martes, 30 de noviembre de 2010

De 1953 dicen













5 cosas

1.- Ir por mi cheque del mes significa salir a la calle... no me gusta salir a la calle. Me parece que tenemos un dilema. 

2.-  El ex novio de Halle Berry  fue a caer con Kim Kardashian... ¿en serio? pobre infeliz. Señor: Yo lo entiendo, está usted deprimido, decepcionado, se pregunta ¿por qué no funcionó, por qué me abandonó para correr a los brazos de un francés con cara de malandrín? pero la solución no es una señora con tan malos antecedentes, corra ahora, todavía puede salvarse, si no, será exprimido y explotado, sin duda alguna.

3.- El día en el que el post del momento se relaciona directamente con noticias sacadas de The superficial o E!, es el día en el que he tocado fondo, el camisón de Blanca Nieves y la bufanda no ayudan. 

4.-  ¡Otra puta boda! Yo me acuerdo de esa señora, iba conmigo en el colegio y ya se casó. Nunca supe su nombre, nada más recuerdo que ella y todo su clan me caía muy mal, claro que a mi todo el mundo me caía mal, si es que los conocía, no conocía a la mayoría, de hecho los últimos años no iba mucho. ¿Qué diablos?

5.- Analizando esta epidemia de bodas, me parece prudente destacar un par de fenómenos interesantes que he podido observar durante mi estudio:  Todos los novios y  vestidos se parecen. De veras se parecen, es una cosa muy extraña. ¿Por qué no tienen mangas? ¡Ese escote no es favorecedor, está empujando toda la carne hacia arriba!


Jesús bendito, tengo que salir más a calle, de veras que sí.

El hogar que yo robé

"No voy a pedirte que te cases con una muchacha deshonrada, nada más te pido que la protejas hasta donde te sea posible."

La usurpadora


domingo, 28 de noviembre de 2010

"Déjela señor Ricardo, que me abandone, ya no me importa perderla si tiene de piedra el corazón."

María Isabel

Tratar de conquistar al mundo

Creado acá...

Evil Guide Plan

Congratulations on being the creator of a new Evil Plan (tm)!

Your objective is simple: world domination.
Your motive is a little bit more complex: madness

Stage One

To begin your plan, you must first blackmail a rich and powerful CEO. This will cause the world to sense a grave disturbance in the force, amazed by your arrival. Who is this Nightmare beyond Comprehension? Where did they come from? And why do they look so good in Classic Black?

Stage Two

Next, you must contaminate United Nations. This will all be done from a ancient tomb, a mysterious place of unrivaled dark glory. Upon seeing this, the world will wet their pants, as countless hordes of ninjas hasten to do your every bidding.

Stage Three

Finally, you must prepare your opening of the seven seals, bringing about a 1984 Police State. Your name shall become synonymous with fuzzy bunnies, and no man will ever again dare cross you. Everyone will bow before your Supreme Might, and the world will have no choice but to give you control of the planet.

La ciencia del amor

Querido Discovery:
¿Parece que me importa un carajo la ciencia del Sex Appeal? No, no me importa, pero me molesta cuando estoy esperando con emoción mi capítulo sabatino de Índice de maldad y me salen con sus mentadas. Ya sé, ya sé, ya sé... gracias, ya sé todo aquello de la selección natural y hombres que dan prioridad al físico y mujeres que dan prioridad a estatus, el olor para evitar a parientes que pudieran resultar en hijos enfermos, hormonas, ovulación y cómo la mayoría de las relaciones están teóricamente obligadas a morir a los cuatro años por un montón de razones evolutivas que no me interesan.
¿Parezco alguien a quien le importa un carajo? Ni siquiera llevo registro de mi propia ovulación, les aseguro que no me interesa la de las demás.
Ya sin contar que toda la idea de gente relacionándose me confunde y deprime muchísimo, me están haciendo sentir mal. ¿No lo habían pensado? Me están marginando, segregando y discriminando,  todo en nombre del amor!

Y ya que estamos en el amor, si me quisieran me regresarían mi Índice de maldad, pero no me quieren, no lo hacen!

Ahora, que si les importan tantos las relaciones romántica, les puedo decir que yo tengo una relación con la tele y ustedes la están boicoteando. ¿Dónde están los asesinos, sociópatas y demás líderes carismáticos incapaces de sentir empatía por alguien más?

Les suplico que no vuelvan a hacerme esto, y si lo hacen, me obligarán a buscar consuelo en la barra de crimen que sale por A&E, y entonces sí que nuestra relación habrá quedado arruinada para siempre. 

Besos

Jimena

viernes, 26 de noviembre de 2010

Composición:
8% Resplandor de estrella, 9% Cachetes de pescado, 6% Inocencia infantil, 9% Humor negro, 7% Ajo macho, 8 % sí se puede, 8% Risa, 7% Poemas de María Sabina, 9% Suerte, 7% Talismán egipcio del poder, 6% Destino, 7% Trucos maguito Rody, 9% Buena vibra.

La grasa pegada

Malas señales de la vida, mi mamá ya se angustia hasta si intento salir a correr... oh bueno, las cosas buenas nunca duran.

En otras noticias, se me quemó el tofu: en mi defensa se tarda mucho en estar listo y se me hizo muy fácil ir a recoger a mi mamá y luego quedarme platicando en el msn como si nada... hasta que me llegó un olor simpático: MADRES, MI TOFU!

Por lo general lo único bueno de los pequeños cuadritos de tofu bien cocinados en aceite de oliva y sazonador de cilantro es la capita tostada y crujiente que se forma encima... capita que hoy quedó arruinada.

¿Qué hacer, qué comer? Mi mamá tenía espinacas con camarones, pero es muy complicado estar quitándole camarones inocentes a la comida. 
¿Qué más podía comer? Una quesadilla, claro y un enorme plato de lechuga.
Oh bueno, qué más da... un día la comida deja de tener importancia, engullí pedazos de pan de algo y ya no sé qué era, supuse que tenía que llenarme. 

Un día se deja de disfrutar todo y se empieza a clausurar.  Se ve un hot dog en el seven eleven y se piensa: "Ni uno más", lo mismo con nuestra cada vez más pequeña dosis de nicotina permitida al día, no más, y de nuevo, si me dormí a las tres y abro los ojos a las ocho, me levanto, quiera o no. Creo que empiezo a encontrarle el chiste, se parece al ayuno, después de un tiempo, lo básico, lo inmediato, anula todo lo demás, y entonces los dolores crónicos dejan de importar y desaparecen. El punto es obligarse y obligarse y restringirse hasta que ya no quede mucho más.

Todo se guarda y se empaca, o de plano se tira. ¿Necesitamos lápices? No, también dejamos que se echen a perder los pinceles en aguarrás, se entrega el estuche a quien lo use, la máquina se queda en una esquina, en su caja, y el día se pasa haciendo cosas de persona que tiene que justificar su ocupación del espacio: lavé trastes, siempre tan divertido... quemé mi comida. 
Ya ni mencionar al perrito rastudon que se quedó en el camellón por el que pasábamos. "¿No tiene ni caso que pregunte, vea?", le dije, ni siquiera sé para qué, si ya sé lo que me van a decir. Claro, sale muy caro, los tapetes son importantes, el espacio, y está enferma,  no la puedo querer matar, verdad? ¡No, no quiero matar a mi madre!
Ni modo, cuando lo atropellen esperemos que no sufra mucho,que sea un golpe y ya, estará mejor así. Ya después regresaré a recuperar su cadáver para cubrirlo de hojas y vigilarlo cada que vaya a comprar algo, como el blanco que estaba por Superama. Es que no lo pude evitar, no tenía mucho tiempo de muerto, todavía estaba suavecito cuando lo levanté, era temprano, como las nueve de la mañana,  lo han de haber atropellado en la noche porque ya tenía los ojitos muertos... creo que de ese no les había contado, o tal vez sí, ya perdí la noción de lo que escribo y lo que no. Ayer ya no lo vi, a lo mejor ya terminó por desintegrarse, o se llevaron lo que quedaba.  Aunque era un poquito más grande se parecía a Gufildro...



