1.- Increíble, pero es posible haber visto ya todos los capítulos de La Ley y el Orden SVU.
2.- Me dormí a las cuatro de la mañana, luego desperté a las ocho y de ahí me volví a quedar dormida por ratitos hasta que dio la una de la tarde. Soñé mucho. En algún momento iba al palacio, caminando por el costado de la catedral, y me moría de nervios porque tenía que hacer algo. Nunca llegaba a donde creí que iba, en cambio me paraba en un edifico que nunca antes había visto y dejaba un paquete en un gran reloj verde. Después me subía a una bicicleta y pedaleaba lo más rápido que podía para llegar al metro. El paquete era una bomba y me moría de miedo porque me alcanzara la policía antes de llegar al metro y desaparecer. Ya en el vagón, que por cierto era una cosa muy moderna, medio gris y medio blanca, me encontraba a gente del colegio que ni siquiera me caía bien pero que por alguna razón me hacían plática y tenía que sonreír y fingir que todo estaba bien aunque temía que la policía estuviera afuera, esperándome.
Lo raro es que nunca he sabido andar en bicicleta.
3.- Cociné tofu, y esta vez salió rebien. Fue uno de esos momentos de logro en los que veía el plato y no podía creer que lo cociné yo. Y veía el plato y le puse ensalada y esperé, como con suspenso, ya cuando lo probé, sabía a pollo, o a alguna cosa así. Ya no me acuerdo bien de cómo sabe el pollo, pero lo de hoy sabía a comida de verdad y me dije: "Ya de aquí, nadie podrá obligarme a comer carne nunca jamás", y así evadí el enojo de mi mamá porque no me como su comida.
4.- Ah, olvidaba otro de los sueños de hoy, bueno, de las partes de las que me acuerdo. Por alguna razón andaba por Lomas Verdes, por la parte de atrás, que hace poquito cuando mi mamá me llevó a que viera donde estaba su centro de verificación preferido, descubrí que es donde vive la hermana de Carla gran pelo, y recordemos que llegué yo solita a su despedida de soltera, pero eso no se lo íbamos a decir a mi mamá y dejé que me explicara cada vuelta y cada retorno para que fuera más feliz. Había varios perros callejeros, pero uno estaba lastimado, atrapado en un hoyo por el que pasaba una gran corriente de agua, y entonces lo intentaba sacar, pero entre que mi mamá me regañaba y otro gran perro intentaba proteger al lastimado para que yo los dejara en paz de una vez por todas, alguno me soltaba una mordida, y ya de ahí no supe en qué quedó.
5.- No sé por qué estoy desconcertada, supongo que se relaciona con los misterios de Carla gran pelo, que la semana pasada, de repente, se conectó y se soltó a contarme. Me pregunto: ¿por qué a mí? realmente no somos cercanas, pero supongo que estaba ahí, después de todo no hay mucha gente que haya pasado el puente encerrada en su casa, sus amigas ciertamente no, debían estar en alguna fiesta loca de bikinis en cuernavaca o algo por el estilo. Al final no sé si le sirvió el montón de verborrea que se me ocurrió, espero que sí. Parece que regresará, cosa que se me hace muy triste, en especial estando embarazada. No me imagino la vida de la gente, qué se sentirá ser gente, como personas de verdad con vidas y decisiones, debe ser demasiada responsabilidad. Pero no lo sé, nada más me pone triste la idea, cuando se casó creo que el panorama era muy distinto, hasta para mí era muy distinto. La otra vez me encontré una foto del kinder donde está ella, una vieja que jamás me cayó bien porque se burlaba de mis dibujitos de egipcios, yo, y hasta el final de la foto, uno de los pocos niños que había en la escuela. Carla se casó, está embarazada y parece que ya no quiere estar sola, tan lejos, no sé que vaya a pasar, la otra vieja se puso gorda, cosa que me da mucho gusto, la tercera en la foto, la del fleco lacio y el pelo dividido en dos colitas chuecas que está disfrazada de gato se convirtió en esta especie de ermitaño que escribe aquí todo los días porque de alguna forma ya no puede hablar con nadie realmente, y hasta el final, el del suéter azul marino, también se puso gordo, y según información fidedigna de Kitty, levantó la mano en su primer día de clases en la Universidad y dijo: "Soy Nacho y soy gay", cosa que ya todos los que lo hubiéramos conocido sabíamos, no por nada me gustaba acosarlo un poco cuando estábamos en secundaría y creo que hasta palabra de matrimonio le logré sacar. Dudo mucho que lo recuerde, y está bien, dadas las circunstancias, creo que lo mejor será no casarme jamás.
Pero nada importa, ya sé cocinar tofu, y por el momento, eso tiene que bastar.
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