Dividí el baño. Le puse (bueno, no fui yo con mis manitas, pero se entiende que me refiero a la responsabilidad de abrir la boca y decir "sí, sí, hagan esto" con el temor de que se esté metiendo la pata horriblemente) un pequeño muro para separar a la regadera de donde está el lavabo y el que será el closet. Otro punto es que si planeaba poner el closet ahí la ropa y la madera se echarían a perder con el vapor. Ni modo, hacía que dividir y entonces descubrí que me servía para hacer dos cosas diferentes. De un lado tenemos la locura marítima y el otro será la fantasía marina. Así es, pasaremos del mar al barco. ¿Vieron? ¡Ya perdí el juicio!
Es que estamos empezando a ambientar la cueva del ermitaño como debe ser. Si voy a retirarme a una cueva de la que ya no saldré el resto de mi vida más que para conseguir un trabajo pronto porque mi madre ya empezó a sugerir sutilmente que soy un bulto bastante caro que no produce nada, al menos me aseguraré de que la cueva a la que regrese todos los días sea un lugar feliz para mí.
Adornando la cueva del ermitaño
1°Parte
Decisiones importantes en la vida. ¿Sabía usted la cantidad de cosas que hay que saber sobre el maravilloso mundo de la plomería? Yo tampoco y cuando le pregunté al señor vendedor sobre el sistema antiroedores se me quedó viendo con cara de pregunta. Mejor me explicó las maravillas de la trampa oculta, la descarga ecológica de 4.6 litros (en lugar de seis) y otro montón de cosas que realmente ya olvidé. Elegimos al tropic cadet 3 por una razón muy sencilla; nos gustaron las bonitas líneas del tanque. ¿No se ve coqueto? (Nota, ese letrero lo tiré yo accidentalmente pero como nadie me vio decidí dejarlo así y negarlo todo) El asunto del sistema antiroedores sigue pendiente. ¿Les he contado que le temo horriblemente a que una gran serpiente se meta a mis sagrados aposentos con el fin de asesinarnos a Rito y a mí mientras dormimos? Bueno, le temo. Por eso me horroriza el saber que esos enviados de Satanás pueden meterse por los baños como por su casa. Yo sé que un ser humano que se respete aprecia a todas las especies sobre el planeta y por eso me niego a comer la carne inocente de cualquier animal que haya tenido ojitos o hijitos... pero las víboras asquerosas deberían ser eliminadas de la faz de la tierra. Segunda decisión crítica. ¿Lo quería en blanco o en hueso? Lo pedí en blanco. No tengo una buena razón. Era más difícil porque sólo tenía el hueso y había que ordenar el blanco que se va a tardar como 15 días pero una voz en la cabeza me dijo "blanco tiene que ser"... y fue. 2°Parte
Me enamoré de ese pequeño lavabo en cuanto lo vi. Lo supe, debía llevarlo conmigo, especialmente porque viajamos hasta Tecali de Herrera a buscar el mentado ónix y mármol que en División del Norte estaba carísimo. Mi hermana y yo nos peleamos en el camino cuando intentó asesinarnos en la carretera (¿a quién se le ocurre intentar rebasar a un camión de pasajeros en curva?), le menté la madre, me gritó, hice un coraje, le azoté la puerta y tuvimos que hacer grandes esfuerzos para solucionar el malestar post-pleito para escoger nuestros respectivos lavamanos. Seguía enojada, pero en cuanto entré a la tienda y lo vi pensé "te encontré". ¿Estoy mal por verlo y pensar en ruinas alejandrinas? ¡Ese es el tema! Claro, no quería empotrarlo, qué desperdicio de material. "Si lo tienes, osténtalo", le dije al pequeño lavamanos y entre los dos decidimos que se quedaría encima. Lo de las llaves lo arreglamos después, pero entonces nos dieron la noticia de que debía ponerle azulejos o algún recubrimiento para que no se echara a perder la pared y la base con el agua. ¡Oh maldición!