Ese era Goofy (repito, el nombre se lo puso mi hermana). Se tallaba mucho los ojos para expresarse, eso hacía, y si veía una silla vacía se subía y se nos quedaba observando como diciendo: "¿qué hay de comer y por qué no tengo mantel todavía? Gracias." 
Rito está desequilibrado, se golpea contra los muros, se retuerce y baila un poco,se parece a mí, Sibila simplemente te golpea y te exige su juguete, si no se lo das te lo roba o te da un lengüetazo para convencerte, se parece a mi hermana. Es que, son hilos...

Hilos, perros y tofu: se me quemó el tofu... TOFU!! Una masa de algo parecido a la gelatina y al queso panela si por alguna extraña razón se unieran y empezaran a producir hijitos en forma de gran cubo, es virtualmente imposible quemarlo, vaya, es difícil que se tueste y se me quemó!

Por algo Dios no dispuso que me casara, mataría de hambre al pobre infeliz.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Más preocupación

Desde hace unos días descubrí un nuevo juego en su red de popularidad favorita, y por supuesto, no me pude resistir, digo… qué otra cosa podría estar haciendo en ese lugar? Ni modo que me ponga a copiar pedazos de canciones de Ov7 en mi estado o compartir hermosas fotos de mi ganadora vida con familia y amigos, no, yo voy a jugar.
El punto es que hay un nuevo juego donde básicamente se avanza de nivel comprando, cambiándose de ropa y peleando con otras viejas, el truco está en colgarse hasta el molcajete porque cada cosa que te pones vale puntos, entre más puntos más difícil está que otra perra te gane en la pelea. A últimas fechas, y cuando ya había optado por abandonar las noches de internet (menos los lunes y viernes que hay luchas) se me atravesó el encanto del jueguito, que es todavía más divertido cuando se puede compartir con Kitty, convirtiendo los minutos que faltan para que surtan los percheros y empiece la búsqueda en los más emocionantes del día.  Para cada reto hay que cambiarse, acumular la mayor cantidad de puntos posible y mentarle la madre a una desconocida, a veces se gana a veces se pierde, yo acabo de llegar a 100 victorias.

Hoy que de veras tenía que salir  la calle, en la vida real (bueno, más bien me ofrecí a ir a tránsito a pagar la multa de mi hermana, y no sé cuántas cosas más porque aquí encerrada me iba a morir) me estaba vistiendo y de pronto descubrí que estaba contando puntos:

¡Ya perdí toda noción de la realidad!

A últimas fechas hasta ponerme aretes se me hacía complicado, en un par de ocasiones me fui al oxxo en pijamas,  pero hoy en la mañana -y como en automático- me ponía cosa sobre cosa, doble blusa, suéter, pulseras, aretes, dos collares, claro, necesito dos, ni modo que salga sin la medalla de San Benito, el collar que me regaló Jane  y el relicario que trae un mechón del pelo de Rito. ¿Qué tengo libre? Ya no tengo las muñecas libres, claro, los lentes! valen 6 puntos! Fue hasta que iba a ponerme una bufanda con todo y el gran sol que había afuera que me pregunté: ¿qué diablos estoy haciendo?
Solté tanta cosa y me alejé con cuidado.

Creo que Dios es grande, no me quiero ni imaginar qué habría sido de mí de haber sido una persona de videojuegos, me habría  convertido en una de esos casos de gente que descubren muerta en un sillón, todavía con el control en la mano y un montón de latas vacías de red bull alrededor. Dios es grande.

Mi vida, mi tele y mi amor

De pronto se me hizo raro que en mi programa estuvieran hablando de camas y almohadas, resultó que ya se había acabado y estaba viendo un infomercial. Lo preocupante del asunto es que tardé un rato en darme cuenta.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cabellos medievales

Ya se hizo costumbre vivir en pijama, pero como somos muy elegantes, usamos accesorios, en especial porque mi casa es muy fría y necesito guantes de vagabundo para vivir. Es más, ya estamos tan cómodos con el asunto que no nos importan las visitas. Ayer llegó la vecina de la que hablamos mal todo el tiempo a pedir una escalera y hoy decidió caer de sorpresa la prima de mi papá, una muy ruidosa que tiene la mala costumbre de hablar a gritos todos el tiempo y siempre sobre el mismo tema, las  numerosas maravillas de sus espantosos hijos. Lo encantador del asunto es cómo ya no me desconcierta hablar con gente, que no debería estar en mi casa, con todo y mis nudos de tres días en el cabello y varias capas de ropa sobre las pijamas.
Creen que no hago nada, y les doy la razón, no hago nada, me siento por horas frente a la computadora a darle vueltas a los leprosos.

(Atención: comentario amargoso de vieja rencorosa y envidiosa que se irá al infierno, si no quiere compartir la culpa puede saltar hasta el siguiente tema) 

Nota abierta a quien corresponda:

Claro, no voy a trabajar todos lo días a una gran empresa donde me paguen rebien y me regalen cosas todo el tiempo, tampoco ayudo a mis padres ni salgo "al antro" con mi novio idolatrador porque no soy Marianita (la hija de esa señora), que lo hace todo bien, estuvo becada toda su vida porque es muuuuy estudiosa y en resumidas cuentas es la nieta que mi abuela siempre quiso tener, cosa que he sabido desde mi más tierna infancia. Por suerte (para mí) es "fea como un monito", en palabras de mi mamá, y eso me hace sentir mejor, algo debía tener en su contra.
Hey, Mariana: tú tenías abuelos, los cuatro de rigor, yo nací con la mitad, cuando yo llegué ya me quedaban sólo las señoras, del papá de mi madre tengo un recorte de periódico, una foto en blanco y negro tamaño infantil , y unas pocas anécdotas, eso es todo, ya con esa desventaja uno creería que podría disfrutar al menos de una abuelita galletera, digo, con la de mi mamá no había forma, pero mi papá es hijo único, no podía haber mucha competencia... a menos claro que yo no sea considerada familia de verdad y tu puedas desvivirte por "tu tía" que ha pasado toda tu vida encontrándote virtudes porque eres encantadora mientras  que yo... pues soy yo.

Afortunadamente tengo un gran corazón y te perdono por llevarte a mi abuela, nada más espero que te quedes fea de por vida.


(Ya puede seguir leyendo)

Mi mamá me pregunta por gente ya desaparecida, qué le pasó al Sr. Weston? Nada, terminó con la Sra. Weston, le dijo hasta de lo que se iba a morir y desapareció. Me gustaría tener más información pero ya no hablo con la Sra. Weston y dudo mucho volverlo a hacer. 

Lo bueno es que no hago nada.

"Lepra" le dije a la señora prima de mi papá que me desagrada enormemente, la respuesta que recibí fue una mueca de asco: "ay, qué agradable", o algo así. Está bien, mis leprosos no son bonitos, de hecho, son monstruosos, nadie los quiere, no los pueden ver ni en pintura y les huyen como si fueran el diablo aunque el contagio sea tan difícil, pero posible, no hay pa' que engañarnos, pero no me importa... tienen buen corazón, por eso se recluyen ellos solitos, saben que no tiene caso, ¿salir a la calle?, ¿para que los agarren y denuncien? A veces se les olvida lo feo que se pone afuera y se escapan, pero nunca dura mucho, al final se acuerdan de que están enfermos y se regresan a su leprosario a ver pasar los días mientras hablan con sus perros, juegan al restaurante y escriben en su blog... ah, no, esa soy yo.  ¡Los quiero muchachos!

