sábado, 7 de mayo de 2011

Santo vs. La Sociedad de las Investigadoras Malvadas

Buenos días mis estimados compañeros, camaradas, lectores, cuates: ¿Qué creen? Ya descubrí la mejor forma de tomar café en exceso sin sentirse culpable. Así es, he descubierto que para tomar café sin preocuparse por tener la culpa del mal dormir es levantándose temprano exclusivamente para hacerlo. Tengo mi café. ¿Ya preparó su café? Muchas felicidades si lo hizo, si no fuera por ese momento glorioso no sé qué sería de mí. ¿Qué más hay en la vida? Comida, creo... pero luego se acaban las ideas para cocinar y llega mi madre preguntando si no me aburro de la comida insípida. Pobre brócoli, lo discriminan por ser verde. Este mundo está lleno de discriminación y creo que por eso estaba confundida más o menos desde el jueves.
¿Saben quién tuvo la culpa? Una señora del archivo.  En primer lugar tener que compartir la mesa no me encanta, aunque un día antes había tenido que hacerlo con la señorita amiga de los sombreros de copa que insisto me cae rebien... pero la señora del jueves, ya no tanto. Yo creía que era esta timidez natural que nos hace torpes con las personas que no conocemos pero ya descubrí que efectivamente ella  me trata con tono de condescendencia y burlita que es típico en algunas mujeres cuando hay varios hombres en la habitación. Puede ser que yo sea misógina (culpo a las monjas) pero tengo la teoría de que tienen que usarlo con la mujer de menor rango, que sería la estudiante más joven que se rie hasta de los chistes malos y usa playeras de Disney, para ubicarse en el mismo plano de quienes la hacen sentir amenazada, los hombres de su gremio. ¿Cuál era la necesidad de empezar a preocuparme? Ya sin mencionar los gestos y el tonito que usó todo el pinche día y que he visto que no usa con todo el mundo, entiéndase el jefe de departamento, a él le habla de otra forma muy distinta. ¿Cuándo fue la fecha de mi última inscripción? ¡No sé! Ya no me acuerdo. Creo que me empezó a caer mal su presencia cuando salió con una buena pregunta para que lo calculara: "¿con quién andabas?" ¿QUÉ? ¿Así contabiliza la gente sus tiempos, pues con cuántos andan como para poder usarlos de separador semestral? Con nadie, igual que los últimos seis años de mi vida, y los 20 años de mi vida antes de esos tres únicos días de excepción que hay en mi historial y que no podría fijar en un año con numeritos. ¿Entonces cómo chingados voy a calcular mi última fecha de inscripción? No hay forma. Bajo esas condiciones no supe responderle, entonces, en lugar de ser una persona amable decidió empezar a recomendarme que mejor cuidara eso que porque este año se habían puesto muy estrictos con los proyectos y que a lo mejor estaba trabajando gratis, pero que parecía que me gustaba entonces “hay que contratarla." ¿Qué putas? Está bien, no me ha pagado pero confío en que algún día pasará, digo, cuando la Sra. Boss escribió "Hoy llegó el oficio aprobando tu beca" pensé que ya podíamos estar tranquilos. Lo demás es cuestión de paciencia. Si no liberan el presupuesto qué chingados puedo hacer yo... ¿no hacer un carajo mientras y pasearme en pijamas viendo capítulo repetidos de Bones toda la mañana? 

Qué difícil es mantenerme en el papel que me inventé ahí, ya sabe usted, ese de "soy linda y sonrío". Me hubiera gustado poner mi cara de mamona habitual y responderle una de esas cosas que suelo decir y que al final suenan más agresivas de lo que había planeado, pero no podía, porque ahí ni majaderías digo.
¡CARAJO!
Pero la cosa se puso peor cuando empezó a decirme que ese era un error muy común entre los jóvenes que trabajaban gratis y eso no estaba bien aunque fuera bueno para el curriculum porque "así es este medio".
¿Cuál medio?
Estimada señora: No me importa un carajo "el medio". ¿Usted cree que quiero una plaza? ¿que quiero publicar algo y ser famosa para sentirme especial después de 10 años de hacer el trabajo rudo para otra señora investigadora que seguramente la trató muy mal para que esté usted tan resentida? No. I can't care less y mientras la Sra. Boss sea linda, yo soy linda y todos somos felices. Lo más probable es que en cuanto se acabe la beca no vuelva a meterme en un asunto parecido. Lo que quiero es un cubículo, en cualquier lado, una pausa de café y nicotina al día, un sueldo cada quincena para las croquetas de mis hijos y un horario después del cual pueda regresar a mi casa para remojar los pies en una pequeña tina de masaje porque los tacones me estaban matando. Ahorita lo que me gusta es levantarme temprano, tener una excusa para usar las playeras de dibujitos que no puedo dejar de comprar y subirme al metro a ver pasar a la gente. Si algo resulta de todo esto será que me dieron dinero para obligarme a terminar una tesis que haría inmensamente feliz a mi papá y que de otra forma, la verdad es que no habría podido hacer. Tal vez usted no se dio cuenta, pero eso con lo que bromeaba con el señor del archivo acerca de que la beca de mi papá sirve más que la de mi jefa me pareció innecesario. Y ya que hablamos de ser mantenida,  no, "casarme con un millonario" tampoco es algo que considere factible. Que yo no estoy en contra de que te mantengan, pero es una cosa de suerte. Ya ve usted, Miss Crawford ya de plano consiguió un trabajo y creo que se quedará aquí porque el nuevo papá no se ve muy serio que digamos. Me pregunto si lo habrá dicho porque la Sra. Boss no usa mucho su oficina en el edificio porque prefiere la que le puso su esposo en unos consultorios extraños que parece que tiene. ¿A eso se refería con la beca del marido?  Claro, ese tipo de mamadas se pueden hacer cuando alguien te mantiene, es cierto, pero eso no hace que el trabajo sea menos válido. Y no entiendo la necesidad de hacer menos la forma en que vive o no otra señora.  Es como una actitud muy especial, se parece a ese impulso que toma la gente cuando quiere rebasarte en la calle.