¿Qué hacer? Bien, me negué a mezclar materiales extraídos violenta y ventajosamente de los más profundos confines de la madre naturaleza con los hechos por la manita del hombre. No vamos a mezclar azulejos con mármol. ¿Por qué? No sé y no necesito una buena razón. Esto no es democracia chavos. En la cueva del ermitaño manda el ermitaño... es decir, yo.
Pero ya que habíamos decidido que sería piedra tuve que tomar otra decisión más. ¿Dejarme llevar por la extravagancia y falta de coherencia estética que me caracteriza o ser razonable y tratar de "combinar"?
¿Usted cuál cree?
...
Imagínelo. Dos opciones. Cuadritos de mármol cortados que harían una superficie lisa y pareja contra un montón de pedacería de diferentes mármoles que conseguí por 100 pesos el bote.
...
Mi hermana tuvo un ataque extraño de frustración hace unos días cuando regresamos al pueblo a buscar lo que ella necesitaba comprar. De repente se hartó de todo el asunto porque según ella lo estamos haciendo todo mal y ¡nada combina! Yo me pregunto, mi querido lector ¿es realmente importante combinar? Ya sabe usted, que las cosas vayan bien unas con otras y todo sea uniforme, bonito, decente. Eso me preguntaba y creo que pude haber hecho las cosas decentemente pero los pedacitos locos de piedra rota no me dejaban ir. A mí no me importa ser una naca y al final me dejé llevar por la locura que me decía al oído: "Vamos, tú sabes que quieres vivir en una pequeña fantasía de ruina egipcia del periodo ptolemáico sumergida bajo el mar".
¡Sí, sí lo quiero! y por eso voy mezclando lo que se me ocurre y le metí azulejos con estrellas a la regadera y ahora pondré mármoles contra mármoles hasta que termine convirtiendo todo el lugar en una especie de tienda de gitanos y nadie pueda entender qué diablos hice.
¡Sí, sí lo quiero! y por eso voy mezclando lo que se me ocurre y le metí azulejos con estrellas a la regadera y ahora pondré mármoles contra mármoles hasta que termine convirtiendo todo el lugar en una especie de tienda de gitanos y nadie pueda entender qué diablos hice.
Y lo disfrutaré.
¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué termine viéndose como el teatro Fru Fru? Oh well! Sacrificios. Al menos me divertí mucho en el proceso.
Creo que ese es el punto más extraño de todo este asunto. La única que he disfrutado todo el asunto soy yo. Mis señores progenitores y mi pobre hermana han sufrido muchísimo y se han dado varios encontronazos entre ellos y también con el arquitecto y todos los pobres albañiles que han tenido la desgracia de cruzarse con alguno en el momento en el que descubren que algo quedó mal o no era lo que querían. Caray, ya hasta el arquitecto nos odia.
Por eso, mientras ellos pelean un poco yo aprovecharé mi tiempo en el desempleo para seguir jugando al decorador mientras canto "Bajo el mar".
Ohhh, se me acaba de ocurrir otra cosa. No sé cómo lo había olvidado. Ariel tenía una cueva llena de chunches y porquerías como de acumulador. Buscaré una foto y seguiré trabajando a partir de ahí.
¡Locura materializada, ahí te voy!





sobre el baño yo hubiera escogido uno color durazno, ese color hace que cualquier cuarto de baño se vea mas acogedor, me gusta el lavamanos ciertamente remonta a la epoca.
ResponderEliminarlo importante no es que combine sino que uno realmente se sienta comodo y en casa!
Hacer un hogar!! No sé del color durazno, si tuviera hijas o sobrinas sería la mejor elección, se me hace que es femenino y simpático, pero pensé que tal vez sería más difícil limpiarlo. Esa es la desventaja de los colores bonitos, suenan muy bien hasta que pasan los años y se desgastan y luego hay que buscar tapas que den el color exacto o esas manchas que se hacen adentro y que es más difícil limpiar. Bueno, eso dijo mi mamá, por eso me fui por el blanco, a lo mejor por eso lo recomendaba la voz en mi cabeza. Total, ya ni modo, ahora de veras espero sentirme en casa, si es que algún día me mudo, que uno nunca sabe. El hogar!!
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