Son mis cuates, y ahora vivo en pijamas, con ellos. Mañana intentaré hacer algo más, aunque sea ir al super, algo que requiera  desenredarme el pelo después de bañarme y usar ropa que no sea para dormir.

Creo que tomé demasiado café, es que nunca sabré qué tanto es mucho café. Hace ratito tenía nauseas, pensé que comer limones partidos con un poco de chile sonaba bien hasta que me cayó un poco en el ojo.

¿Qué comí? Ah, sí, brócoli, qué bueno es, por eso lo ama el Conde Pátula... ya sé, eso haré, iré al super y buscaré algo exótico para intentar cocinar, hacer un tiradero y dejar el sartén lleno de "esa horrible grasa quemada"  que no puedo quitar!

Y entonces, cuando conozca el nuevo y fabuloso lavaplatos que arregla todos los problemas de las señoras de los comerciales, sufriré una gran transformación, me soltaré el pelo y empezaré a bailar.

¡Plenitud, ahí te voy!


martes, 23 de noviembre de 2010

Y yo me puse a vagar.  Caminaba por ahí. Nunca fui muy lejos. Dormía donde me pillaba el sueño. Esta noche iba a dormir aquí. Es por eso que vine. Me dije:  "He andado buscando cosas para que cuando regresen los míos todo marche a maravillas." Pero sabía que no era verdad. No hay nada que buscar. Nunca regresarán los que amo. Simplemente ando vagando como un espectro maldito.

John Steinbeck, Las uvas de la ira

lunes, 22 de noviembre de 2010

¡Eran hermanos!

Más animales, más desapariciones misteriosas.

Yo sé que parece difícil de creer, pero también tuve tortugas, se llamaban Leonardo y Donatello... es buen momento para confesar que de joven era muy fan de las tortugas ninja, igual del Conde Pátula y She- Ra, He- Man era cuate pero no era  tan importante como los demás, los Thundercats o los Halcones Galácticos por ejemplo.Que si lo pensamos, la película en la que Adora y Adam se reencuentran y narran todo la bella historia del secuestro y como la princesita perdida termina sirviendo de comandante en el clan de los villanos, tiene connotaciones muy perturbadoras, los raptos siempre termina en Patty Hearst o una cosa muy dramática como de película de Michelle Pfeiffer.
Si existieran botas como las de She-Ra las compraría sin dudarlo.
Pero yo hablaba de mis tortugas, o al menos en ellas estaba pensando cuando escribía este post y de repente, llegó Jane.

Bien, tengo un par de cosas que decirle a la ola de perversos acosadores degenerados que piensan que tienen una oportunidad con Jane:
1.- No, no van a ponerle sus asquerosas manos encima. Les recomiendo que vayan a sus casas con sus esposas e hijos y dejen de ganarse a pulso los tormentos del infierno a los que serán sometidos sin lugar a dudas.
2.- Las tácticas baratas no funcionan, mucho menos la presión ni el chantaje. 

Señor no identificado no.3: Ir a reclamarle "cómo ha cambiado" significa que la amabilidad natural de Jane tuvo que detenerse abruptamente tan pronto como usted comenzó a ponerse impertinente, ahora, si usted consigue el teléfono de una señora por terceras personas y al contestar pregunta "quién es", no se sienta ofendido, yo sé que es imposible de creer que no todas las mujeres estén esperando el dulce timbre de su voz, pero si una mujer no se acuerda de su nombre ni de quién es, lo mejor es tomarlo como una mala señal. No la culpe a ella, no tiene derecho a reclamarle, y por favor, déjela trabajar en paz.
Escuincle no identificado de 21 años que ya tiene una hija que quién sabe si mantenga: Si quiere que Jane no lo desprecie, bájele el tono a tus chistes. No, la actitud "si no guardas esa sudadera tan bonita me voy a enojar" no funciona porque a ella efectivamente no le importa un carajo si se enoja usted o no. Y respecto a  su siguiente acercamiento del tipo:
—Te voy a invitar a salir ¿te gusta bailar?
—No
—¿Cómo de que no? Te voy a hacer bailar, pero no te voy a decir a donde vamos.

Seguido de claras descripciones sobre lo elegante que es usted que le gusta arreglarse para ir a buenos lugares pero para fiestas no es tan dedicado y usa jeans, no lo va a llevar a ninguna parte. ¡Mejor vaya a portarse como un padre en lugar de andar revoloteando alrededor de ovejas inocentes!

Ahora, en lo que respecta a sus jefes:
¿Ustedes de veras creen que a Jane le preocupa un carajo su empresa?, ¿piensan que la van a asustar criticándole el trabajo? Ay, por favor... yo sé que también les parecerá increíble, pero no son el trabajo soñado y amenazarla lo único que logrará es que los mande al diablo y se queden nada más con tres personas para hacer el trabajo de todo el canal porque no hay mucha gente que pueda cumplir sus exigencia ridículas, sin tener por lo menos el material, y trabajar las jornadas de 18 horas diarias que exigen.
¡Buena suerte con eso!

Y para cerrar otro post atascado de indignación —sobre un montón de cosas en las que no debería meter mis narices o mucho menos andar publicando— les cuento el final feliz de Leonardo y Donatello.
Un día desaparecieron misteriosamente y me tiré a la tragedia porque era la única mascota que mis papás me dejaban tener, después de la tragedia de los peces suicidas y antes de que nuestros continuos lloros y la buena suerte de que mi tía nos enjaretara al último perrito que le quedaba a una amiga suya y que ya no pudo vender, nos permitiera tener a Gufildro. ¿Dónde estaban? Ni modo, limpié su acuario, la palmerita y dejé todo en su lugar, como recordatorio.

¿Muertas, tal vez? No! Un día el jardinero se las encontró paseando alegremente en la tierra. Nunca sabré cómo diablos llegaron ahí, o si de verdad eran ellas o unas usurpadoras contratadas por mis padres para animarme. Como haya sido, Leonardo y Donatello vivieron un tiempo prudente, y un día, cuando ya se iban hasta se dejaban acariciar la cabeza sin protestar. Tuvieron una buena vida, bajo su palmera de plástico, y al parecer una gran aventura porque se largaron alegremente varios días y quién sabe dónde anduvieron. Yo creo que eso es todo lo que se necesita para ser feliz.

Ya estuvo, mañana me iré a buscar una palmera de plástico y una alberquita inflable, entonces seré feliz.

A propósito de gente que se reproduce

Intentaba dormir (sin lograr mucho) cuando me acordé de una niñita chistosa que estaba enfrente de mí en la fila para pagar. Se supone que estaba con sus padres, pero  como la estaban ignorando se puso a jugar y tiró cosas, como suelen hacer los niños... entonces, un papá muy fastidiado y más ocupado en leer una revista (¿en la fila para pagar, en serio?) que en ocuparse de sus chamacos, sacudió la cabeza diciendo "niñita idiota" antes de regresar a su revista chafa. No se detuvo en la ola de destrucción de la niña, claro,ni mucho menos intentó arreglar lo que había descompuesto, nada más la insultó un poco en voz alta y la ignoró, fue triste.


A últimas fechas los niños me dan tristeza.
Es la 1:30, debería dormir, pero no puedo. ¿Qué diablos, me levanté, prendí la luz, moví a Rito y abrí esto nada más para acordarme de la niña de la fila? 

Es que, le dijo "niñita idiota", y lo dijo en serio, con cara de odio, no, "desprecio", esa es la palabra. Fue particularmente feo, y digo, no es porque todo mundo deba hablarse como mis ex-compañeritas de primaria ("te quiero nena", besos mil, preciosa" etcétera, etcétera), nombre qué horror, que la Providencia nos proteja, pero el desprecio fue lo más triste de la situación. Pobre escuincla, ya de por si las probabilidades de crecer emocionalmente equilibrado en Satélite eran muy pocas, pero con una dinámica familiar así no tiene esperanzas.

