domingo, 11 de diciembre de 2011

El peor escenario posible

Fui a correr con mi papá al bosque como siempre, pero esa no es la historia. La diferencia es que él se regresó al coche por unos kleenex y yo le di la vuelta corriendo. Como no lo encontré en la entrada me fui a buscarlo y cuando estaba en eso noté una figura sospechosa a unos metros de mí. Intenté correr para escaparme pero me alcanzó, me agarró del brazo (muy duro) y sacó una navaja. Claro, me dijo "no grites", pero todos sabemos que cuando te dicen que no grites es exactamente lo que tiene que hacer. Grite y jalé y jalé hasta que me soltó. No es que estén ustedes para saberlo, pero viene al caso comentar que pensé que no había llegado virgen hasta los 27 años para que me violara un desconocido en pleno bosque. ¡Ah no, a mí me matan antes! Y es la verdad, pensé que lo peor que podía hacer con su navajita era cortarme un poco o clavármela en algún lado. Grité, me resití y grité y grité. No me acuerdo de qué tanto grité, algo sobre mi papá y "ayuda", el clásico "ayuda". También me dijo "suelta el teléfono", que era el iPod, pero igual que con los gritos, siempre hay que hacer exactamente lo opuesto y lo agarré fuerte con la mano libre para asegurarme de que no creyera que me iba quedar más desprotegida  mientras seguía jalando y gritando para que me soltara el brazo, lo que por fin hizo y aunque parecía que me iba a perseguir yo seguí corriendo hasta que encontré a un señor que recolectaba leña, y luego un chavo y luego una familia con un perrito. Les dije que atrás había un tipo con una navaja que me quería llevar y me dediqué a repetírselo a todas las personas con la que me crucé. Les pedí que me acompañaran a la entrada. El señor de la familia se fue a buscar a mi papá y yo intenté consolar a la niña de la familia que con mis chillidos se había espantado casi tanto como yo. Pobrecilla.
Cuando por fin vi aparecer a mí papá corrí a abrazarlo como niña chiquita. Lloré y lloré y aunque me siento ligeramente responsable por haberme echado a correr sola cuando yo sé que es peligroso me gusta pensar que contrario a mis sospechas no me quedé pasmada como zombie presa del pánico. Me resistí presa del pánico, pero no me quedé pasmada. ¿Ven por qué quería el fin del mundo?
Pero eso sí, vine directamente a contárselo porque esto tendrá que ser un secreto entre mi papá, Jane, ustedes y yo. No queremos que mi madre y hermana sufran. No se preocupen, estoy bien, entera y no me pasó absolutamente nada, sólo fue el susto, pero no puedo dejar de temblar, es extraño y me duele mucho el brazo.

Ahora lo que no sé es si todo esto, incluyendo el salir ilesa de enfrentarme a la amenaza material de mis peores temores, me hará más miedosa o más valiente.

Nota: Si son mujeres no vayan a correr a la sección del bosque de los remedios que se conoce como "la Hoja". Hay un tipo con bermudas azules color rey y rayas rojas a los cotados, playeras blanca, gorra y nariz aguileña que anda por ahí con una navaja. Y si las alcanza, griten y corran y pongan toda la pelea que puedan, sí funciona. ¡Funciona!

5 comentarios:

  1. usted se encuentra bien? solo fue el susto? que le sucede a ese imbecil!!? como se atrevio?

    al parecer se porto muy valiente creo que fue lo mejor que pudo haber hecho, en verdad es muy loable.

    las peliculas tienen razon nunca hay que andar solos por el bosque, tenga cuidado hay cada loco suelto por el mundo que las precauciones nunca estan de más.

    tome un té, descanse y relajese

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  2. no sé, le juro que no sé. Digo, a Jane le había pasado algo parecido pero fue muy temprano en la mañana y estaba sola. Hoy eran las doce del día con varias familias, corredores y perros alrededor y yo iba con mi papá! no me debí haber echado a correr en lo que regresaba con los kleenex,pero ya había dado una vuelta y como no lo vi en la entrada lo fui a buscar,es que, ya ni sé, pero ya ni modo. Por suerte era flaco y la navaja no se veía muy amenazadora. Le juro que fue milagro que me lograra soltar, ahora sólo tengo unos moretones en el brazo, es que, le juro que todavía no sé. Lo repaso y lo repaso y lo repaso en mi cabeza y se ve irreal, no puedo creer que pasara pero lo extraño son las cosas que piensa uno en el momento, le juro que no sé ni cómo fregados le hice. No tomé té, pero tomé medio tafil en la tarde y ahorita medio lexotan que le pedí a mi mamá con la excusa de que no he dormido en varios días, espero que sirva porque sigo muy... no sé, lo peor es que no quiero que mi mamá sepa entonces mi papá me llevó a pasear toda la tarde. Digo, en teoría no me tocó ni un pelo, nada más me lastimó el brazo y el pinche susto pero... ya ni sé, creo que estoy muy revuelta todavía. Lo peor es que así es el mundo, no hay nada qué hacer. No quiero salir a la calle nunca más.

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  3. Que situación, vivir para contarlo.Espero el susto ya haya pásado (o que pueda pasar, más bien) y que bueno que las cosas no se complicaron al final. ¡Ánimo!

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  4. No se crea, sigo bien asustada pero pasé la mañana con Jane y ya me siento un poco mejor. Al final realmente no me pasó nada más que un par de moretones en el brazo y el susto. Pero no pasó nada, gracias a Dios era flaco y me solté. ¡Es que todavía no lo puedo creer! A plena luz del día, con el parque lleno de corredores, familias y coches pasando alrededor, con mi papá a unos metros de distancia. ¿Qué diablos?

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  5. Nota: gracias a los dos por preocuparse, la verdad es que sí se siente gachísimo, pero esperemos que el susto se pase con el tiempo. Gracias jóvenes!

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