jueves, 20 de enero de 2011

Estampitas de piratas

Oh por Dios, las panzas de las mujeres embarazadas se mueven. Sospecho que le dije gorda a Miss Crawford, que no lo está, tiene una gran panzota, pero el resto de ella sigue igual que siempre. Lo que yo quería decir es que la pequeña creció mucho, pero me temo que ya no sé hablar... creo que nunca he sabido hablar, pero últimamente estoy peor. Ayer que veía Teresa con Jane tenía algo en mi cabeza, lo que yo quería decir era "¿no se te hace que Aída  es rogona por naturaleza? pero de alguna forma salió como "bueno, rogona ya es..." y tuve que reacomodar el orden de las palabras que salían todas mal. En algún punto, cuando le decía a Jane que necesitamos uno de esos, esos, esos... "psssssss", me refería al spray de pimienta, por suerte me ayudó. 
¿Estaría cansada, distraída? Podía ser, pero anoche dormí bien y aún así hablando con Miss Crawford y su panza como que de repente se me olvidaba cómo había llegado hasta ahí. Luego, mientras se probaba botas, vi otra iguales en otro color pero cuando se las señalé no salía la palabra. Al final nada más señalé mucho y también me ayudó: "Camel"
¡Sí, eso, camel,  como los cigarros!

Que no importa, siempre me ha pasado, pero ahora me pregunto si de veras debería preocuparme. ¿Es normal confundir la b y la d? Ay, de veras espero que sí. A lo mejor debería dormir, eso es todo. Caminé mucho. 

Esos son los problemas de la socialización, siempre me quedo con la noción de que metí la pata.
¿Usted cree que no extraño los viejos tiempos? Los extraño mucho y me duele no haber  logrado nunca ser good enough, pero la tristeza es del diablo y por eso debe ser asfixiada. 

La estamos asfixiando, justo ahora. ¿Sabe usted cómo se hace? Se toma aire y se comprime a la maldita.
Esperemos que no regrese, al menos por hoy.

Manualidades, eso haremos. Ser una señora ñoña siempre me hace feliz.

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