Intentaba dormir (sin lograr mucho) cuando me acordé de una niñita chistosa que estaba enfrente de mí en la fila para pagar. Se supone que estaba con sus padres, pero como la estaban ignorando se puso a jugar y tiró cosas, como suelen hacer los niños... entonces, un papá muy fastidiado y más ocupado en leer una revista (¿en la fila para pagar, en serio?) que en ocuparse de sus chamacos, sacudió la cabeza diciendo "niñita idiota" antes de regresar a su revista chafa. No se detuvo en la ola de destrucción de la niña, claro,ni mucho menos intentó arreglar lo que había descompuesto, nada más la insultó un poco en voz alta y la ignoró, fue triste.
A últimas fechas los niños me dan tristeza.
Es la 1:30, debería dormir, pero no puedo. ¿Qué diablos, me levanté, prendí la luz, moví a Rito y abrí esto nada más para acordarme de la niña de la fila?
Es que, le dijo "niñita idiota", y lo dijo en serio, con cara de odio, no, "desprecio", esa es la palabra. Fue particularmente feo, y digo, no es porque todo mundo deba hablarse como mis ex-compañeritas de primaria ("te quiero nena", besos mil, preciosa" etcétera, etcétera), nombre qué horror, que la Providencia nos proteja, pero el desprecio fue lo más triste de la situación. Pobre escuincla, ya de por si las probabilidades de crecer emocionalmente equilibrado en Satélite eran muy pocas, pero con una dinámica familiar así no tiene esperanzas.
Ahora, la verdadera pregunta es: ¿a mí qué me importa? Ya, apagaré esto y lo volveré a intentar. Tengo que dormir, prometí ir a visitar hospitales, lo prometí!
Mejor veré un capítulo repetido de "Princesitas", no importa cuantos problemas emocionales tenga jamás estaré tan mal como esas pobres niñas que meten a concursos de belleza. Esa sí que es una infancia traumática.
Ahora, la verdadera pregunta es: ¿a mí qué me importa? Ya, apagaré esto y lo volveré a intentar. Tengo que dormir, prometí ir a visitar hospitales, lo prometí!
Mejor veré un capítulo repetido de "Princesitas", no importa cuantos problemas emocionales tenga jamás estaré tan mal como esas pobres niñas que meten a concursos de belleza. Esa sí que es una infancia traumática.
Era taaaaan simple prestarle un poco de atención. ¿Importa?
ResponderEliminarClaro! y evitar que la pobre se anduviera colgando de todos lados destruyendo el mundo... bueno, la tienda. ¿importa tener una infancia traumática o importa la niña? Chale, no sabría decirle, todos tenemos infancias traumáticas, es común.
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