Cuando se iniciaba en la dermatología era la época del cine mudo, le tocó asistir al estreno de la primera película sonora en México; durante años se resistió a ver televisión y sin embargo, cuando la natural merma física le impidió desarrollar sus actividades acostumbradas, casi fue un teleadicto.
Dr. Roberto Arenas, Fernando Latapí, Las enseñanzas del Maestro
Es que quien no cae ante esa grandiosa caja?
ResponderEliminartodos!!! o al menos todos deberíamos, y quien diga que no seguramente está mintiendo, al menos un poquito.
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