lunes, 24 de enero de 2011

La angustia de la separación

Yo no sé usted, pero la red social consentida, esa donde puedo jugar, me saca  miles de noticias de las asociaciones de protectores y de los albergues. Los rescates afortunados siempre nos animan, igual que las fotos de bebés de mis ex-compañeritas de primaria. Claro, también están esas ex-compañeritas que publican todo el día lo que comen, lo que sueñan y cada canción chafa que estén oyendo y que les recuerde al amor de su vida, pero esas nada más son dos ¿A mi qué me importan las 200 fotos de diversos antros donde las ex-compañeritas que todavía no se casan pretenden estar divirtiéndose siendo solteras cuando seguramente leyeron la sección de cosmo "Cómo ligar al hombre ideal en una noche de juerga" antes de salir de su casa? Admito que no sé si exista esa sección como tal, pero debería, y  hace ratito leí una madre muy parecida en otra revista que me hizo sentir particularmente ofendida. Ah, ahora resulta que es una ciencia y hay que cuidar lo que te pones, lo que dices y como te mueves, ya sin mencionar que se supone que se tiene que olvidar a las amigas en el proceso.  ¡NUNCA! Pero de todas formas, buena suerte muchachas, salgan a verse bonitas y conocer gente, lo que veo difícil, la parte de verse bonitas, no la de conocer gente. 
(Giggles)

Ay, eso fue una cosa muy malvada, pero ni modo. ¿Ya mencioné que una se parece al pingüino de Batman? Por cierto, espero que el retoño de Miss Crawford de veras sea niña como dicen, porque si el ultrasonido sale con una sorpresita otra vez, ese vestido  de los pumas que encontramos hoy se quedará sin uso.
Fue un buen momento de compras universitarias, una cosa muy bonita. Me compré una playera de la Facultad, la mía, que usaré a la menor oportunidad para recordar que milagrosamente sobreviví. Eso pensaba hoy cuando andaba por esos rumbos. Ya no me dio la tristeza, ni me senté a llorar por el dolor del pasado perdido en la fuente de biblioteca, todo se sentía muy extraño ahora, como lejano. 
Yo quería abrazar a Rito.

Y de eso se trataba todo esto, que hace ratito leía en las noticias un asunto sobre "Los perros y la separación de sus dueños".
Creo que Rito y  yo atravesamos una crisis de confianza. Puede ser mi locura, pero creo que me guarda rencor por abandonarlo en una jaula por cuatro días. Es que fue terrible, cuando lo llevé y me hicieron quitarle la correa, el abrigo y el collar. Lo dejé desnudito y solo, como un delincuente.

Fui por él en cuanto pude, brinqué de la cama y me fui a buscarlo en friega loca. Esperé media hora sentada en el suelo afuera de la veterinaria a que abrieran. No me lo quisieron entregar, que no podían porque había que bañarlo, se supone que se ensucian mucho durante la limpieza de dientes... ¿cómo? ¡No lo sé! Me tuve que regresar y esperar. Lo malo es que mi mamá iba pasando un ratito después cuando lo estaban paseando y lo recogió. Llegó, brincó, corrió y me ignoró espantosamente. ¿Se olvidó de mí?

¿Cree Rito que lo abandoné?
Podría ser, o será que ya está harto de mi dependencia. El pobre anda raro. ¡Hijo de mi vida, perdóname!

"Por empezar, no todos los perros reaccionan del mismo modo. Están aquellos que entran en una depresión severa, que les provoca la falta de apetito, algo que puede conducirlos a la muerte. Sin embargo, la mayor parte de ellos suele sobrellevar el transe, y luego de un período de duelo, ubica a otra persona para ocupar el lugar que su amo dejó vacante."

¿Quién fue el infeliz, quién me robó tu cariño? ¿La señora madre del veterinario es más madre que yo?

"Estas situaciones, se pueden prevenir desde la misma adopción de la mascota. Por empezar, sería ideal que dos o más personas en la casa, compartan el liderazgo del animal. De esta manera, los perros nunca sentirán que tienen un solo amo, y ante la ausencia del mismo, lo reemplazaran rápidamente por el otro."

No, no, esta manada es de dos (quisiera que fueran más pero si lo intento me van a correr), y aquí nadie es reemplazable... aunque todavía haya cierta confusión respecto a quien es el líder. Espero que Rito algún día comprenda que soy yo, y no él. De todos modos, la separación fue temporal, nunca había estado en una jaula desde que lo adopté pero fue poquito, y salió a pasear, no puede seguir distante y malhumorado por más tiempo. ¡No puede!

De pronto me siento en un drama de la vida real, como en una especie de película mexicana de los sesentas con Amparo Rivelles, Fernando Lujan, Alicia Bonet o algo así.

En cualquier momento entrará mi autoritario abuelo a quitarme al bebé recién nacido de los brazos que es la deshonra de la familia... bueno, tal vez no, pero me gustaría tener el peinado de Amparo Rivelles, eso sí. ¿Cuánto spray se necesita? Puedo intentarlo.

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