Porque no terminó ahí el asunto, la peor parte, si, todavía peor, fue cuando vi a los señores muy ocupados en la computadora entonces fui yo solita a buscar  mi legajo y la señora aquella preguntó muy ofendida porqué yo sí gozo de autoservicio. La verdad es que me apené, yo sé que ya no debería andar metiéndome en los legajos pero estaban ocupados y no los quise interrumpir. Además de que se me hace la cosa más rara del mundo pedirle las cosas al señor del archivo, sería como pedirle a Marina “que por favor me comunicara con…”, es extraño después de pasar muchos meses con las mismas personas  viendo programas de variedades toda la mañana, contando chismes y comiendo galletas. "Ahora tráeme esto, necesito esto, mejor el otro".  Se siente muy raro, lo hago si nada más está jugando solitario o trabajando en alguno de los electrodomésticos que su esposa y cuñada le llevan a cada rato para que arregle, pero estaban haciendo una cosa que la Sra. jefa les encargó en friega loca y que tenía que salir ese día porque la señora ya se va de no sé qué asociación extraña y tiene que entregar no sé qué cosas. Estaba siendo considerada... vieja perra!

Y como ella puede ser arbitrariamente prejuiciosa y grosera, yo también. ¿Sabe usted qué pienso de usted señora? Que debe ser muy feo levantarse en las mañanas y verse la cara. Ser así de fea y sobrevivir es lo que de veras admiro de usted. Con esa cara yo me hubiera suicidado.
Nada más por eso, ya la perdoné por hacerme sentir mal. Ya sabe usted, hay que ser las mejores personas. ¡Dios así lo quiere!

Nota: Ya me preocupó que alguien descubra este lugar de confesiones tan desgradablemente descaradas. ¿Será posible? Esperemos que no, si la preocupación aumenta a lo largo del día borraremos esta indiscreta entrada, todo sea por la paz mental. Total, ya sirvió de terapia.

4 comentarios:

  1. Tomar café en exceso no debería de ser culposo, lo que sucede es que la sociedad no lo entiende!
    “¿con quién andabas?” acaso es esa una pregunta valida!? Por dios que clase de vida ha llevado esa mujer? Al parecer es una pérfida.
    Eso de las apariencias es de los males necesarios.
    Como que el nuevo papá? Y el original?
    Tsss eso de la cara fue un golpe duro.

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  2. Jajajajajaja, lo sé, por eso me da miedo que me encuentren aquí. ¿Que clase de vida en verdad? últimamente me entero de cosas y me quedo muy sorprendida, la gente es muy perversa.Es que sí es fea, de veras, no es mentira. Que por eso me sorprendería que ella de veras organizara su vida dependiendo de con quién andaba, pues cuantos descosidos hay por ahí? Ay, estoy siendo malvada otra vez, ya no lo haré más, de veras.
    Ah, el papá sigue siendo el mismo, nada más que le decimos nuevo porque en teoría tiene un mes de serlo, apenas, pero empiezo a creer que ya se va a desaparecer. Digo, esperemos que no pero uno nunca sabe.
    La vida está mal, por eso hay que refugiarnos en el café, aunque nadie lo entienda de verdad. Algo muy malo pasa, hasta las cafeteras vienen defectuosas últimamente, a lo mejor quieren desanimarnos con filtros que no funcionan igual en todas, tapas endebles y demás trampas. O es castigo del destino por decirle fea a la otra señora, podría ser. Pero lo es! Además, ella empezó.

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  3. la maldad hace llevadera la existencia, usted no se angustie.
    Jamás podría ser castigo divino, el café podría considerarse la bebida de los dioses, solo quieren hacernos gastar nuestro dinero inútilmente

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  4. No había pensado que así nos compensan aquello de tener que vivir y ser personas, con café y maldad, hasta suena bonito!Y sobre esos tramposos de las cafeteras lo peor es que seguirán ganando, bueno, mientras haya personas que rompan accidentalmente las jarritas esas tan frágiles que se resbalan de las manos como si tuvieran vida propia. Seguro la tienen.

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