Estaba en una limpieza loca de mi cuarto cuando de pronto apareció un mail extraño. "Ah caray, y este quien es?" Ah, claro, el hijo de la señora. La verdad es que dejé para después el asunto de mandarle las putas fotos porque había maratón de Forenses al extremo. Wow, esa señora ya se había casado, tenido un hijo, falsificado seguros de vida, matado al marido y escapado con el cómplice antes de los 25 años, eso es rapidez.
Hay prioridades. La parte agradable es que ya no me enojé. Estuve pensando que no tenía caso, lo mejor es darle la vuelta... es que tuve mucho tiempo muerto porque me desperté temprano pero Rito no se quiso levantar hasta las once y no encontraba el control remoto. El punto era: tengo un plan, seré amable, linda, y mandaré las fotos con recadito de pura amabilidad peeeero no mandaré ninguna mía. Ja! No me van a promocionar señoras. ¡No soy un embutido en descuento!
El cuate sacara la conclusión inmediata de que debo ser fea como un orco, digo, llegar a los 26 años con un sólo novio de tres días (y dos primeras y únicas citas/desastre como casos aislados en los siguientes seis años), es una cosa muy rara. Yo creo que por eso me ven como causa social.
Me gustaría explicar: tengo severos, severos problemas sociales, ya ni hablemos de la timidez enfermiza, de esa que te reduce las facultades mentales. La inseguridad, la incomodidad y ese terror a salir a la calle y ver gente, esa que me impedía ir a centros comerciales y restaurantes cuando estaba a punto de entrar a secundaria. Claro, esas cosas se arreglan a madrazos, del tipo donde te cambian de escuela, de golpe y sin avisar, a otro colegio completamente desconocido, sin uniforme, repleto de hombres, menos de una docena de viejas ojetes en competencia y ni un alma en quien apoyarse... pero como estamos siendo positivos, vamos a dejarle en que ya fue un triunfo haber aprendido a hablar con la gente, ir a la escuela, y hasta ser parte de una pequeña tribu que jamás me imaginé que fuera posible lograr.
Supongo que nunca podré explicar qué difícil fue lograr esas cosas que a la gente le parecen tan normales. Eso no significa que vaya a hacerle caso a una revista que dice que debo callarme la boca y dejar de vestirme como la "tía Tere" ( que mis tías no se visten así, la única que parece tía Tere sería yo, con mis faldotas de gitana y playeras de monitos, no puedo evitarlo, me hacen feliz) para salir a la calle a "mezclarme" y conocer gente.
Lo mismo aplica para cuando mi mamá quiere que busque nuevas amigas. Gracias, no. Puedo ser amable, prestarle mi lupa a alguna escuincla que se vea medio perdida en el archivo, pero no quiero nuevas amigas, no las necesito. ¡Gente nueva!
Admito que me he estado apoyando mucho en Miss Crawford, pero no tengo ninguna expectativa de sinceridad, creo que fue una cosa muy consciente, igual que sé que en cuanto nazca el bebé se irá, pero no me preocupa, para entonces ya estaremos sanos. Lo mío es necesidad, y ella está empollando sola, parece que de veras hay peores amigas que yo en el mundo, digo, está esa que le dijo "qué hueva me da tu vida", y la que la odia porque el francés con el que se quiere casar no viene a verla y como Miss Crawford se regresó, ya no podrá caerle en su hogar europeo para hacerle más fácil el traslado. Chale, no soy tan mala, verdad de Dios. Tampoco niego que me dejo llevar con la emoción de las camisetitas de bebé y los ultrasonidos... son tan chiquitos.
Al final, por pequeño que sea, supongo que un afecto genuino, pequeño, irracional, y ya muy viejo, que data del primer día en el kinder cuando ella lloraba y yo todavía no sabía que la escuela era tan mal lugar, siempre será reconfortante.
Una gran ayuda, por eso unas pocas horas semanales me parecen muy buenas, pero no me imagino multiplicando el trance, mucho menos en compañía de señoras desconocidas, no confío en la gente, por eso no tengo necesidad de salir a buscar un montón de viejas con quienes andar tomando café y perdiendo el tiempo. ¿Cómo pa' qué? mientras tengas mis recortes, fotos (¿y recuerdos? cantaría Selena) puedo vivir para siempre pegando cosas en mi scrap book. Chale, ya me puse sentimental... ¿he bebido algo hoy? No, oh por Dios, ni siquiera café.
Eso tiene que arreglarse.
¿En qué estaba? Ah, sí, los planes de mi mamá. Es que me quedé pensando cuando se lo platicaba a Miss Crawford, ella estaba botada de risa y decía que en lugar de enojarme me debería divertir con los intentos desesperados de mi pobre madre que ya no halla qué hacer conmigo. ¿Pa' qué me enojo? El pobre infeliz seguramente está igual de incómodo que yo. No tiene caso, y hago berrinche y suelto mi disertación extravagante sobre la vida y no sé qué babosadas que me invento, sin sentido alguno. Ella lo va a seguir intentando, y seguirá poniendo a San Antonio de cabeza hasta que la cuenta de cuatro santos rotos aumenten a cincuenta. Mejor me divierto y busco cómo salirme con la mía.
