domingo, 26 de diciembre de 2010

Tiempo de perdón y sacrificios humanos

5 claves básicas para sobrevivir una navidad con las tías:

1.- Empiece a preparar rusos blancos a las siete de la noche, para cuando llegue ya estará usted de lo más feliz.
2.- Pida ayuda, cuélguese de la valentía de su hermana mayor y su muy rotundo "yo ni a putazos voy" para que aplique presión en el teléfono inventando que acaba de llegar del aeropuerto y es una porquería que no estemos para recibirla.
3.- Tacones y mucho maquillaje, de alguna forma se manda el mensaje que dice "ya no tengo siete años, no te puedes estar burlando de mí por diversión".
4.- Hágale plática a la que se deje. Si planea retirarse a las dos horas lo mejor es que recuerden que sí estuvo ahí, portándose rebien.
5.- Finja demencia y resista los comentarios malvados. En caso de estar a punto de hacer caras porque todo mundo está chingue y jode con  no sea melindrosa y  se coma el pavo y el bacalao (cosa que no va a pasar) beba un poco más y finja pesar por tener que irse... una vez lejos de la maldad disfrute su cena navideña de verdad, esa que tiene poquitas personas y muchos regalos tontos.
Vaya, ya ni siquiera me siento porque mis padres optaran por realizar sus donaciones en efectivo. Baratas... ahí les voy!

Y para que vea usted que me porté bien, hasta intenté hacerle plática a mi tía, esa que en mi bautizo juró que se ocuparía de mí en caso de necesidad pero que ahora ni me habla. Pensé… bueno, ella ama a su perra, yo amo al mío, tenemos algo en común y fíjese usted qué tal salió eso:

    Yo la veo más flaca, al menos de la última vez que la vimos con mi Tita— intenté apoyar a la chihuahueña que sí está un poco llenita, a ver si se le iluminaba la cara de emoción como cuando me dicen que Rito está bonito y me ahogo en orgullo.
    No sé.
    ¿Ya está esterilizada?
    Ay Dios, no. — me respondió poniendo cara de asco y horror.
    Ah, bueno, es que a lo mejor come por aburrimiento o por estrés o podría ser hormonal y dicen que la esterilización ayuda, se supone que a Rito le iba a quitar lo agresivo.
—  Ah ¿que no se había muerto tu perro?
—  No, no, para nada...
   Ah, bueno. No ¿para qué operarla?
   ¿Quieres que tenga perritos? — Cosa que yo repruebo espantosamente pero viniendo de ella no me sorprendería.
    No, de todas formas el veterinario dice que ya está muy vieja.


Nótese que opté por matar la conversación en lugar de hacer un comentario malvado con doble intención.  En este mundo hay causas perdidas.  Ahora lo único que tenemos que hacer es sobrevivir una fecha más, una más, y seremos libres hasta el próximo año.

Jesús mío, cómo odio a la navidad.

2 comentarios:

  1. Auch! Pero a la vez muchas felicidades, al parecer salió bien librada, admiro su entereza.
    Felices fiestas!

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  2. Hola! je, pues ya ve, nomás tratamos de sobrevivir a la familia, creo que en todas pasa lo mismo. Gracias y muy feliz navidad y año para usted!!

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