Ahora, la verdadera pregunta es: ¿a mí qué me importa? Ya, apagaré esto y lo volveré a intentar. Tengo que dormir, prometí ir a visitar hospitales, lo prometí!

Mejor veré un capítulo repetido de "Princesitas", no importa cuantos problemas emocionales tenga jamás estaré tan mal como esas pobres niñas que meten a concursos de belleza. Esa sí que es una infancia traumática.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Yo no tengo excusa

"En esta población [Tepeji del Río] he ejercido la medicina sin haber sufrido mi examen profesional, por razones muy especiales, cuales son las de que habiendo comenzado a estudiar ya casado, me encontré que al concluir los cursos escolares de medicina, con que ya era padre de seis hijos. Entonces, no contando con recurso de ninguna clase, acepté la iguala que se me presentó en aquella población... desempeñando con lealtad y honradez una profesión cuyo título aspiro a obtener."
Gregorio Oive, Apuntes para la cirugía de industrias fabriles. Memoria presentada para el examen profesional de medicina y cirugía. México, Imprenta del Comercio de Dublán y Compañía, 1881, p.5, citado en Martha Eugenia Rodríguez,  La Escuela Nacional de Medicina 1833-1910, México, UNAM, 2008, p.190.


Ay sí, "tengo seis hijos que mantener"... ¿pa' que te casas mano? Para tener algo que embarrarle en la cara a todos los que no tienen buenas razones para no tener título, verdad? ¡A mí no me engañas!

sábado, 20 de noviembre de 2010

Estampados

Lo que es la vida... comprar un vestido resultó ser una cosa peligrosa. Justamente en un par de entradas abajito, en los comentarios, le decía a don Fulgencio que la respuesta correcta a "¿cómo me veo?" o "¿me veo gorda?"  siempre es "para nada, te ves bien", pero parece que lo mio es meterme en problemas por andar de bocona y no hacerle  caso a las soluciones más lógicas. ¿Dónde quedaron mis intenciones de cordialidad? Ah, es que mentirle a las personas ajenas es muy sencillo, pero tratándose de mi hermana y su búsqueda loca por un vestido para no sé qué, tenía que ponerme honesta. ¿No podía usar la cochina cordialidad? ¡NO!
Y como premio he sido víctima de violencia doméstica! Bueno, está bien... fue un zape, pero me dolió. 

El problema es que la que luchaba con el cierre para que entrara el vestido era yo, que ya estaba de bastante mal humor porque me equivoqué al leer el precio de una blusa y al llegar a la caja descubrí que salía al doble de lo que había pensado... qué desfalco, chale, tengo que ahorrar... ¿qué pasa si no me titulo y me piden lo de la beca de regreso, me pueden meter a la cárcel? ¡Yo no quiero ir a la cárcel!

... en qué estaba? Ah, sí, luchaba con el cierre. El caso es que ella insistía en comprarlo y yo insistía en no dejarla comprar algo que sólo Dios sabe si vaya a cerrar aun después de dos semanas de hambre. Me desesperé lo admito, es muy estresante estar intentando subir un cierre mientras te presionan para que hagas lo imposible, y por eso le solté: "No, no te hagas, no es el busto, es la espalda"... con obvios resultados, me soltó un zape de esos duros y directito a la cabeza. Me enojé y me salí.
Al final, las dos hicimos de cuenta que ya no estábamos enojadas la una con la otra, ella por mi falta de apoyo y yo por el madrazo. Lo encantador es lo fácil que resulta enterrar las cosas y hacer de cuenta que aquí nadie se peleó. Antes solía indignarme el método de fingir que nada pasó y todos estamos contentísimos como si nada, pero ya decidí que es lo mejor, es la única forma de salir librado de una situación conflictiva que no tiene caso resolver.  A partir de ahí le di la razón en todo, total, deja de importarme por decreto oficial: Si quieren salir a la calle envueltas en una botarga es asunto suyo, y cuando me pregunten "¿cómo me veo?" o "¿sí queda ésto?" (que es la que usa mi mamá) mentiré, me daré la vuelta y seré feliz. Lo peor de todo es que se enojan con uno y empiezan a tratar de demostrar con un montón de argumentos extraños el porqué sí se ven bien aunque uno crea lo contrario: ¿entonces pa' me preguntan?

¡¡No sé!!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Ya estuvo, este hombre es el amor de mi vida.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El milagro de la vida


¿Les he contado de mis hamsters? Todo comenzó con dos hamsters, Sabina y Drusila; cuando las compré estaba tan emocionada que no reparé en la presencia de un hamster dorado (o violador no-identificado) hecho bolita en la esquina del tanque donde las conocí. Debí haberlo visto.
Las pequeñas eran la pura emoción, los cuidados, la madera, el alimento, el tanque de agua y sus ojotes de angustia y confusión la mayor parte del tiempo eran suficiente para tenerlo a uno sorprendido noche y día. Luego, las dos se hacían bolita y se dormían la una sobre la otra, a veces pateándose un poco en el proceso. 

Drusila tenía buen ánimo, tengo que admitir que era mi consentida, se subía a la rueda, y encontraba muy simpática la bola de plástico transparente con la que podía recorrer la casa tranquilamente. Goofy la observaba y yo estoy segura de que se burlaba de su gordura, eramos todos felices... todos, menos Sabina, que tenía la mala costumbre de hacer cachitos el periódico de su jaula todos los días sin razón alguna, yo no entendía y estúpidamente limpiaba diario, no me imaginé que estaba esperando una sorpresa, al menos hasta que una mañana me levanté a limpiar la jaula y vi un objetito extraño moviéndose. ¿Qué era eso? era diminuto y rosa.
Sabina tuvo crías, miles, miles de ellas... bueno, no, no eran miles pero eran bastantes, ya no me acuerdo si eran 8, 12 o algo por el estilo.
Saqué a Drusila de la jaula y le dí privacidad a la nueva mamá, sospecho que se comió a algunos de sus hijitos. Era raro verla, la jaula se había convertido en un nido y la cubrí con tela para que no se espantara o se estresara de más, con el tiempo, cuando se calmó, sus hijitos de repente se escapaban y entonces, en cuestión de segundos, Sabina salía corriendo, con los otros hambrientos agarrados de ella, a recuperarlo.

Un día, los hijos crecen, hay que separarlos en niños y niñas, ponerles nombres y coser pequeñas camas con puertitas que, al abrirse, descubran que en la noche los niños se pelearon, se comieron entre ellos, y ya lo único que se puede hacer es sacar los cadáveres a la mitad de las jaulas. Casi todos se mataron entre ellos, y eso que los repartí en cuatro jaulas para disminuir el riesgo. Los únicos sobrevivientes fueron Drusila, Darcy, Electra (rebautizada como tal después del incidente, no me acuerdo como se llamaba antes) y Lizzy. Sí, Sabina fue devorada por sus hijas.

Y fue así que aprendimos que la vida es cruel y el ser peludo y regordete no evitara  que seas víctima de un crimen muy salvaje a manos de tus hijos o tus hermanos.

Se comerán tu cabeza y lo disfrutarán.

Se lo garantizamos

¿Les cuento de mis leprosos? Ya no sé qué hacer con ellos. Copio, pego, cito y tomo café. Dice mi hermana que me encojo, puede ser, es eso o mis pantalones insisten en agrandarse inexplicablemente. Yo digo que la tela da de sí y eventualmente se aflojan hasta llegar a un nivel tolerablemente cómodo. Ya no sé usar zapatos de gente decente, cada día me peino menos, tal vez como mejor, veo menos gente y me encierro más. Es bueno, justo y necesario. Hablo con Rito y le pongo ropita que sea segura para perros con complejo de desnudista que insisten en encuerarse y terminan atorados con el velcro de la chamarra. 