Lo siento señoras, ni fotos ni detalles, en lo que al joven respecta yo no existo, esto no es catálogo de novias rusas (¿ya se imaginaron la cara de frustración de la señora Alma? Ja!!). Si el cuate piensa que soy fea como el hambre, probablemente correrá por su vida, porque eso es lo único que un hombre no aguanta, y hará bien. Todos seremos felices otra vez y Rito y yo podremos retirarnos a ver tele. Por cierto, ya encontré su cepillo.
Rito es extraordinariamente feliz cuando le cepillan el pelo, no sé por qué. Hasta se calma, deja de ladrar y se retuerce y estira el cuello. Ha de ser la felicidad de tener cabellos sedoso. Me pregunto si debería cortarme el pelo, ya está medieval, en cuestión de cinco centímetros me llegará a la cintura y mi madre aparecerá en mi cuarto con unas tijeras en cuanto me haya dormido. Bueno, tal vez no haría daño una despuntada.
Todo sea por preservar mis trenzas, en sentido literal y figurado, como Adelita.
Es una buena táctica para darle la vuelta al “hijo de la señora” jajaja
ResponderEliminarY porque nuevas amigas? Al parecer usted tiene buenas amigas.
Vea que sí? y lo mejor es que funcionó, o al menos mi mamá no ha mencionado el asunto entonces creo que ganamos!Pues qué le digo, yo tampoco sé para qué, las tengo, digo, no son muchas pero son muy buenas y aparte de especiales, son muy resistentes. Calidad antes que cantidad, pero quién sabe, yo de verdad no entiendo... es muy confuso! ¿cuántas se supone que se tengan o qué se supone que hagan? vamos al cine, tomamos café,son actividades, no? Ya no sé.
ResponderEliminarMuchos saludos señor, gracias por pasar.
Felicidades!!
ResponderEliminarComo es una amiga resistente?
Cuantas tiene amigas tiene usted? De cualquier manera no se puede hacer mucho, salir al cine es saludable, charlar un poco, pasear por un parque, etc.
Gracias a usted por escribir.
Mi estimado don Fulgencio, usted no se llama Diego y vive en Satélite verdad? Si por alguna burla del destino lo es, me disculpo enormemente por mi ingratitud y maldad. Alma es encantadora, lo que pasa es que tengo problemas con la presión, no es nada personal.
ResponderEliminar¿Cuántas? Ah, pues están Fanny, Jane, Kitty y Miss Crawford. Resistentes porque pasan muchos años, 10 o 22, y no se van.
El parque es un buen lugar, en especial los columpios, aunque luego lleguen niños a robarlos porque se supone que son para ellos, también es más barato y cómodo, aunque una vez salí corriendo de un volantín y me caí, la mejor parte es que ya era bastante grande, fue como a los 17 años. Cuidado con esos juegos del mal.
Jajajaja no, no soy Diego ni vivo en Satélite (he vuelto a perder mi identidad jeje) la felicito porque lo hizo muy bien y puede que una de esas también haya librado al hombre de esa carga, no se crea también nosotros estamos envueltos en esa presión y muchas veces no podemos librarnos tan fácil, me imagino que para él tampoco debe de ser tan grato que su madre le intente conseguir una cita con las hijas de sus amigas (porque según entendí eso era lo que pretendía) o si? Y digo que nos es fácil librarse por la cuestión de la caballerosidad… digo ustedes son las que nos deben de abandonar nosotros soportamos mejor el desprecio según yo.
ResponderEliminar4 amigas en estos tiempos de frivolidad es un buen número, Fanny según yo es la Srita. Sebastiana que por cierto ya no hemos sabido nada de ella. Jane es de las que nos cuenta más no? La de las visitas más frecuentas. Kitty no se me hace familiar y por supuesto Miss Crawford la que traerá una nueva persona al mundo por favor envíele mis felicitaciones.
Es que ese el punto!! Hay reglas en este mundo!! Claro que lo soportan mejor porque no hay ninguna connotación de humillación pública en el asunto, en cambio a una mujer la ven feo, y ese era el asunto de la señora, que según esto está harta de las viejas que según ella acosan al pobre infeliz (esa bola de locas!), que perdóneme, pero no hay hombre al que le den pan que llore y por eso me cayó muy gordo que me lo quisieran enjaretar con tanto discurso moralista de por medio aparte de la actitud condescendiente. Por eso estamos contentos, salimos todos airosos del asunto. Es como el asunto de bailar, si una mujer llega a pedirle un cuate que bailen y el la manda al carajo es horrendo, pero si él lo hace y ella argumenta que ya tiene la pieza comprometida o que está cansada, todos salen limpios, como debe ser!
ResponderEliminarEsas meras son. Sí, y el bebé llegará pronto estoy conmocionada, yo le paso sus felicitaciones en cuanto haga su aparición, ya no falta tanto. Muchas gracias y muchos saludos!