Yastuvo, la nueva amiga religiosamente correcta de Jane, ah, y también su jefe, están en mi lista negra, justo abajito de la bailadora que quiere hacerle creer al mundo que posee más talento que el que se requiere para cazar admiradores que se unan a su séquito de la vanidad.
Claro, a ésa nunca nadie la va a superar, creo que nunca he sentido más odio por nadie. Ni siquiera por la Gollum o por el coordinador de Historia. Bueno, están los asesinos de callejerito y la psiquiatra que me diagnosticó mal y me llenó de antipsicóticos atípicos, pero esos son odios diferentes, tienen bases, argumentos y buenos motivos, la aversión que siento por la bailadora de la rafia tiene su origen en lugares distintos... en la mera entraña. ¿Son celos y envidia porque ella se sale con la suya siempre y yo nunca puedo ganar? ¡Quiero salirme con la mía! Ya me harté de ser yo.
Y por el momento, compro cosas, no puedo detenerme. Ahora que compré un gorrito tejido de lo más coqueto y unos largos guantes tejidos con lana de alpaca artesanal me sale el clima con que no hace frio. No, no, estoy preparada, que venga el frío... ¿qué putas estoy diciendo? y ahora nos ponemos a pensar en que no queremos frío, hace mucho frio en el ajusco, y en todos lados, como en las mañanas del centro, no queremos que sufra todavía más el señor que duerme afuera de la licorería que está pasando la calle de las novias y los libros viejos, el que siempre amanece afuera de la catedral… y los perros, es que mis perros. A ver, que la bailadora infernal se muera de frio en la calles, los perros no! La diferencia es que la bailadora sólo tiene que sonreír y usar ese tonito de voz que dice “soy muy grave pero si lo digo todo con voz de niña de ocho años que nadie quiere preguntar si sólo es lenta o si de veras sufre de algún tipo de retraso mental, me veré atractiva” y lo consigue todo, conseguiría que un indigente le perdonara robarle su única cobija.
Carajo, necesito un arma… que ya vi donde los venden por cierto, había unos cuchillos como de cazador padrísimos. Nosotros no queremos cazar nada, ni siquiera a la bailadora, sólo queremos un cuchillo en caso de tener que proteger la honra de nuestra pequeña Sibila. Cuando se trata de proteger el buen nombre de una señorita decente nunca se incurre en exceso de violencia. Nadie abusará de ti Sibila, nadie!
Y a todo esto, quien es Sibila?
ResponderEliminarCompre una pitola, porque un cuchillo habría que lavarlo y eso no sería muy agradable.
Frío no por favor!
Ah, le cuento que Sibila es una gran perra encantadora, algo violenta, que conocimos en el estacionamiento de un super y quiso vivir con nosotros... pero como mi mamá no nos dejó entrar con ella, le tuvimos que buscar alojamiento en casa de mi abuela. El problema es que la acosan mucho en el parque y uno tiene que protegerla.
ResponderEliminarNo se me había ocurrido el problema de limpiarlo, pero es más fácil de cargar y una pistola ha de ser muy cara y yo tengo que comprar sombreros. De todas formas averiguaré.
Sí, mejor sin frío, aunque no pueda usar mis guantes, es lo mejor pa' todos.