hello dear
como tash
Miss A. Elliot dice:
bien, bien, caminé horrores porque fui a comprar los dulces de los niños pero, aparte de un brazo adolorido, estoy bien
y usted?
:: Mrs. Palmer :: dice:
hahaha y eso
no te veo comprando dulces ahhaha la vdd
Miss A. Elliot dice:
chale, y eso por qué?
:: Mrs. Palmer:: dice:
no se ahhaha
a que fiesta me vas a invitar?
Miss A. Elliot dice:
me gustan los niños!!
Queja: ¿Pues qué diablos piensa esta mujer? Está bien, no paso mis días vestida de novia pensando que "me quiero enamorar", suspirando por el maravilloso regalo de dar vida y esperando el momento en el que encuentre al afortunado que se case conmigo para que me mantenga, tengamos cinco hijitos y seamos felices por siempre y para siempre, pero eso no significa que de veras vea niños inocentes corriendo y les de una patada. No, no he pensado en los nombres que le pondré a mis hijos, lo admito, creo firmemente que no los tendré, y no porque no quiera, no los tendré porque son muy caros y no creo tener solvencia económica nunca, digo... estudié Historia y no puedo dar una clase aunque mi vida dependa de ello, pero si van a llegar en enormes multitudes a pedir dulces que puedan atascarse de un jalón una pinche vez al año para que se harten de harina y azúcar hasta tener tanta energía que sus padres piensen que habría sido mejor quedarse célibes, iré a comprar los putos dulces sin problema. Es más, no sólo fui a comprarlos, atravesé un puente peatonal del diablo yo solita (claro, con pasitos cortos, mucho terror, y las piernas que me temblaban y sentía que no iba a poder dar un paso más porque me movía, me movía y si daba un paso en falso me iría contra el barandal y me caería y a la mitad ya no me podía mover y todo se veía confuso y hasta borroso), compré lo más que pude en la bodega de dulces macabra “Los dos Gorilas” y cargué las enormes bolsas desde el mercado de Naucalpan hasta Acatlan, a patín!!! Que por cierto, ha de saber usted que son muchos kilómetros de calle muy fea, muchos coches y muchos camiones malvados que intentan asesinar a los peatones, todo para que ninguno fuera la ruta que necesitaba y tuviera que seguir caminando y caminando para encontrar un camión que me llevara a mi casa. Las bolsas pesaban espantosamente y de repente me dio miedo andar sola en la calle y le hablé a Jane para quitarme el terror mientras caminaba, cosa que funcionó, porque de repente ya estaba por el bosque de los remedios y pensé "vaya, no se me hizo tan largo".
¿Por qué no haría eso?
¿Nada más porque no tengo chambritas almacenadas en el closet y suspiro cuando veo monitos de porcelana de los Precious Moments? Ah claro, Jimena es así! Le dije una vez a los quince años que no pensara que el casarse sería la culminación de la felicidad porque probablemente terminaría en divorcio o al menos le pondrían los cuernos un par de veces sin que eso fuera extraño porque es lo más común, y ya por eso quedé marcada para siempre como el tipo de persona que apaga las luces y le echa los perros a los niños para que se vayan.
Claro, no voy a salir a darles los dulces personalmente, pero eso es otra cosa. No es que no me caigan bien o no me importen, lo que pasa es que me dan miedo, nada más.
Actualización:
Tal vez estoy exagerando, seguramente no quería decir eso, tal vez sólo no me imagina comprando dulces porque opina que no soy el tipo de persona que ama el azúcar... tal vez es porque no soy muy entusiasta con las celebraciones, o con las fechas, es por el asunto de evitar la navidad? ¿por qué diablos diría eso? USTEDES LO VIERON!!!
Es que por qué diría eso...





