... la adoptaron.
¿Lo puede usted creer? La adoptaron, pero ya chillé mucho hoy de incredulidad, felicidad y un poco de miedo porque no tengo idea de quién fue. Vamos por partes. La historia podría irse llamando "cuando todo parece que no puede salir peor".
Me detendría en el Baby shower de Miss Crawford pero la verdad es que estuvimos ahí menos de dos horas y lo que yo traía era urgencia de hablarle al hogar temporal. De repente hasta tuve que salirme un ratito a hablar con Jane, más que nada por apoyo moral, adentro de la casa sólo estaba mi mamá, mis antiguas maestras de inglés y las amigas de universidad de Miss Crawford, que permítanme decirles son la cosa más sateluca que he visto en mi vida. La verdad es que todas se visten como novias de futbolista, así de vulgares con aspiraciones a voy a exhibir que traigo una marca que para empezar ni es tan buena. La imitación tirándole al wannabe y a la perrez. Mi perrita, esa sí que es puro amor, y no podía dejar de pensar en ella. No sé por qué se le dice "perra" a las que usualmente conocemos como perras, no tiene ningún sentido. Una perra no se porta mal.
Jane ya renunció, hoy era su último día y no sé si es mi celular el que falla pero casi no la escuchaba.
Irnos rápido, eso era lo que teníamos que hacer, y tan pronto llegué a mi casa me puse a sacar mapas... ¿cómo chingados llego a tal lugar? Acomodé todo en el coche, la mantita en el asiento de atrás, las croquetas en la cajuela, los mapas y los carteles. Y ahí vamos!
Irnos rápido, eso era lo que teníamos que hacer, y tan pronto llegué a mi casa me puse a sacar mapas... ¿cómo chingados llego a tal lugar? Acomodé todo en el coche, la mantita en el asiento de atrás, las croquetas en la cajuela, los mapas y los carteles. Y ahí vamos!
No tan rápido mi estimado lector, no contábamos con el pobre estado de mis amortiguadores. Se me tronó el amortiguador.
¿Sería posible ir al taller en friega y que lo arreglaran en cuestión de 15 minutos? Claro que no, de todos modos no tendrían las piezas hasta el lunes y los únicos que podían darme aventón, mi papá y mi hermana, estaban ocupados. Hoy por fin tuve que admitir algo: hay momentos en los que sí es útil tener un novio y hoy pasé por uno de esos.
¿Saben qué fue raro? Que me contestara la asistente de mi hermana, sí, tiene una y se sintió gachó tener que dejar recado y que me colgaran. Mi papá creyó que estaba en crisis, pero no, estaba algo conmocionada porque es de plano el colmo que se truene el coche cuando más lo necesitas, pero no estaba en crisis. Tuve que inventarme un plan. Según el señor mecánico podía usar el coche al menos por el día, pero el ruidajo iba a estar complicado.
¿Sería posible ir al taller en friega y que lo arreglaran en cuestión de 15 minutos? Claro que no, de todos modos no tendrían las piezas hasta el lunes y los únicos que podían darme aventón, mi papá y mi hermana, estaban ocupados. Hoy por fin tuve que admitir algo: hay momentos en los que sí es útil tener un novio y hoy pasé por uno de esos.
¿Saben qué fue raro? Que me contestara la asistente de mi hermana, sí, tiene una y se sintió gachó tener que dejar recado y que me colgaran. Mi papá creyó que estaba en crisis, pero no, estaba algo conmocionada porque es de plano el colmo que se truene el coche cuando más lo necesitas, pero no estaba en crisis. Tuve que inventarme un plan. Según el señor mecánico podía usar el coche al menos por el día, pero el ruidajo iba a estar complicado.
¿Qué hacer?
Ir por la perra, subirla al coche, llegar a mi casa, pedir un taxi, sobornar al taxista y convencerlo de que nos llevara hasta el hogar temporal. Entregar a mi pequeño tesoro peludo en buenas manos y después aventarme frente al siguiente coche que pasara... bueno, esa última parte no era necesariamente parte del plan pero de ese ánimo estábamos.
¿Cómo estás? preguntó el veterinario del afro. ¿Le decía la verdad? Pues claro, ya ve usted que lo mío es soltar la sopa a cualquier desconocido que me encuentre. Lo que no me esperaba es que tuviera semejante sorpresa. "¿De veras la quieres dar?" insistió, y como que de repente no entendí la pregunta. Pues claro que la quería dar, no es como si tuviera otra opción, por más que me duela, por más horrible que haya sido acercarme a su jaulita y ver como me reconoció y brincó de emoción porque no sabe que soy poco menos que una inquilina sin posibilidades de tomar decisión alguna sobre nada porque no es mi casa y este carácter tan pusilánime que tengo me suelta al llanto a la primera oportunidad pero no me sirve para mucho más que eso. Mi chamba es obedecer. Claro que la tenía que dar.
