Después de otra noche de mal sueño decidí que no puedo ni voy a tomarme ese medicamento. No puedo. No tiene sentido que arruine una parte de mi vida que está bien para solucionar una imaginaria. Las obsesiones vienen y van, cada vez que me entre una tengo que pensar que va a desaparecer, he tenido muy buenos tiempos donde no me atacan de repente y no voy a fastidiarme con 20 kilos de más nada más para quitarme la ansiedad. No tiene ningún sentido, estando gorda volvería a deprimirme de todas formas. Tengo que recordar la primera vez que me dieron zyprexa, tenía 18 años y extrañamente fue la alumna de la señora que me atiende ahora. Mi psiquiatra me da miedo, no puede ser. Se supone que la terapia me ayude no me que me de más ansiedad. No, tenemos que salir de esta solitos. Tenemos libros, tenemos introducción y conclusiones que acabar. No voy a tomarme esa madre que según leía en internet es basicamente una lobotomía química.
Mi querido lector; cuando la desesperación me ataque le advierto que vendré a refugiarme aquí. Todo va a estar bien. Por el momento vamos a limpiar el organismo. Se supone que esa madre se elimina después de 21 horas después de ingerirla.Vamos a darle 24 para estar más seguros. Me la tomé ayer como a las once. Eso significa que en dos horas estaremos limpios. Si la ansiedad aparece tomaremos cualquier otra cosa, pero no zyprexa. Tengo tafil, la otra madre que también es alprazolam y en todo caso voy a comprar el antidepresivo, pero el zyprexa me va a matar. Ya me pasó. Cuando tenía 18 años y me pasaba los días como en pausa, engordando hasta el punto en el que sólo usaba pants de los pumas. Ni siquiera recuerdo bien esa época, sólo se fue. No fue mucho tiempo pero me desgració de una forma brutal.
Ahora, desperdicié 680 pesos en las pastillas pero ya ni modo. Vamos a pensar en ella como en un recurso de emergencia. Si regresa alguna obsesión como la que nos hizo cerrar el blog por cierto tiempo me tomaré un cuartito, pero nada más y en una sola ocasión aislada, no lo agarraré de diario para que me fastidien el organismo que por primera vez está sano. ¡Es que te jode el metabolismo! Hace que procese las grasas para conseguir energía en lugar de los carbohidratos que se quedan almacenados o algo así. Yo me quedé en el cambio del metabolismo que no quiero.
¿Qué haré con la doctora? Ni modo, hacer cita en dos semanas, ir a verla y más me vale que me vea bien, ya saben, peinadita, bañada y descansada para que no se le ocurra mandarme esa madre de nuevo. Total, no tiene que saber que no me la tomé y si le digo que estoy bien y las obsesiones se fueron no tendría razón para tomarla.
Eso es, vamos a controlar esto solos: "Estoy bien", no hay ninguna obsesión. Lo único que tengo que hacer es mantenerme ocupada.
Vamos un día a la vez.
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