Creo que fue hace un par de días, tal vez, que la Sra. Palmer me lloraba sus problemas románticos. Por supuesto llegó Jane y yo me largué alegremente, cuando regresé se había ofendido porque ella lloraba y yo no le ponía atención. Llevaba llorando una hora, dijo, y yo mentí y saqué un discurso tan, pero tan desagradablemente falso que todavía lo traigo atravesado. ¿Qué saco yo fingiendo que me importa si sufre por el otro degenerado que yo opino debe ser un patán perverso que no se merece vivir? No sé, creo que me gusta salirme con el teatro.  ¡Son mentiras todas! Y yo miento, y miento, y miento, y no puedo creer que me crea. "Sí, seguro que te quiere, claro, nadie lo duda, pero no sabe cómo hacerlo y tu necesitas algo concreto, el nuevo se merece que sólo estés con él pero tu tienes derecho a sufrir tu duelo porque no es fácil olvidarte de alguien con quien compartiste tanto y demás babosadas que estoy inventando en la marcha y que seguro saqué de la tele pero no creo en realidad...  blah blah blah."
¿Es un ejercicio social?
Ni modo que diga la verdad: "Mi reina, es momento de ser honestas, deja de andar emocionándote arbitrariamente con un predador de internet que seguramente está usando tu ligereza de cascos como anecdotario para disfrutar las chelas con sus amigos y dedícate a pensar que tienes  suerte de haber conseguido un señor  que te aprecia los suficiente como para aventarse el paquete de ser tu novio, creer (o al menos decir que lo hace) en tus vidas pasadas y tratarte con amabilidad y consideración básica... ah, y por último, si vas a lamentarte por un guey mejor ve a chillarle a tu mamá, a mí no, hay muchas razones para lamentarse todos los días pero un tipo no es una de ellas."
Ya sin contar que me enjaretó un boleto para su espectáculo mágico musical... chale, ya se me hacía que había estado muy amable.
Como sea yo tengo un bolillo, una coca de dieta y un catálogo de la farmacia.

¿Algo en la tele? Nada, el día es malo. Un buen crimen no nos caería mal, mil maneras de cometer un homicidio.Me pregunto si podría matar a alguien. No tengo gran fuerza física pero lejos de los aspectos prácticos del asunto, lo que implica tomar un bloque de cemento o enterrar un cuchillo, lo que me da curiosidad es el remordimiento. No podría matar a nadie, por supuesto, a menos que amenazara la integridad y/o bienestar de Rito, entonces tal vez podría hacerlo, en ese caso, a lo mejor ni me sentiría mal.

La Sra. Boss no me escribe, atropellaron a la rival de Teresa de la forma más cagada del mundo, yo me reí mucho con el madrazo. Mientras; nazis, resistencia alemana, los orígenes de la ciencia nacional, la medicina científica, excelencia en cirugía, mis zapatos nuevos y Rito vestido con playera doble. Hace frío y se atora con el velcro.

lunes, 15 de noviembre de 2010

26

Creo que prefiero no evaluar lo que ha sido mi feliz cumpleaños núm. 26, 16!, pero a quién engaño, lo haré, es más fuerte que yo.

Si alguien pregunta apenas cumplo mis dulces 16 y tiernos años.  ¿Qué podía hacer para celebrarlo? Supongo que podría reunir a todos mis 63400 familiares y amigos más cercanos, organizar un evento en facebook y reunirlos a todos en un bar del centro para ingerir cerveza hasta la muerte... (risas) o podría pasarlo como el ermitaño paranoico que soy y hacer todo lo posible para no interactuar con las pocas personas que conozco, eso también es una opción. Oh bueno, no hay nada por hacer, no lucharé en contra de mi naturaleza.

Quería hacer de cuenta que el día no pasó,  sería lo mejor, pero quedarme encerrada parecía una invitación a la depresión, digo, después de todo cumplí 26 años y no tengo hijos. ¿Qué puede hacer un ermitaño para festejar su cumpleaños?

¡Mañana de spa!

Necesitaba exfoliación y necesitaba un masaje.  Bueno, eso pensé, creí que sería una gran idea y la Thatcher me llevó de regalo de cumpleaños.  Ahora me duele, me duele, me duele algo.
¿Será por la restregada que me pusieron?  No, creo que el problema fue pasar por un pequeño inconveniente en el que no había reparado antes de concebir todo el asunto:  ¡Demasiada desnudez! ¿esa ropita desechable es todo lo que tienen para resguardar mi dignidad como persona?  Oh no, quiero una bata y una toalla también, las necesito, no me importa qué tan descocadas sean las personas, yo no.  Lo único que me dieron fue una especie de trajecito de dos piezas, dos piezas, dos piezas. Estaba aterrorizada, nunca había estado tan descubierta en toda mi vida y fue extraño:

Una mañana griega en verdad. Ahora, el problema es que eso (véase ilustración anterior) no es ropa, al menos no para mí, no cuenta. A menos que se cuente con interiores apropiados y de dimensiones decorosas, una blusa, un fondo, playera, falda, tal vez mallas y chamarra/suéter/saco, no se está vestido. Los guantes son opcionales, lo mismo que los sombreros. A continuación, verdadero significado de la palabra "ropa":

Está bien si quieren cubrirme de chocolate y restregarme la piel hasta que duela me parece encantador, pero quiero mi ropa. La falta de pudor de las personas me aterra. Yo creo que rezongué mucho porque de plano mi hermana ya estaba harta de todas mis exigencias: La bata, denme la bata, y necesito una toalla y quiero privacidad para moverme, por favor!
Una vez superado ese pequeño inconveniente (gran inconveniente) no sé qué diablos pensar. ¿Por qué estoy agotada? nada más me rasparon y masajearon el cuerpo como si fuera un jamón. Faltó hornearme, pero supongo que el vapor cuenta. Después me sentía extraña, todavía me siento extraña.
Luego me compré un regalo, y tuve más tiempo de  calidad con mi hermana. antes de irme a comer hasta reventar con mis padres, que  por cierto, me pregunto si ya se recuperaron de que los despertara a las seis y media de la mañana para que me dieran mis regalos.  Digo, me hubiera gustado esperar pero pensé que entrar sutilmente a su cuarto y sacudirlos un poco podría adelantar un poco el proceso. ¿Me dan mis regalos?

Que venga la mediana edad!

sábado, 13 de noviembre de 2010

El encanto de pensar en algo mágico

Suficiente, hoy voy a cambiar. Así es, me convertiré en alguien más agradable y, para empezar, tendremos pensamientos buenos:




¡Patitos! Como Lucas, mi pequeño Lucas... claro, antes de que "se fuera a la granja a jugar con otros patitos". Pobrecillo, cada vez que los gatos de la vecina lo perseguían se congelaba y había que revivirlo poco a poco frotándolo con agua caliente. La vecina se murió y sus gatos desaparecieron.
...
Bueno, eso no funcionó como esperábamos. Necesitamos otra cosa para conseguir aquello de pensar agradablemente.


¡Listo!
(Ni siquiera yo puedo pensar algo espantoso frente a una jirafa bebé, bueno, a menos que recordemos algún momento traumático viendo Animal planet, pero no lo haremos)

viernes, 12 de noviembre de 2010

Mi mal humor

Update
Chale, la Sra. Palmer ya no me contesta, hace bien. Si yo fuera ella me hubiera mandado directito al carajo hace mucho. En mi defensa quiero argumentar que soy un producto de este mundo cruel.