Pues resultó que hay una señora/chava (no entendí) que es cocinera en un restaurante de por ahí y que la vio y la quiere. La quiere, y juró el señor veterinario del afro que es buena gente y no se echa para atrás. Yo sólo quiero que la quieran, nada más. Le dí el cartel con los otros datos, las croquetas y el carnet de vacunación, le pregunté cómo le hacíamos para esterilizarla, pero como que el veterinario del afro se ofende con la gente que gasta dinero en perros que no son suyos y me dijo que eso lo viéramos después. Tampoco me dejó entregar la camita y la cobija que le compré. "Ya no gastes", dijo.
No tenía el teléfono de la señora y parece que ya se había ido por el día, tal vez sabré qué pasó con todo hasta el lunes pero era demasiado feliz como para ponerme exquisita. ¿Me dejará verla alguna vez? Si pudiera verla cuando se la lleven me daría por bien servida.
No tenía el teléfono de la señora y parece que ya se había ido por el día, tal vez sabré qué pasó con todo hasta el lunes pero era demasiado feliz como para ponerme exquisita. ¿Me dejará verla alguna vez? Si pudiera verla cuando se la lleven me daría por bien servida.
Le dejé dos mensajes a la señora del hogar temporal, espero en Dios que los haya oído porque si no la dejé plantada. Update- La dejé plantada, me acaba de hablar, me estaba esperando, pero no se enojó. Gracias a Dios.
La señora del hogar temporal me dijo varias cosas: tengo que tenerla monitoreada. Y tengo que decirles que si ya no la quieren, aunque sea dentro de un año o más, que me la regresen, pero para eso necesito el puto teléfono. ¿Ay señor, habré hecho bien? Y en esas dudas me fui caminando a la iglesia, ya ven que dice el Conde Montecristo que Dios es el último recurso cuando debiera ser el primero. ¿Habré hecho bien en confiar en ese veterinario del afro? ¿Sí la querrán, me dejarán esterilizarla, la tendrán en casita o en dónde? Mañana me voy a verla y a interrogarlo un poco más.
¡Estúpido, estúpido amortiguador!
¿Han sentido que las imágenes y los segmentos del día se van difuminando y confundiendo en los diferentes momentos de la trama? Es como si se mezclaran extrañamente, y ayer, lo que pasó hace dos o tres días, y lo más reciente dejan de ocupar cierto lugar en la secuencia y ya nada tiene lugar definido.
Hace ratito por fin me cayó encima la sensación de estar perdiendo el control. No sólo me estoy comportando como una desquiciada, ya también parezco una desquiciada. Miss Crawford me mandó un mensaje para preguntar si estoy bien y cuando regresé a acosar al veterinario de plano me di cuenta de lo extraña que parezco. El pobre infeliz estaba en una cafetería comiendo alegremente cuando le caí de regreso, como en película de terror. Regresé a joder con lo de la esterilización y quién la adoptó y dónde la encuentro. Pobre hombre, lo asusté, en especial porque llegué con mi hermana. Va a empezar a verme en la sopa. Como la del refugio temporal y la vecina...
¿Saben a quién me parezco? Ya me convertí en la señora de los gatos de los Simpson.
Perdí el juicio, de veras que sí. Necesito calmarme. Veré telenovelas y luego leeré algo bonito, me mantendré alejada de la lepra, y seré feliz.
Todos seremos felices, todos.
¿Han sentido que las imágenes y los segmentos del día se van difuminando y confundiendo en los diferentes momentos de la trama? Es como si se mezclaran extrañamente, y ayer, lo que pasó hace dos o tres días, y lo más reciente dejan de ocupar cierto lugar en la secuencia y ya nada tiene lugar definido.
Hace ratito por fin me cayó encima la sensación de estar perdiendo el control. No sólo me estoy comportando como una desquiciada, ya también parezco una desquiciada. Miss Crawford me mandó un mensaje para preguntar si estoy bien y cuando regresé a acosar al veterinario de plano me di cuenta de lo extraña que parezco. El pobre infeliz estaba en una cafetería comiendo alegremente cuando le caí de regreso, como en película de terror. Regresé a joder con lo de la esterilización y quién la adoptó y dónde la encuentro. Pobre hombre, lo asusté, en especial porque llegué con mi hermana. Va a empezar a verme en la sopa. Como la del refugio temporal y la vecina...
¿Saben a quién me parezco? Ya me convertí en la señora de los gatos de los Simpson.
Perdí el juicio, de veras que sí. Necesito calmarme. Veré telenovelas y luego leeré algo bonito, me mantendré alejada de la lepra, y seré feliz.
Todos seremos felices, todos.

















