-Mi credo -K-Paz de la Sierra.
18.- Cambiemos los papeles-Los horóscopos de Durango.
19.-Soldado del amor- Mijares.
20.- (Ya no se me ocurrió otra o no me acuerdo pero la dejamos como regalo al lector, ponga usted la que quiera) Juro-Fernando Delgadillo (por recomendación de don Fulgencio, aunque no tenga alto contenido de ardidez)


sábado, 12 de noviembre de 2011

domingo, 6 de noviembre de 2011

My own best friend


El retrato de Goofy (+) lo basé en una ilustración de otro perro que me encontré en la página de un señor diseñador que se veía de lo más padre y serio. Como respeto mucho el trabajo de los diseñadores del mundo quería aclararlo. Es un fusil asqueroso pero lo hice con mucho amor y con la pura intención de recordar al pequeño Gufildro, como me gustaba decirle porque el nombre lo escogió mi hermana y nunca estuve de acuerdo. Gufildro o Gufielfredo. Lo volveré a ver, estoy segura.