¿Qué pasa conmigo?
Ya me volví loca, eso pasó. 
Creo que por fin puedo responderme una duda que siempre había tenido: ¿por qué son malvadas las señoras de las bolsas? Esas que andan cargando su vida en bolsas y huyen de un lado a otro.  Ya lo sé, tienen razones, igual que mis tías, tienen todas las razones del mundo.  Están solas, no tienen nada más que lo que traen en sus bolsas, nadie las está esperando, nadie notará si les pasa algo... ¿qué más razón? (Si mis tías supieran que acabo de compararlas con las señoras de las bolsas me revientan los tacones en la cara.)
Me acordé de una película muy cagada de Verónica Castro (sí, la mismísima Macumba), donde salía de una señora millonaria pero muy infeliz que se hacía pasar por señora desamparada durante la noche. Era más feliz así, tenía una buena amiga, y en una de esas conocía a Omar Fierro y descubríamos su feo pasado. Ella termina cobrando venganza de un señor que no sé qué diablos le hizo, creo que la mandó a la cárcel. ¿Dónde vi eso? Quién sabe. El punto es que no hablamos de ella, sino del tipo de señora que a veces entraba a los salones de la Facultad y se iba refunfuñando hasta una banca en la parte de hasta atrás y se dormía.

¡ME DUELE RESPIRAR!

Me duele salir a la calle, me duele estar despierta y me duele todo, en general.
Pero regresemos al tema de arriba; mis tías no morirán en el desamparo, aunque no puedo asegurar que Paula la nazi no esté contando los días para recibir su herencia. Lo que me recuerda... ¿será muy drástico desconectar el teléfono para que no me hablen? Es que yo no les hablé en sus respectivos cumpleaños y no quiero que me den cachetadas con guante blanco: "Mira que buena persona soy, escuincla desconsiderada, que yo sí te hablo para felicitarte". No, no, no quiero. Podría hacerlo, mi mamá no se daría cuenta. Chale, lo voy a pensar, aún tengo tiempo.

No, no, prometo ser mejor persona, o al menos intentarlo. La Sra. Palmer ya me respondió y no me odia... qué extraño, si yo fuera ella, lo haría.
Querido Dios: prometo cambiar, voy a intentar ser más amable y no desquitarme con la gente que no se lo merece. La gente inocente no tiene la culpa de mi amargura y prometo ser más linda y menos huraña de hoy en adelante, de veras que sí.

Mejor voy a hacer algo productivo, ver las luchas por ejemplo.

Úlceras

Ya no se puede fumar en los pasillos de la Facultad... ¿QUÉ PUTAS?
Caminaba tranquilamente pegando unos anuncios para servicio social cuando quedó explicada la inusual ausencia de humo. Hasta pusieron letreros. No lo puedo creer. Ni modo, el mundo como lo conocía se acabó, y tiene sentido.
¿No sé si alguien haya notado el pobre estado de nuestro humor a últimas fechas? No sé qué será, de verdad no me lo imagino... oh, claro, voy a cumplir 26 mugrosos años! Es que fue una idea muy estúpida ir de visita a la Universidad.  Lo que permanece son las cosas molestas, como por ejemplo tener que hacer fila para sacar tres copias detrás de un grupo de pedagogas que tienen que sacar 45 juegos de la mitad de tres libros diferentes para ellas y toooooooooodas sus amigas de la carrera. Dios mío, alguien tiene que prohibir la mezclilla deslavada y las mochilas de cowco, ahora.
 Ah, recuerdo ser una jovencita fachosa de 19 años que usaba dos trenzas y se sentía especial por cortarle los cuellos a sus playeras de la pantera rosa. Ir a clase con la mitad de mis pijamas de panteras pensando "acabó de arruinar el resto de mi vida pero como todo mundo me dice que voy por el camino correcto y es cuestión de acostumbrarme les creeré porque todo mundo tiene más razón que yo, siempre". Bueno, tengo noticias: ellos estaban mal y yo estaba bien. De ser un poquito más segura me habría ahorrado dos años, muy malos, desperdiciados en una carrera en la que no debía estar. Aunque seamos honestos, realmente iba a clase a espiar al hispanista del pelo largo y  a hacer dibujitos de hadas y cerdos voladores en mis libretas. 
Ya pasó tanto tiempo de eso... me asombra.
Sea como sea, hoy caí en la Facultad de Medicina, así, con mayúsculas.  El señor ni se molestó en ayudarme un poco, no, me mandó directo a que buscara entre todas las revistas jamás producidas yo solita, una desgracia, y todo para que resultara que mi revista empezaba en 1959, no en 1956. Nótese que uno se resiste a aceptarlo, y se empieza a preguntar: ¿será esta de verdad? y va corriendo al anaquel de enfrente a buscar cualquier cosa donde coincida el tomo o el año, para nada.  Tal vez el año está mal, y a buscar por título en todos los índices de los quién sabe cuántos tomos. No encontré lo que nos pidió Mrs. Boss, así que tengo dos opciones: decir que lo siento pero no encontré lo único que me ha pedido en meses y que ni modo hay que resignarnos, o ir a la Biblioteca del Palacio a ver si lo tienen. Sospecho que podría tener mal la referencia, pero también tengo la ligera noción de que es malo hablarle al jefe/asesor de uno para decirle: ¿segura me diste los datos bien? 
No, eso no se hace.  Ya si no encuentro nada, o si las atenciones del bibliotecario infernal son insoportables, tendré que admitir la verdad: Señora, tengo severos problemas de eficiencia!
[Momento de reflexión, nos quitamos el pelo que se nos cae en la cara y suspiramos]

Disculpe usted, es que estaba descubriendo que esa última no es opción. No, ni muerta, yo no admito eso en público (el blog no cuenta). Si no lo encuentro, me iré a recorrer cada espacio donde exista siquiera la más mínima probabilidad de encontrar el asunto hasta que lo encuentre, o me vuelva loca en el proceso, lo que pase primero.  Pondré un anuncio en internet, mataré, sobornaré, mentiré si es necesario, aunque las mentiras hagan llorar al niño Dios, ya no me importa. Es que no tengo nada más que hacer.

Tal vez esperar la pizza y aprovechar que hay muchas botellas de vino en la cocina porque había descuento en el super (o eso dice mi mamá), podría ser una opción. Hablar con gente es mala idea, ayer traté muy mal a Mrs. Palmer y ya me remordió la conciencia, es que preguntaba qué haría en mi cumpleaños y le dije “yo no sé tú pero yo voy a trabajar todo el día”, y de ahí me seguí con un montón de ideas malvadas sobre lo mal que está celebrar que estamos un año más cerca de morirnos. Me dijo "ash, no te soporto", que es lo que siempre me dice. No le iba a decir la verdad: no quiero ver a nadie, pero mucho menos a ti. Soy una mala, mala, mala persona. Oh well, moriré sola, arderé en el infierno, o terminaré desfigurada en un manicomio como cualquier vulgar villana de telenovela, es lo peor que puede pasar, ni modo.
De cualquier forma, siempre podría ver el video en el que etiquetaron a la señora ex-compañerita de primaria que se cree actriz pero que no pasa de edecán, y que promete ser elegantísimo. Oh sí, es elegante, sale con muy poca ropa bailando sobre un ring con varios luchadores chiflándole, pobrecilla, tiene cuerpo de boiler. Está bien, es una obra de teatro, pero de todas forma me ha hecho sentir un poco mejor. Ah, esperen, ahora se supone que actúa, todavía en poca ropa y con luchadores.

Bueno, mi vida no está tan mal.
Mi querida Paty: ¿qué tan orgullosos están tus padres?

