domingo, 25 de diciembre de 2011

La isla del Dr. Rito

Si logró construirse unas alas funcionales de lámina debería estar contenta, pero extrañamente no se podía ver feliz. De veras intenté ponerle una pequeña sonrisa de tranquilidad que dijera "ahí los vidrios, se me cuidan mucho y la pasan bonito" pero no salía y no salía. Ni modo, tendrá que verse así, como está, con cara de "hasta aquí llegué y váyanse al carajo". A lo mejor después intente corregir eso, pero por el momento ahí la dejamos, ya ni modo.

4 comentarios:

  1. Uy, yo quiero ser como esa señorita cuando sea grande!

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  2. Ay, yo también! aunque estaba pensando que tal vez sería bueno agregarle un motor a las alas o algo así, ya sabe, para que sea funcional.

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  3. Claro, esa seria buena idea. Supongo que el abanico debe estar dentro de la bolsa, usted sabe, para protegerse del aire cuando sea excesivo y darse aire cuando haga falta

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