domingo, 4 de diciembre de 2011

Una pequeña oración

No tengo vergüenza.

Querido Dios:  Prometo no comprar ni un vestido más. Estoy perfectamente consciente de que esto ya es pecado y me arrepiento de todo corazón. Aunque no me arrepiento de los vestidos, son maravillosos, pero me arrepiento del exceso pues... bueno, tal vez sí dudo de la adquisición del vestido rosa que me queda tan ajustado que si respiro se rompe, pero nada más. No, no quiero engañarte Dios, tampoco me arrepiento de ese. Total, no respiro y ya. Yo sé que no es justificación pero ayer tuve un día feo y complicado y necesitaba consuelo. Por otro lado, si no me consiento yo... ¿quién?
De todos modos prometo no comprar ni uno más.

Queda muy tuya.
Jimena

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