En buenas noticias que quién sabe si podrían ser malas: ¡Por fin, por fin llegué al siglo correcto... y sólo me tomó 50 páginas repartidas en 2 capítulos! Ahora, falta llegar al tema, y de acuerdo con mis cálculos (y basados en el avance todavía no revisado) creo que eso pasará en el próximo capítulo, es decir, otras 20 páginas más. Lo que significa que en las próximas semanas tendré 70 páginas con todo lo que pasó durante los 3 siglos anteriores al lugar y el momento del que prometí que hablaría. ¡Lugar y momento al que no he llegado siquiera! ¡Se ve tan lejos! Las hojas se ven muy poquitas para ser 50. ¿Son 50? No, son 52. ¡Tienen un montón de cosas mal conectadas entre sí que al final no dicen nada!
Y yo tengo muchos problemas en mi cabeza.
Lo peor es que no puedo, no puedo trabajar de verdad. Y veo como la gente presume que va en el capítulo no sé qué y "que le están dando durísimo a la tesis" mientras yo me pinto las uñas, meto paja a ratitos y me siento culpable por no poder levantarme para ir al archivo a buscar lo que me encargó la Sra. Boss, sin hacer realmente nada para ponerle remedio. ¿Qué significa "darle durísimo"? Me suena truculento. ¿No tienen tele que ver? Yo tengo un montón de excusas para hacer/no hacer un carajo y al final me pregunto de dónde chingados salió tanta página que seguramente parece relleno.
¿Y luego qué? Otras 20 páginas más sobre "todo lo que era pero después ya no fue... aunque todavía no les cuente, aguántenme hasta el siguiente". Sin método ni la menor idea de qué diablos estoy haciendo. Es culpa de esa señora que tengo en el msn y que se la vive actualizando el desarrollo de sus amigos mayas. ¿Conclusiones del capítulo? Ah, chinga... yo no tengo de esas. Vaya, yo ni sé qué tengo. Ayer me pasé un rato muy divertido platicando con la Sra. Petra, que a mi edad estaba organizando motines hospitalarios y atacando gente inocente. Un ratito, claro, porque después me tuve que ir de compras. ¡Es que no hubo luz en todo el día! Y sé que está mal. No debería estarle poniendo nombres a todo pero no puedo evitarlo. Supongo que no es relevante anotar a quién lo regresó su propio padre, cuántas veces se fugó un pobre cabrón antes de morirse accidentalmente en el intento o dedicarle un parrafito a la vieja mamona que se construyó una habitación aparte con su propio dinero porque no quería vivir con la otra bola de verduleras que aunque estuvieran leprosas como ella, perdón, pero no eran iguales (¿a quién engaño? yo habría hecho exactamente lo mismo. Habría agarrado mi sábana y mi bacinica y me habría ido a esconder al fondo del pasillo). Es más, ni siquiera sé si lo voy a poder meter en algún lado. No contribuye en nada, entorpece la lectura y seguramente todo se escucha mal. Además, a nadie le importa si el enfermo al que le practicaron dos "traqueotomías exitosas" (favor de leer en tono rimbombante mamón) se llamaba Gumersindo o Pancracio... pero a mí sí! Y ya veo a la Sra. Boss tachándome párrafos y nombres que a nadie le importan. Porque lo importante son los médicos y la escuela, los pobres infelices no tienen nada que ver. Son carne... llegan unos y se mueren otros.
Claro, eso será después, cuando llegue al hospital porque ahorita apenas pasé la iglesia. ¡Apenas!
Creo que estoy haciendo todo esto al aventón y al "ahí se va". Es más, ya que estamos entre cuates les voy a contar la verdad: No tengo método, no tengo organización, mucho menos planeo el tiempo. Creo que lleno páginas igual que lleno el blog, con un montón de cosas sobre nada. De hecho creo que se parecen, nunca conecto bien una cosa con la otra. Y en un momento son pobres, al siguiente son padrísimos y de repente ya les estamos hablando del vestido de la virgen, de ahí, nos brincamos a la limosnas cuando extrañamente empezamos por las enfermerías.
No me sorprendería que un día de estos descubriera que me aventé 1500 páginas hablando de ungüentos, bacinicas, chismes y enagüas.
A usted no se angustie tanto ya llegara el momento de la “INSPIRACIÓN” y vera como es que las palabras fluyen para llenar todas esas hojas con el tema correcto.
ResponderEliminarCon "inspiración" quiere usted decir la desesperación de las 3 de la mañana? Bueno, eso sí, estoy esperando que me visite el hada del azúcar/cafeína. ¡Voy a entregar una fumada estoy segura!Oh bueno, me cambiaré el nombre después.
ResponderEliminarAh, señor Fulgencio, nos da mucho gusto verlo! Muchos saludos!