Mañana empieza mayo. Se supone que el congreso ese empieza el 17. Si el señor no me escribió ¿quiere decir que estoy a salvo? Me aterra que en cualquier momento reciba un correo sobre el tema, me aterra porque el señor es el adjunto de Mrs. Boss, y todo esto fue idea de ella. Quiero pensar que existen los milagros, que algo pase para que no pueda entrar, como por ejemplo que sea sólo para miembros de la sociedad o que algo me diga y pueda inventar una excusa a tiempo, podría decir que saldré de la ciudad y echarme a correr detrás de mi hermana, total... ¿tendría que pagar la inscripción para estar inscrita, no? Si nadie me dijo dónde o cómo, todavía puedo escapar. Sólo me queda rezar. Es que no quiero y aunque quisiera, no puedo. O arreglo la tesis para cumplirle los caprichos de ese montón de pretenciosos que tengo de jurados o me pongo a hacer otras cosas.
"Por favor Dios, por favor, que no me dejen entrar al congreso, por favor." De todos modos voy a rezar pero quería dejarlo bien establecido aquí primero.
Y ya, si pasa, si no encuentro cómo zafarme, me preocuparé cuando tenga que mandar y/o leer la puta ponencia. Se la doy a la Dra. Pills o a alguien más, no sé, para ver qué tan mal está y ni modo, lo sufro. La humillación pública, el mal momento, lo que sea.
Vamos a pensar en esto: En unos meses, tal vez para mi cumpleaños, todo esto se habrá acabado y ya tendré otras cosas de qué preocuparme. Vaya, a lo mejor ya hasta dejé de ver a la Dra. Pills. En una de esas me dio alguna enfermedad tropical, quién sabe.
Un día a la vez. Ahorita son las cinco, espero que al menos hoy ya la haya librado.
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