Risas...

jueves, 11 de noviembre de 2010

Susanita

¿Cómo putas me metí en esto? No podía conseguir un trabajo normal, claro que no, cómo? SOY UN PELUCHE! No, tenía que aventarme a lo primero que se me atravesara. Yo no soy una persona académica, no ando por ahí extasiándome antes las glorias de hacer historia, y ahora me siento una muy mala persona por fingir que  estoy subida en el mismo camión que los demás cuando no sé qué diablos estoy haciendo.
 Me gustaría echarme a correr y dedicarme a vender artesanías en la carretera, pero no puedo. Ya no puedo, o me cobrarán, y como ya me gasté parte del dinero, tendría hasta que pedirle prestado a la Thatcher. Ahhh, pero tenía que comprarle ropita a Rito y llevarlo al spa a que le dieran un masaje!!
Estoy comprometida, muy comprometida con el asunto. ¿Para qué hacer eso? No necesito un título porque no tengo aspiraciones académicas, ya sin contar que no hay forma de que saque un capítulo (que tengo hasta enero para entregar el primero), jamás podré dar una clase con o sin tesis, en cuanto los chamacos se empiecen a colgar de las paredes me voy a poner a llorar. Necesito un trabajo, claro que sí, pero entonces debería andar buscando uno en lugar de andar perdiendo el tiempo. ¿Qué diablos se supone que hago? No sé!
¿Saben por qué caí en todo esto? Por culpa de mis carencias afectivas. Llegué y me encantó la consideración, formar parte de algo tan familiar, saber quién odia a quién, los romances, adulterios, chismes y fondos del archivo. Me encantaba sentirme especial entregando expedientes y subiéndome a la escalera, que me preguntaran dónde estaba alguien o me dejaran recados. Es que Marina me da galletas y manzanas.
Claro, yo soy de aquí... qué cosa tan triste. Las pequeñas rutinas, tener libros dedicados y que me recomienden dormir más. Por eso me aventé a tomar todo que proviniera de ahí,  y ahora tengo un montón de papeles que firmé diciendo que terminaría algo que jamás, jamás (creo que ni siquiera lo creía honestamente cuando salí del colegio) pensé que haría. Creí que el mundo, la vida me llevaría por destinos extraños, que si llegaba a hacer algo sería una cosa de religión, o hasta de matrimonio, aunque con cada semestre me iba dando cuenta de que no tenía nada mío realmente. Por eso me pasan estas cosas.
Y no me quejo... ¿cómo podría? ¿qué más quiero? , yo soy feliz con el asunto, la verdad siempre me dieron miedo los profesores y la mera idea de llegar con uno y decir: "Quiero que sea mi asesor" me parece aterradora.  ¡Todo llegó a mis manitas! Cualquiera  sería feliz con todo el asunto, ¿no? Ya sabe usted, el tipo de persona que publica orgullosamente las fotos donde sale dando conferencias con no sé quién y habla todo el tiempo sobre su tesis y/o la maestría, quiere dar clases, tener una plaza y dedicar su vida a flotar sobre las nubes de los títulos. Esto va a ser un fracaso espantoso. Sería humillantísimo que me pidieran de regreso mis pequeñas ganancias. Chale, no... no puede pasar eso!

Yo me quería casar y tener hijitos! Andar corriendo todo el día para llevar a los niños al karate o al ballet.  Quejarme de la cuenta de luz, almidonar camisas, y  salir  manejando como histérica otra vez en cuanto den  las dos de la tarde para recoger a los niños, dos cuarenta y cinco si se me olvidan en la escuela como le pasaba a mi mamá, todo para que me entreguen sus reportes o los dibujito que hicieron de Jesús cubierto con bolitas de papel crepé y sentirme maravillada.
Pero ya no pido tanto, digo, la vida es cruel, y parece que lo único que tengo posibilidades de producir será un montón de hojas de papel que en caso de que no me manden al carajo se quedarán en internet para los estudiantes que anden buscando algo que usar de relleno para sus trabajos y quieran criticarla diciendo "qué cosa tan mala"... para toda la eternidad.

Quiero un trabajo, uno de verdad, quiero ser persona, salir a hacer lo que tengo que hacer, ganar un sueldo de verdad, pagar mi cuenta de agua, la de la luz, y después sentarme sin más pendientes y con la conciencia tranquila. Dormir a gusto pensando que mi día tuvo su motivo, y no que estuve gastando y contaminando aire a lo estúpido, que no es que sea ecologista. No lo soy, para nada.

Tampoco soy Mafalda, no lo soy.

Y yo sigo chillando.

PERO DEBERÍA DEJAR DE HACERLO, SOY UNA MALAGRADECIDA Y DIOS ME VA A CASTIGAR!!!

Basta, a partir de ahora estaré contenta, agradecida y seré una persona feliz, carajo, lo seré! ¿Y si no la termino a tiempo? ¡Me voy a morir! ¿Y si es de plano muy mala, tan pero tan mala, que no me la aceptan y me mandan al carajo? ¿Y si no la termino a tiempo? Chale, no, no puede ser!

¿Quién llevará a Rito al spa?
I'M SCREWED!!!!!!

Arsénico en píldoras

Ahora sí estoy fastidiada... pa' siempre!
Dulce mañana de museo, todo parecía estar bien. Marina me dio un poco de manzana con chocolate y yo pasaba un momento de tranquilidad pensando que aunque sólo fuera a entregar una hoja me hacía bien andar por el mundo con ropa de gente normal (aunque parezco ropavejero según palabras de mi madre) en lugar de mis pijamas de siempre. No podía ser, por supuesto, resulta, oh pequeña sorpresa en los contratos, que si no entrego esa cochina tesis me obligarán a devolver los dineros que me den.

... pero, pero, pero, mi dinero!

Ni modo, parece que así es, y que lo ideal sería que esté lista en unos nueve meses, como un bebé -dijo la señora- un bebé académico. La verdad prefiero parir cualquier bulto de seis kilos a producir una tesis.

El que da y quita con el diablo se desquita, gente infernal!!!!

(Quiero llorar...)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Turbia y amarillenta

Hace unos momentos estaba muy tranquila, sentada en pijamas, tomando té y buscando en un artículo de lepra a un doctor francés con muchos problemas que allá por 1800 juraba que había una variedad del mal donde los brazos y las piernas se gangrenaban y se desprendían, cuando de repente, me sugirió ir al sitio principal de lepra para mayores informes, una cosa de lo más necesaria porque del doctor ni sus luces, y mientras, en mis copias, mi director de leprosario preguntaba: ¿quién fregados ha visto a un enfermo perder los brazos y las piernas? YO NO!

Lo teníamos que encontrar... a menos claro que terminara en un sitio de lo más extraño:

If you are a Kafir (Infidel) join us: We must be united to scape from the moon-god cult.

AND OUR AIMS AND OBJECTIVES ?
To proclaim Good News to the poor, to announce Release to the Captives, Recovery of
Sight to the Blind and to set at Liberty those who are oppressed,
down-trodden, bruised, crushed and
broken by calamity.
(Jesus in Luke 4:18)

¿Cómo diablos? Mejor le cerré... qué bueno que tengo un antivirus confiable.

martes, 9 de noviembre de 2010

Todos caen

Cuando se iniciaba en la dermatología era la época del cine mudo, le tocó asistir al estreno de la primera película sonora en México; durante años se resistió a ver televisión y sin embargo, cuando la natural merma física le impidió desarrollar sus actividades acostumbradas, casi fue un teleadicto. 


Dr. Roberto Arenas, Fernando Latapí, Las enseñanzas del Maestro

lunes, 8 de noviembre de 2010

Si alguna vez tiene dudas, le recomiendo leer correos viejos

Día al azar:

8:00 - Hace mucho frío como para pararme. Rito no se quiere levantar, ni modo que me largue yo muy tranquilamente y lo deje solito, va a tener frío.
9:00- ¿Hay algo en la tele? no me voy a levantar.
10:00- Bueno, al menos ya empezó la Ley y el Orden.

