"Atracó la balandra y se produjo un remolino en la multitud: hacia la tribuna del Comisario avanzaban unos hombres de manos y orejas informes, desdentados, renqueantes, con la piel plateada por ronchas escamosas. Eran leprosos de la Désirade que venían a prestar juramento de fidelidad a la Revolución. Con oportuno aplomo, Víctor Hugues les dio el tratamiento de ciudadanos enfermos, entregándoles una banda tricolor , y asegurándoles que pronto iría a su isla para saber de sus necesidades y remediar sus miserias."
Alejo Carpentier, El siglo de las luces
(Estos muchachos me encuentran a donde vaya. Ya voy, ya voy, mañana trabajo, se los prometo pero no me persigan!)
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