Sobre los muchos momentos incómodos de la navidad: ¿Les conté que mi tío es gran fan de los toros? Lo es. No se imaginan lo incómodo y molesto que fue el tener que defender la causa cuando salió el tema a la conversación. ¿Saben qué hizo en algún momento? Comparó las corridas de toros con castrar a un animal. De acuerdo con su razonamiento yo soy tan mala por castrar a Rito como los toreros. Entre otros comentarios, sobre la asistencia a los toros, salió con "es decisión de cada quien" y por supuesto me hicieron burla todo el fin de semana por no comer carne. De veras que yo no empecé. Por lo general soy muy respetuosa, por ejemplo, no le dije nada a la Sra. Weston sobre el hecho de que su novio haya comprado un perro de raza de +Kota en algo así como 14 000 pesos con el fin de cruzarlo y hacer negocio con los perritos. ¡No dije nada! Pero si empiezan no voy a negar que los toros no me gustan porque involucra la tortura y muerte de un animal. ¿Qué les digo, "ay, sí que padres son"? Ellos empiezan. "En ese lato hay carne", nada más para ver mi cara de terror aunque lo que tenga enfrente es obviamente pasta sin nada más que simple queso encima. Y luego, al salir de la cocina, empiezan con aquello de que cocinaron animales y pobres caritas y cosas por el estilo. Chale...
Ni siquiera tengo la esperanza de hacerlos entender pero al menos me gustaría que no me estuvieran chingando con el asunto.
La peor parte es que mi madre cree que la pasamos maravillosamente bien. Claro, yo tuve que aguantar el que mi abuela me estuviera chingue y jode con que estoy jorobada, la eterna cara de asco y el berrinche de mi prima porque no le llevamos buen reglo, el desprecio condescendiente de mi tía, la organizadora y el entusiasmo taurino de mi tío, pero ella se la pasó muy bien. Por suerte me quedan dos primos simpáticos que me salvaron de la desgracia varias veces. Claro, lo más probable es que sean medio taurinos, como su papá, pero al menos se lo guardaron y no me dijeron nada porque empiezo a sospechar que me quieren. Digo, el mayor creo que si debe tenerme afecto porque le echó muchas ganas para hacerme menos miserable la velada. Yo si le tengo cariño a los dos, en especial al mayor, creo que fue porque en su más tierna infancia me daba mucha ternura ver cómo le hacían exactamente lo mismo que a todos los que nacimos antes, ya sabe usted, la crítica, los regaños injustificados, la represión, la frialdad y la continua desaprobación, e intentaba hacer lo posible para que no se sintiera solo en una familia tan horrible. No sabe usted el suspiro de felicidad cuando después de un par de horas de escuchar el cascanueces (sí, mi tía puso música clásica en un ambiente de silencio incómodo), el berrinche de mi prima porque mi tía tuvo la audacia de salir a platicar con mi madre en lugar de peinarla y las críticas hacia mi pobre joroba escuché el timbre y supe que había llegado la caballería. Lo extraño es: ¿por qué sera que la única relación afectiva que pude establecer entre mis parientes fue con dos chamacos de 16 y 18 años respectivamente? Creo que sigo atrapada en la adolescencia.No sé, parece que la adolescencia y el mundo es un lugar extraño. Mi prima la nazi le contó a mi hermana que mi primo, el que sí es un ser humano, es un sujeto de lo peor, poco menos que una especie de sátiro degenerado, y el pobre se pasó un buen rato explicándole a mi hermana la verdad de sus líos amorosos para que no fuera a pensar mal. Yo no sé qué tanta verdad haya en los alegatos pero nótese que a mí no me contaron porque parece que la idea generalizada es que soy una mocha intolerante. Querido lector: No sé si sea mi culpa esa falsa concepción que se tiene sobre mi persona. Le juro que no soy mocha, no me doy baños de pureza y de veras no juzgo a la gente al azar. En general sólo uso el juicio como un arma en contra de la gente que me asusta porque soy insegura y necesito argumentos para defenderme de los demás. De verdad, todo el asunto del juicio es más broma y costumbre que otra cosa, no sé ni cómo me convertí en esta persona que todo mundo cree que es tan rígida. No lo soy, de verdad. Sólo soy egoísta, inmadura y tengo un montón de rasgos dignos de un sociopata o un adolescente, pero nada más.
You are not a teenager, so don't act like one.
¿Qué es eso, una canción? Siento una canción que se aproxima.
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Yo no sé, siempre regreso de ver a la familia de mi mamá sintiéndome en falta. ¿Escuchó mi tía cuando mi mamá ya con un par de copas encima me ofreció un cigarro? ¿Estoy muy gorda o muy flaca? ¿Comí suficiente, bebí decorosamente, dije algo mal, en qué me equivoqué? ¿Me veía muy mal, molesté a alguien? No sé, siempre regreso sintiéndome mal.
Cuando empiece la angustia es momento del medicamento.
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