Pero en algún momento Rito se tuvo que mover, tenía que hacer su visita al patio y yo me quedé viendo la Ley y el Orden, ya ni sé que capítulo era ¿Ahora qué hacer? Me bañe, me vestí y salí, la verdad no sabía bien a dónde ir, pero pensé que en mi casa no podía estar, no dejo a Flor trabajar a gusto, como que le estorbo, ya sin contar con que Rito se pone particularmente agresivo cuando estoy yo y le da por atacar al trapeador y  a la escoba cada vez que tiene oportunidad, nunca sabré cuál es su gran problema con ellos.
¿Qué hacer cuando estás en la calle y no tienes ninguna razón para estar ahí? Primero puse gasolina, por supuesto, importante, y después manejé un rato, pasé por mi antigua primaria y me quedé por ahí un ratito, nomas lo que dura un cigarro, no sé cuál es el extraño placer de ir a visitarla de repente, de lejos, ya está muy diferente a estas alturas, de mis tiempos sólo queda el piso de las escaleras y las rejitas de las jardineras donde era imposible sentarse. Supongo que me gusta recordar que ya soy libre, estoy afuera, ya no tengo que pararme en las banquitas del patio a ver hacia la calle para evadirme un ratito, al menos durante el recreo. Es muy importante disfrutar el no estar encerrado. Las escuelas tienen esa extraña cualidad carcelaria que te pega la sensación de estar siendo perseguido y vigilado a perpetuidad. Yo creo que es culpa de las rejas y  las casetas de vigilancia. No los culpo, tienen razón, si fuera fácil escapar de las escuelas no habría alumno, por ñoño que fuera, que no se sintiera obligado a aprovechar las circunstancias.

Ya que estaba por ahí decidí seguir manejando para comprarle algo a Rito. La verdad es que platicar con gente desconocida siempre es agradable, en especial con señoras platicadoras que te atienden en la tienda coqueta para mascotas. Yo le hablaba de Rito y comparábamos tallas y me enseñaba modelos. Le compré una chamarra y una sudadera, simpáticas y decorosas, pero donde tuve que poner un límite fue en el  disfraz de emo... sí, hay ropita para perro emo, básicamente son grandes playeras negras de manga larga con rayas y una calaquita en la espalda. Al final me dieron mis compras con un gran estampa de regalo que dice: "¿Quién rescató a quién?"
La respuesta es muy obvia, Rito me rescata a mí, diario.


Después no supe qué más hacer. Caminé un rato, claro, y después me senté a leer un ratito en una de las banquitas de Plaza Satélite: Hospitales, claro, enfermedades, epidemias y muchas muertes.
¿Nunca se han sentido como muertos de epidemia? Sin nombre, sin rito especial ni grandes consideraciones, nada más avanzando, sobre una gran pila de gente igual de anónima que contagia. Vaya, a lo mejor uno ni está muerto todavía. "Alto, aguanten, ya sé que apesto pero muerta todavía no estoy!"

No sirve de nada, ya en la tarde, después de haber regresado a la tienda a cambiar la sudadera que le había comprado a Rito pero que no lo quedó, caminaba con la Thatcher y, además de un gran momento de risas después de que la hice pasar una pequeña vergüenza cuando me enseñó una bolsa y dije a todo volumen "bostezo de asco y aburrimiento" frente a la señorita, tuve la mala suerte de ver pasar a una señora del colegio que la verdad me caía muy mal. Tiene cara de señora adulta, en grandes botas y chamarra de señora, también tenía la actitud.  Procuré no verla y seguí mi camino. La verdad es que no quiero recordar nada, al menos no de esos años de secundaria y preparatoria, claro que tampoco quiero recordar letras, ni la primaria realmente... y mucho menos los últimos semestres de Historia. Vaya, si pudiera no recordar la mayor parte de mi vida académica (a excepción de los dos primeros años de Historia que pasé tomando café en la fuente de la biblioteca con Miss Price y esperando que el hispanista de la barba hiciera su aparición, que fueron gloriosos, y también el kinder,claro, la madre Ime era maravillosa y tenía una gran colección de muñecas en el patio de la escuela), me sentiría mucho mejor.

Me empezó a zumbar el oído feamente: Alguien habla mal de mí, claro, lo sabía.

domingo, 7 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

No se nota que hayas vuelto de la guerra

Mi tesis quedó registrada, al fin... y ahora no sé si morir de pánico o pensar que se trata de eso que dice Jane que me anda haciendo falta, un motivo oficial para levantarme. Ya no me acuerdo del procedimiento, tengo la leve noción de que debo escribir, y leer más, subrayar, tratar de pensar algo (aunque me distraiga tan fácil) y volver a escribir, revisarlo todo, descubrir que es una mamada y no sé qué diablos digo, y luego... ¿y luego?

Ya no sé.

No regresaré a la Facultad en un buen tiempo, gracias a Dios. No estuve mucho, un ratito nomas, y todo el tiempo caminaba con cara de estarme escondiendo, con todo y mi gabardina y gorrito, casi disfrazada para pasar de incógnito.  Ya más segura, me quedé pensando:  estoy en los créditos de la película. Ya todo se acabó.

Ahora sale un largo rato de letritas en fondo negro con una canción llena de guitarritas y una voz deprimentosa lamentándose sobre cualquier cosa, cruzar la calle o manejar a otro estado a subirse a un columpio o algo así.

Ahí, ahí, en la fuente frente a la biblioteca se quedó la mayor parte de mi vida, la que pasé sentada en la piedra y la que pase imaginándome ahí sentada. Huelga, sueteres universitarios y un montón de ilusiones de adolescencia apestando ahora a café frío. Me queda sacar un trabajote, chafón, pero grandote y pretencioso que a lo mejor no engaña a nadie para ver si llego a alguna parte con lo que me queda de triste vida.
Y que conste que esto no tiene nada que ver con mis 26 años a cumplirse en cualquier muy pronto, o a que otra (¡sí, otra!) de mis ex-compañeritas se vaya a casar. Ya de que ponen "el día más feliz de mi vida" en sus estados es porque ya les dieron el anillo, después de eso viene la parte en la que sacan fotos del glorioso momento y filosofan sobre la emoción de comenzar una familia y formar una hogar. No tengo hijos, no formaré "un hogar", pero al menos ya no fumo tanto,al menos ya no tomo antidepresivos y al menos ya no como carne. (Silencio incómodo)

¿Haré una tesis? JA! NO SÉ! Debería, es lo único que puedo hacer, pero en cuanto pienso en la facultad y en la gente y en las conversaciones de pumabus con escuincles de 18 años hablando muy confiados y muy subidos en su pedestal, pensando que descubrieron la verdad de la vida que los hará mejores que los demás, mejores que la gente que anda caminando por la calle viéndolos feo porque tienen cara de delincuentes y que dejen las mochilas en paquetería porque no vaya a ser la de malas, me da angustia, me pone ansiosa y quiero escapar. Ya me cansé, ya no quiero ir a bibliotecas, no quiero sacar copias ni citar nada, no me importa nada.
Quiero huir, quiero ver telenovelas y vivir en una palapa junto al mar.

... o mejor quiero ir de compras. Le conseguiré una sudadera coqueta  a Rito, algo que diga "street cred", y vere abrigos y grandes chamarras, me convertiré en el hombre Michelin, venceré al frío y todos seremos felices. 

El plan de la palapa me sigue gustando más.

martes, 2 de noviembre de 2010

Anuncio urgente

Voy a morir de algo, todavía no decido si será de la peste bubónica o de lepra. Si es de lepra creo que será de la manchada.

Como sea, será culpa de una bacteria, es irreversible, inminente y creí que sería buena idea comentárselos.