Yo estaba a punto de contarles las tragedias que se desataron después de que le encontré una pulga a Rito en la mañana (con detalles muy elegantes sobre cómo nos llenamos de polvo antipulgas en el patio y cómo salí corriendo a buscar un shampoo medicado para terminar mochándole a tijeretazos todo el pelo como la persona histérica que soy mientras mi mamá me acusaba injustamente de haberle contagiado las pulgas de algún perro callejero, cosa que juro no es verdad porque ya ni los veo, lo juro. ¡Hago todo lo que puedo para corregirme, ni siquiera he ido a las protestas!) pero entonces vi una imagen perturbadora y ya no pude pensar:
Sí, eso es una ¿estatua? (¿aberración?) ¿imagen? de Justin Bieber y su novia, Selena Gómez, en estado de vergüenza. ¿Tengo que decir más? Yo creo que ni siquiera es necesario comentar el asunto de los animales de enfrente. Después de ver esto, la falta de propósito en la vida, los baños medicados, el que no me paguen, tener que verle la cara al coordinador hitleriano que tanto detesto o mi desgracia financiera actual son (todos combinados) problemas menores. El verdadero problema es: ¿cómo recupero mi salud mental después de ver eso?
¿CÓMO?


°_° Chale...Una buena dosis de películas violentas puede ayudar.
ResponderEliminarBuena idea, si el honor se lava con sangre supongo que las ofensas visuales también.
ResponderEliminarEsta imagen totalmente perturbadora, me recuerda la fábula platónica que dice algo parecido a que en tiempos ancestrales los humanos éramos hermafroditas hasta que la ira de un dios perverso nos dividió en mitades complementarias o antagónicas, odiosamente condenadas a perseguirse desde entonces.
ResponderEliminarTiene que haber un dios muy perverso detrás de la existencia de Justin Bieber, me cae que eso es completamente verdad, no puede ser de otra forma.
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