domingo, 16 de octubre de 2011

Correr

¿Han sentido la necesidad de correr? Sí, correr como alma que lleva el diablo, como si lo persiguieran. ¿Qué se necesita? Muy pocas cosas, un sombrero, una maletita, algo de shampoo, dinero y saber qué rumbo tomar para que no te agarren los narcos en el camino. Correr y correr, subir y bajar de autobuses, de preferencia con aire acondicionado, cambiarse el nombre, pintarse el pelo y fingir. Inventarse una historia.  Podría inventar algo divertido, no tan trágico, que incluyera viudez y un trabajo interesante. ¿Qué quiero ser en mi nueva vida? ¿alguien de Iglesia? ¿diseñadora de algo? ¿socióloga? ¿mesera? No me imagino.

I can't waste my time sitting here, I gotta be somebody new and disappear. 

Afortunadamente nadie en específico me persigue, sólo es la sensación. Una gran masa de entes sin forma que seguramente representan una época, un lugar o alguna idea distorsionada del pasado.





En mi nueva vida no seré ni por equivocación cualquier cosa que se parezca a un historiador. No, no.
I wanna try to remember to forget, I'm gonna take everything but my regrets.
Estudié o tal vez no lo hice. Eso es, mejor no lo hice. Dejé la escuela desde muy joven y me fui a refugiar al cerro durante muchos años en los que aprendí a encender fogatas y cultivar mis propios vegetales. Es más, tengo una gran comunicación con la naturaleza. Sí, eso soy. Soy una de esas personas que abrazan árboles y están en paz consigo mismos y con el cosmos. Le cambiaré el nombre a Rito, se llamará Lazarito y tampoco recordará nada del pasado.
Ayer me decía Kitty que se encontró a personas del colegio y que se hizo mensa porque confiaba en que no la reconocerían, sin lentes mi brackets. ¿Creen que sea posible? Lo bueno es que con esta pérdida masiva de peso tengo oportunidad de no ser reconocida nunca más. Yo no la siento, pero eso dicen y mi madre me trajo unos leggings talla XS que me quedaron. ¡Oh, mi Dios! Me probé una chamarra la semana pasada y descubrí que la talla chica me quedaba grande de los costados. No sé cómo pasó pero tal vez podría servirme para fingir mi muerte. Podría seguir por el mundo sin que nadie me reconozca. Aparte de las tallas menos, me quité el fleco y ya no uso maquillaje... podría funcionar. Lo malo es que me gustaba mi nombre pero ni modo.
Ya me imagino la escena. Necesitaré un sombrero grande, dos maletas, un par de zapatos cómodos, varios juegos de inmencionables, lentes una chamarra ligera, una bufanda y otro chamarrón, por aquello de los fríos. Un par de vestidos también ayudarán. Y después, una buena historia.

Esta es la parte en que el programa de protección a testigos falla y encuentran al desdichado. 
Tengo las manos resecas, estuve lijando otra vez.

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