"Los nervios no sólo eran fibras de tejido que desde el cerebro se irradiaban a la espina dorsal, sino fuerzas sobrehumanas dotadas de extraños poderes. Podían hacer desaparecer billetes de banco, arrancar botones de la ropa, desatar los cordones de los zapatos, torcerle a uno la corbata diez veces al día, hacer que un abrigo cayese de su percha. Hacían cuanto en otros tiempos se adjudicaba a los demonios. Guerras, revoluciones, crímenes, todos los males que afligen a la humanidad, tenían su origen en ellos.
Tal vez fuesen la fuerza esencial del universo. Y no era imposible que estuviesen estrechamente vinculados con las fuerzas de la gravedad y el electromagnetismo o se identificaran con ellas".
Isaac Bashevis Singer, El certificado
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